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Publicado el 12 Febrero, 2020 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

Presupuesto social: más allá del cerco (II y final)

Vladimir Regueiro Ale, vice titular primero, del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) aclaró interrogantes de BOHEMIA
La normativa presupuestaria contempla aplicar un tipo impositivo fijo del cinco por ciento para el cálculo y pago anual del impuesto sobre ingresos personales de los productores agropecuarios.

La normativa presupuestaria contempla aplicar un tipo impositivo fijo del cinco por ciento para el cálculo y pago anual del impuesto sobre ingresos personales de los productores agropecuarios.

Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Dentro de las principales modificaciones tributarias que se implementan con la Ley 130 del Presupuesto del Estado 2020, están las relacionadas con los productores individuales de productos agropecuarios, a los cuales se les simplificó el proceso de liquidación y pago anual del impuesto sobre los ingresos personales, con el objetivo de estimular e incrementar la producción de alimentos en el país.

-Hace dos años, cuando el MFP presentó el impuesto sobre la ociosidad de la tierra se explicó que tendría un carácter progresivo, aunque comenzaría de manera experimental en dos provincias. ¿Qué ha pasado con este tributo?

-Vladimir Regueiro Ale: Aunque sea necesario, hoy tenemos limitada la implementación del tributo sobre la ociosidad de las tierras, porque su objetivo más que sancionar a los incumplidores, es compulsar a que se pongan en explotación todas las áreas posibles. El programa de producción de alimentos es un asunto de seguridad nacional.

“Para la implementación del cobro de este tributo lo que más ha afectado son las condiciones técnicas y organizativas. Este impuesto requiere el conocimiento de quién es el tenente de la tierra, si es persona jurídica o natural; caracterizar o calificar los suelos en sus dimensiones y calidad también. Porque el impuesto se aplica en función de la categoría técnica-productiva que tienen.

“Luego hay que ver cuál es el nivel de explotación de la tierra, si es adecuado o no. Y todo eso hoy no está bien. Las provincias que comenzaron a aplicarlo en un primer año fueron Pinar del Río y Cienfuegos, y en el segundo año lo extendimos a Artemisa, Mayabeque y Matanzas. Para esto fue necesario desplegar en esos territorios un arduo trabajo con las delegaciones provinciales de la Agricultura y sus oficinas de control de la tierra. En la actualidad han avanzado en un proceso de informatización de sus registros, pero con anterioridad no se tenían.

“Para el presente ejercicio fiscal (año 2020) no fue posible incorporar a otras provincias en la implementación de este tributo. Tenemos los materiales para la capacitación, hemos ganado en experiencia, y se han estrechado los canales de comunicación con la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), y con las delegaciones de la Agricultura en los territorios.  Pero este impuesto requiere que apliquemos normas que luego podamos conducir y controlar, y eso no ha sido posible en este momento. Esta es una de las líneas a seguir trabajando para la extensión y aplicación de este impuesto.

-¿Con la Ley 130 del Presupuesto del Estado disminuyen los tributos a pagar por los productores individuales?

-Vladimir Regueiro Ale: Esta es una de las modificaciones que introduce la Ley 130 del Presupuesto del Estado. A los productores individuales de productos agropecuarios se les sustituyó la escala progresiva sobre los ingresos personales por un tipo impositivo fijo del cinco por ciento para el cálculo y pago anual del impuesto. Es cierto que hay una desgravación, es decir, disminuye la cantidad a pagar al realizar el proceso de Declaración Jurada (DJ) al cierre del año fiscal. Pero los tributos no solo cumplen una función recaudadora, también son instrumentos de regulación económica. Por eso, se evaluó la necesidad de incentivar la producción de alimentos en el país.

Para que exista equilibrio en la economía será necesario garantizar en la circulación mercantil minorista un incremento de los bienes y servicios que se presten a la población.

Para que exista equilibrio en la economía será necesario garantizar en la circulación mercantil minorista un incremento de los bienes y servicios que se presten a la población.

“No se pierde el principio de generalidad en la aplicación del impuesto tributario porque se ratifica la presentación de la DJ, en un formato más sencillo y comprensible al productor. Lo que se ha hecho es reducir la carga impositiva, porque el objetivo es estimular a los mayores productores para exportar y sustituir importaciones. También se evaluaron las limitaciones de la producción agropecuaria en 2019, y que se mantendrán para el actual año. Los beneficios fiscales se aplican con un criterio de temporalidad, de acuerdo a las condiciones que existan en el país.

“Ahora, si bien se reducen los montos totales a pagar, quienes más ingresos obtengan, aportarán más, porque el tipo impositivo del cinco por ciento tendrá una expresión absoluta superior mientras mayores sean los dividendos”.

-Generalmente los insumos que necesita el sector campesino son suministrados por entidades estatales. ¿Por qué entonces solamente se le permite deducir el 70 por ciento y no el total de los gastos en que incurren? 

-Vladimir Regueiro Ale: De acuerdo a las evaluaciones realizadas por el MFP, se entendió que el 70 por ciento es suficiente para respaldar los niveles de gastos, de acuerdo a las fichas técnicas que tienen cada una de las producciones agropecuarias. Hoy no podemos decir que en todos los casos puedan justificarlos o cuenten con el respaldo documental necesario para hacer una deducción del ciento por ciento de los gastos en que incurren.

El presupuesto para la asistencia social precisa desagregarse para conocer con mayor exactitud cuánto se destinará a las personas más vulnerables que precisan la ayuda del Estado.

El presupuesto para la asistencia social precisa desagregarse para conocer con mayor exactitud cuánto se destinará a las personas más vulnerables que precisan la ayuda del Estado.

“Ciertamente existe un por ciento muy importante que pueden justificar a partir de los insumos recibidos por el canal de distribución estatal, de las empresas con las que ellos se vinculan. Pero los productores individuales se complementan con otras cooperativas, se prestan servicios mutuamente, como puede ser, por ejemplo, para la roturación de las tierras o la adquisición de alimentos para animales. Además contratan eventualmente o de manera fija fuerza de trabajo. Pero eso hoy no está bien integrado, falta cultura en la conservación de los comprobantes para el control de las operaciones y en la trazabilidad de las contrataciones.

“No obstante, hay un estímulo fiscal específico para el sector agropecuario al quedar exonerado del pago del impuesto por la utilización de fuerza de trabajo, y es válido tanto para las formas de gestión no estatal del ramo, como para las empresariales. Del 70 por ciento que se permite deducir de los ingresos brutos a los productores individuales, deben justificar documentalmente solo la mitad. La aspiración general dentro del sistema tributario es llegar, cuando las condiciones lo permitan, a aplicar los impuestos sobre las ganancias netas que tenga y pueda demostrar cada contribuyente, como una forma de medición mucho más objetiva”.

Otras dudas

Los ingresos brutos totales que se proyectan al presupuesto del Estado ascienden a 66 291 millones de pesos, y representan un crecimiento del 12 por ciento con relación al anterior ejercicio fiscal. Para esto, se proyectó un crecimiento sustancial en la circulación mercantil minorista a partir de incrementar las ofertas a la población y extraer la liquidez necesaria que garantice un adecuado equilibrio monetario-financiero en el país.

-¿Los impuestos por la venta de bienes y servicios, que representan el 37 por ciento del total de ingresos brutos al presupuesto, y proyectan crecimientos en un 14 y 25 por ciento respectivamente, afectarán a la población ante un posible alza de los precios?

Vladimir Regueiro viceminMFP

Vicetitular primero del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), Vladimir Regueiro Ale /Foto: RHC

-Vladimir Regueiro Ale: Aquí estamos hablando de un crecimiento de los impuestos sobre las ventas y servicios no por la actualización de las tasas impositivas. Se trata de un crecimiento asociado al incremento de la circulación mercantil minorista. Es importante recordar que muchos de los precios minoristas están regulados de manera centralizada por el MFP, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, o los grupos empresariales que pueden toparlos.

“De hecho el MFP para que no existiera una tendencia inflacionaria a raíz del incremento salarial en el sector presupuestado, emitió las resoluciones correspondientes en el mes de julio del pasado año e indicó que no se podían incrementar los precios que existían en el momento de aprobar esta medida.

“Por tanto, el incremento en los volúmenes de los impuestos sobre ventas y servicios no será porque se incrementen los precios, o los tipos impositivos, sino porque crecerá la cantidad de bienes, habrán mayores cantidades de mercancías comercializándose y más prestaciones de servicios, fundamentalmente gastronómicos, de alojamiento, de recreación, que realizarán las empresas de Comercio y Gastronomía”, concluyó.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia