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Publicado el 13 Febrero, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Agricultura cubana

Blanco en el centro de La Cuba

Ráfaga corta sobre el hombre que llegó por un tiempo a aquella incipiente empresa agrícola  y ya le ha dado 34 vueltas al calendario, 25 de ellos como director general… aunque sus 1800 trabajadores lo siguen viendo cada día, como un obrero más, pegado y apegado a plantaciones que aportan fruto para todo el Archipiélago cubano.

“La empresa que no invierte y no se renueva se autoliquida”, opina Carlos Blanco.  “Lo principal para mí han sido mis trabajadores y el equipo de dirección”, afirma Carlitos…

Texto y fotos: PASTOR BATISTA VALDÉS

El respeto, el cariño y la incondicionalidad de sus trabajadores, vecinos de la zona y de la provincia, en peso, no obedece a la formal condición de Director General. Tampoco a que obre con “mano suave” para caer bien, o a que adopte posturas de compadreo, amiguismo o socialismo con alguien…

Su oficina móvil puede estar junto a cepas de plátano, en un sistema de riego, en la cabina de un equipo agrícola…

Su oficina móvil puede estar junto a cepas de plátano, en un sistema de riego, en la cabina de un equipo agrícola…

Nada de eso. Desde su alta responsabilidad de dirección, el ingeniero agrónomo Carlos Blanco Sánchez sigue siendo el obrero sencillo y laborioso que cada día zapatea  plantaciones de banano, enamorado del olor a tierra húmeda por el riego; el hombre que toca con la mano racimos, guacamayas y descubre los surcos que todo ser humano lleva dentro, para que nadie le haga un cuento, pero sobre todo para lograr de cada quien su mejor fruto.

“Son más casi 35 años aquí, expresa con una simbiosis de nostalgia y satisfacción, 25 de ellos al frente de esta empresa que asegura producciones no solo para el territorio de Ciego de Ávila, sino también para casi todo el país, incluyendo más de 250 instalaciones de turismo.”

El escenario productivo no se circunscribe a un pedazo de suelo que se usa y controla con facilidad. Se trata de más de 7 000 hectáreas de tierra estatal, el grueso de ellas produciendo y otras en progresiva incorporación tras ser desalojado el mismo marabú que, lamentablemente, en muchas zonas del Archipiélago dicta fatal sentencia.

Emporio del plátano fruta que más gusta entre nativos y visitantes, pero referencial también en otros cultivos ante los cuales hay que quitarse el sombrero, para muchos “el secreto” de la Cuba está en los grados de organización y de motivación que Carlitos, como todo el mundo le llama, ha logrado entre sus más de 1 800 trabajadores, vinculados todos a los resultados finales de la producción, para que no haya equivocación ni casualidad.

“Anda muy mal quien no vea al hombre como elemento fundamental. Y el otro asunto que no se puede perder de vista es el equipo de dirección” —afirma.

Aquí se ubica uno de los polos bananeros más importantes del país.

Aquí se ubica uno de los polos bananeros más importantes del país.

“Cuando tú tienes alineadas esas dos cosas, puede venir un huracán como el Irma, en 2017, demoler tus plantaciones, dejarte daños por 22 millones de pesos… y  ver al otro día a tu gente fajada, para recuperarlo todo otra vez en el menor tiempo posible. Pero para lograr eso, tú y tus cuadros tienen que estar abajo” —afirma.

“Y ahí está el meollo  —opina Jorge Reyes González, jefe de finca: porque Blanco es de los que nunca se rinde; siempre anda volteando los campos, preocupándose por los obreros. Si quieres verlo no se te ocurra ir a la oficina pues perderías tiempo montándole guardia; es difícil encontrarlo allí. Su local de trabajo es el terreno.”

Por ello a nadie extraña que su rutina directiva incluya muy pocas reuniones: básicamente dos (martes y sábado), en tanto “eso de consejillos no va conmigo; hacen perder mucho tiempo y ese: el tiempo, es uno de los principales recursos con que cuenta un director de empresa. Por tanto no se puede despilfarrar”.

pero también La Cuba asegura producciones como esta.

pero también La Cuba asegura producciones como esta.

Todos estos años, le han enseñado que con un buen sistema de comunicación y de transporte, que asegure movilidad, contacto, usted puede multiplicarse y, como suelen decir los guajiros, “reírse de la vida”, robarle al jefe de producción la preparación de tierra y chequearla dos veces al día, “caer de fly” en cualquiera de los 18 comedores que tiene la empresa para ver qué hay en el plato, o salirle al paso al sujeto de fuera que pretende llevarse un carretón y, a veces, hasta medio camión de racimos de plátano, robados a La Cuba, al pueblo.

Lo observo, al tanto de los más mínimos detalles de atención con todo el que visita la empresa, y me parece ver, en criolla esencia, a aquel niño campesino, hijo de obreros agrícolas, que nació y creció en una pequeña colonia cañera, a unos once kilómetros de Gaspar, en el actual municipio de Baraguá, donde con apenas nueve años de edad le echó manos a la mocha para picar caña.

Honor a quién honor merece.

Honor a quién honor merece.

Fijo la mirada ahora en parte de los diplomas y reconocimientos que ha merecido a lo largo de estos años y me convenzo de que ninguno recogerá los recuerdos que Carlitos conserva de su tránsito por aquel instituto tecnológico, el paso por un distrito cañero, el modo que en se sumergió en el mundo de los herbicidas, las rigurosas labores del carbón, las funciones de sanidad  vegetal… hasta que le pidieron venir para La Cuba “por un tiempo”, hace nada más y nada menos que 34 años.

Como hablar de sí mismo no es su estilo, me pregunto cuántos cubanos ignoran que fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, que la provincia y su terruño natal lo declararon Hijo Ilustre, que con las botas bien puestas y salpicadas de fango deja boquiabiertos a científicos e investigadores en salones climatizados, que La Cuba es parte de la Universidad Máximo Gómez Báez y viceversa, que su relevo no está en probeta, sino ahí, listo para cuando haga fconfirma, porque desde que llegó a este lugar Carlitos no ha hecho otra cosa que hacer blanco: blanco en el centro mismo de La Cuba. 


Pastor Batista

 
Pastor Batista