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Publicado el 17 Marzo, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Coronavirus sin espacio en el central Ecuador

Alternativa muy práctica y sencilla, fácil de generalizar, para el lavado de las mismas manos que se proponen cumplir el compromiso productivo con Cuba en la primera decena de abril
Coronavirus sin espacio en el central Ecuador.

También la propaganda gráfica desempeña su rol dentro del ingenio.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

Por ser la hora en que entran uno y otro turno de trabajo, a las 6:30 de la mañana y a esa “misma” hora de la tarde suelen converger allí un poco más de obreros.

Ello, sin embargo, no significa que durante el resto del día ese espacio esté desierto o pierda valor o uso. A María Rubio Rodríguez, agente de seguridad y protección en el Central Refinería Ecuador, no se le escapa nadie, hacia fuera o hacia dentro de la industria, sin antes lavarse bien las manos en el punto habilitado con carácter preventivo frente a la garita.

Después de veinte años al tanto de los más mínimos detalles para que nadie sustraiga o introduzca “ruido” alguno, María sabe que tal encomienda no solo tiene un sentido económico, sino también —y sobre todo— humano, porque se trata de lo que más valor encierra para cualquier ser humano: la vida.

Por eso mueve afirmativamente la cabeza mientras escucha el modo en que tres o cuatro trabajadores comentan entre sí lo “buena que resulta esta iniciativa del central, para cuidar la salud del personal y evitar que el coronavirus nos golpee”.

Días atrás, sin que nadie les orientara hacerlo de ese modo, directivos y trabajadores se dieron a la tarea de acondicionar un tanque, con entrada y salida de agua, ubicarlo encima de una pequeña cubierta y acoplarlo a un tubo de metal con orificios, para garantizar que el líquido salga por varios lugares a la vez y, por tanto, que más de un obrero puedan lavar sus manos al unísono.

Al costado, dos pomos plásticos, con agujero en la tapa, ofrecen la posibilidad de que todo el mundo se aplique la solución preparada con hipoclorito de sodio.

— ¿Negativa por parte de algún obrero a hacerlo?

“Ni un solo caso —afirma María—, no hay ni que indicarlo; cada quien viene, se lava las manos, se las moja con el hipoclorito y continúa, como si lo hubiéramos hecho siempre.”

Coronavirus sin espacio en el central Ecuador.

El personal de la pesa ha creado sus propias condiciones preventivas.

Ernesto Blanco, director, añade que tales condiciones no solo se han creado a la entrada. Recipientes con igual solución clorada, permanecen también al alcance de la mano en el comedor y donde se pesa la carga que cada camión trae encima, en este último caso por iniciativa de Liosmely Alemán y otras compañeras que laboran en ese lugar.

En opinión de Yuslier Reyes Ríos, Jefe de maquinarias, “ha sido muy atinado ofrecer información y orientación acerca de esos temas durante los matutinos y en otros momentos, para que los trabajadores ganen en claridad y en percepción del riesgo”.

Por ello, al visitar la fábrica el pasado sábado 14 de marzo, Jorge Luis Tapia Fonseca, Viceprimer Ministro de la República de Cuba, reconoció de inmediato la rapidez con que el Ecuador puso en práctica alternativas como la ubicada a la entrada y comentó la conveniencia de generalizarla en todos los ingenios cubanos y en otros centros productivos donde las condiciones lo permitan.

A continuación apreciaría un ambiente en total correspondencia con la impresión inicial: tras una arrancada tardía (un mes después de lo previsto), el central ha venido recuperando tiempo y azúcar, sobre la base de un comportamiento favorable de sus principales indicadores, lo que remarca la posibilidad de cumplir el compromiso de producción en la primera decena de abril y continuar moliendo para incrementar los volúmenes de la provincia y del país.

Solo que ese, como todo combate, se gana, en primer lugar, con lo que no puede faltarle a nadie: salud.  Y en tal empeño, al menos para el coronavirus no parece haber espacio dentro de la limpia industria.

 

Coronavirus sin espacio en el central Ecuador.

Esta escena se ha hecho totalmente normal a la entrada del central Ecuador.


Pastor Batista

 
Pastor Batista