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Publicado el 18 Diciembre, 2019 por Liset García Rodríguez en Nacionales
 
 

Leyes que no se hicieron solas

Intenso debate previo a la sesión ordinaria pone a punto los nuevos cuerpos legales, cardinales para la puesta en práctica de la Constitución
Comisión de la Asamblea nacional/ Foto: Liset

Ana María Mari Machado, vicepresidenta de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, en la Comisión de Asuntos Parlamentarios y Jurídicos llamó al estudio de estas leyes decisivas para el pueblo. (Foto: Liset Garcìa)

Por LISET GARCÍA

Las nuevas leyes que regulan y ordenan el funcionamiento de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, así como de las Asambleas Municipales y los Consejos Populares, son fruto de amplios análisis que desde hace meses han tenido lugar en el país. Se trata de dos textos cardinales para el acomodo de las atribuciones de esos importantes órganos de dirección del país y de los territorios, cuya repercusión en la vida de las personas es notable, al sentar las bases para promover de modo más efectivo su participación en las decisiones, siguiendo los principios de inclusión contenidos en la Carta Magna.

Estos textos, a disposición de los ciudadanos en el sitio web de la Asamblea Nacional desde hace varios días, se conformaron tras intensos debates de los diputados en todo el país, quienes se reunieron por regiones, con invitados de diversos sectores sociales, delegados de circunscripción, presidentes de asambleas locales, profesores de las facultades de Derecho y otros especialistas en estas materias.

Varias versiones se fueron tejiendo a medida que avanzaba el estudio de sus contenidos, hasta que como colofón fueron tenidas en cuenta diversas opiniones recogidas por las autoridades de la Asamblea Nacional, tras hacerse públicos estos textos. En las direcciones de correo: leyasambleanacional@anpp.gob.cu, sobre el Proyecto de Ley de organización y funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; y la leyasambleamunicipal@anpp.gob.cu para opinar acerca del Proyecto de Ley de organización y funcionamiento de las asambleas municipales del Poder Popular y de los consejos populares se recibieron decenas de reflexiones, dudas, aportes, una buena parte de los cuales sirvieron para enriquecer sus articulados.

Esta práctica que es ya habitual en Cuba, y no pudo tener mejor antecedente que la masiva consulta popular que robusteció con la savia colectiva el texto constitucional, volvió utilizarse ahora y se dio la palabra al pueblo para construir el consenso en torno a estas necesarias leyes.

A quienes opinaron se les responderá directamente, otro ejercicio que acorta las distancias entre los electores y quienes deben velar por sus intereses. El anuncio de que recibirán respuestas se conoció tras el debate en la  Comisión de Asuntos Parlamentarios y Jurídicos.

Su presidente, José Luis Toledo Santander, apuntó que estas normas contienen una novedosa interpretación de la Ley de Leyes, y más novedosos aún son sus conceptos de fiscalización y control, de las rendiciones de cuenta de todos los elegidos, de las posibilidades de los ciudadanos de establecer peticiones ante sus órganos de gobierno, de ahí su sentido esencialmente democrático y su autenticidad, en correspondencia con la historia que la precede.

Comisión ANPP- Foto: Liset

(Foto: Liset García)

Ambas leyes, por su complejidad y extensión, por la envergadura de los asuntos que regulan y la apertura para la toma de decisiones, invitan a ser estudiadas con profundidad porque de conocerla nacerá el espíritu fundador de los nuevos engranajes que hagan efectivos los derechos que concede a los delegados, las atribuciones otorgadas a los ciudadanos para hacer propuestas, y el llamado a las responsabilidades compartidas.

Los diputados Lourdes Lorenzo y Ricardo Suárez, presidentes de las asambleas municipales de Bauta y Holguín, y la vicepresidenta de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado, Ana María Mari Machado, enfatizaron en que estos textos, por primera vez con rango de ley, se convierten en arma para la defensa de los derechos y las garantías del pueblo, y son punto de partida para organizar la labor del Poder Popular, promover una mejor preparación de sus actores principales, y echar adelante la voluntad de perfeccionar su funcionamiento.


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez