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Publicado el 30 Diciembre, 2019 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

CIEGO DE ÁVILA: la feria trae y atrae

Oportuna opción que han aprovechado miles de personas para asegurar productos con vistas a la cena familiar de fin de año
CIEGO DE ÁVILA: la feria trae y atrae.

Todo el mundo quiere asegurar su carne de fin de año.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

Sin que haya constituido solución total o definitiva, la feria que habitualmente organiza Ciego de Ávila volvió a ser espacio de alto valor para muchas familias en el segmento final del presente año.

Productos no siempre a mano han tenido una mayor presencia en los distintos estantes de ese recinto, al que cada fin de semana acceden miles de personas, con un lógico incremento en las ediciones que preceden a este 31 de diciembre.

Insustituible para despedir el calendario, la carne de cerdo continuó acaparando el interés. Organizadores de la feria afirman que no han sido suficientes la venta que desde hace más de un mes ha tenido lugar en varios puntos de la ciudad, a razón de unos 50-60 animales cada día, los 100 que ha ofertado la propia feria en sus más recientes aperturas, ni tampoco los 150 con que abrió puertas este sábado 28 de diciembre.

Plantilla también en la cena familiar del 31, la cerveza atrajo a cientos de personas interesadas en volver a casa con al menos una de las 300 cajas que la provincia puso en venta, aunque tal aspiración significara levantarse bien temprano en la madrugada y marcar cola, como decidieron hacer Lázaro Rangel, Roberto García y numerosos ciudadanos más.

Otros han preferido centrar su atención en la naranja, “perdida hasta ahora”, o en el puré de tomate, salsa para pizza y vita nova, ausentes durante meses como consecuencia del pobre comportamiento que tuvo la última campaña de ese cultivo en el territorio.

CIEGO DE ÁVILA: la feria trae y atrae.

A la caza de la cerveza.

Galletas, papa pre-frita, ahumados, pescado, jugo de frutas naturales embotellados, huevos, picadillo, vinagre, dulces de harina, lácteos, viandas y hortalizas… han tenido también su grado de aceptación, en dependencia de los gustos y necesidades de cada quien.

Lo cierto es que, como explica Bárbara Lismé Salomón, especialista comercial de la Empresa de Comercio Municipal, si hasta ahora habían estado accediendo a la feria unas 2 000 personas, a mediados de la mañana pasado sábado ya esa cifra  prácticamente se había duplicado… y continuaba entrando público.

En algo, sin embargo, continúan coincidiendo muchas personas: las molestias e irritación que provocan un grupo de ciudadanos, “expertos en monopolizar colas y acaparar productos”.

“Es una lástima que con el esfuerzo que se hace para garantizar esta feria, no se le acabe de dar solución a ese problema, sobre todo porque la gran mayoría vienen de fuera y parece que se dedican a revender lo que compran”, comenta una mujer llamada María Boza.

Para mejorar asuntos como ese u otros que entorpecen la organización y agilidad de la venta, deberán seguir trabajando en el 2020 quienes tienen a su cargo la preparación y ejecución de las actividades, cada semana.

A diferencia de otros espacios, como el aledaño Parque de la Ciudad, la gente no viene aquí a recrearse o a “despejar”, sino a tratar de adquirir productos alimenticios imprescindibles para el sustento familiar, que, como norma, no aparecen en otros lugares o son de más escasa presencia.

CIEGO DE ÁVILA: la feria trae y atrae.

Además de la feria, la provincia ha asegurado venta de productos agrícolas en otros puntos de la ciudad.

Así ven el asunto Raúl Montoto y Leoncio Roque Ulloa, dos discapacitados físicos avileños que agradecen las facilidades que han tenido para comprar productos, opinan que hay más sensibilidad y solidaridad tanto en los empleados como en la población y confían en que la feria puede seguir mejorando mucho más a partir del nuevo año.


Pastor Batista

 
Pastor Batista