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Publicado el 29 Marzo, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

En los ómnibus: la higienización es vital

María de los Ángeles González Duarte, con guantes y nasobuco, limpia cada ómnibus que entra a la terminal de Santa Amalia. Foto: María de las Nieves/Bohemia

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

A las 12 y 30 de la tarde del lunes 23 de marzo, la terminal de Santiago de la Vegas, en La Habana, está casi vacía. Es extraño, en un lugar donde siempre la aglomeración de personas es grande. Un ómnibus de la línea P-12 con destino al Parque de la Fraternidad sale con asientos vacíos.

“Los pasajeros han disminuido algo, sobre todo en este horario”, afirmó Vildemia Castillo González, jefa de fregado en esa estación. Con un pomo con agua clorada en las manos, la mujer anda detrás de todo el que llega para que se lave las manos.

En una de las esquinas de las puertas centrales de la terminal también hay una cubeta con agua clorada, así como en el comedor y en otros sitios. Mientras recorremos la instalación, Juan Alberto Perdomo Nicolás, chofer del ómnibus 333 llegó de su viaje algo molesto. Según dijo, un hombre tenía tos y estaba sentado en uno de los primeros asientos. Cuando le pregunto si higienizan el vehículo, me muestra un pomo con el desinfectante. “Me lo echo a cada rato”.

Como él, otros choferes expresaron su preocupación. Para ellos es imprescindible el uso del nasobuco, pues al ómnibus suben individuos que no acaban de comprender que si tienen algún síntoma de catarro deben acudir al médico y seguir sus recomendaciones.

“Yo le garantizo que el ciento por ciento de los choferes, entre salida y salida, puede limpiar los pasamanos, el espaldar de los asientos, fundamentalmente”, expresó. Mauricio Mató Hernández, director de la Ueb Mulgoba. Foto: María de las Nieves/Bohemia

Mauricio Mató Hernández, director de la Ueb (Unidad empresarial de base) Mulgoba, expresó que luego de las orientaciones recibidas por la empresa, se creó un grupo de trabajo integrado por la administración, el sindicato y el núcleo del Partido.

En el área donde está ubicada la Ueb se aprecia la disponibilidad de agua clorada y jabón para el lavado de las manos. “Diariamente hay que hacer la limpieza del entorno, esto también incluye los ómnibus, en el punto de Santiago de las Vegas, en el que inician su viaje.

“Ese es el sitio determinante, pues les damos salida desde Mulgoba y no retornan hasta la noche. Por eso, en el lugar hay una representación del Partido y el Sindicato que debe velar por el cumplimiento de lo establecido.

“Imprimimos pegatinas que se han colocado en espacios visibles y hacemos matutinos todas las mañanas en aras de aumentar la conciencia de los trabajadores de cumplir las medidas”.

Mauricio Mató reconoce que están en un área clave por el contacto directo que tienen los trabajadores con la población. “Pero no todos tienen claro la necesidad de ejecutar estrictamente lo orientado.”

Es obligación de los choferes higienizar el ómnibus cuando llega a la cabecera. “Yo le garantizo que el ciento por ciento, entre salida y salida, puede limpiar los pasamanos, el respaldar de los asientos, fundamentalmente”, expresó.

Santa Amalia, otra mirada

Antonio Mazaira muestra uno de los mensajes que exponen información. Foto: María de las Nieves/Bohemiaacerca de las medidas adoptadas.

A la entrada a la Ueb Terminal Santa Amalia, después de los buenos días, nos reciben con un pomo para el lavado de las manos con agua clorada. El desinfectante está situado en todas las áreas que se han recomendado. De acuerdo con Antonio Mazaira Rocha, subdirector en esta terminal, desde el primer momento asumieron con rigor el plan aprobado. “Creamos condiciones para la limpieza de los tubos, de los pasamanos, también garantizamos que todos los choferes y cobradores tengan en el ómnibus un pomo con la solución de hipoclorito preparada y les entregamos paños para poder aplicarla. Esto lo deben hacer cada vez que entran y salen de la terminal.

“Insistimos con los trabajadores en la responsabilidad que tienen en la prevención para evitar que se propague el coronavirus; es una medida que tenemos que cumplir todos. “El P-9 entra y sale desde aquí; pero, el P-10, cuando parte, se estaciona en el punto de expedición de la Víbora, en el municipio de Diez de Octubre. A no ser por alguna eventualidad, hasta la noche, en esa línea, choferes y cobradores son los encargados de respetar las indicaciones.

“Para garantizar el cumplimiento de esto hemos tratado de que un jefe de la terminal, de experiencia, vaya a chequear. Al principio, algunos se pusieron molestos pues era algo más de lo cual preocuparse, pero lo están haciendo.”

A fin de facilitar el trabajo, por la propia operatividad, en esta terminal pusieron dos personas en la puerta de acceso: “De manera que se garantiza que al ómnibus antes de salir, se le hace la higienización”, afirmó Antonio.

En relación con el fregado, las dos terminales presentan dificultad con el agua. En Santa Amalia llega cada cuatro días. “Los fregadores trabajan cada dos días, de siete de la noche a siete de la mañana. Al tercero no tenemos agua en la cisterna. Por eso, hay que insistir en la limpieza con el agua clorada.”

Acerca de los nasobucos, Alberto Castillo Rodríguez, jefe del Departamento de Atención a la Población en la empresa provincial de transporte de La Habana (EPTH), manifestó que la entidad ya elaboraba las mascarillas en la Ueb Servicios Automotores.

Como mínimo, deben garantizar unas seis mil. “Hoy se intenta elevar la producción y se hace gestión por parte de la subdirección comercial para su posible adquisición en otras empresas”, afirmó.

La protección de los choferes y cobradores de pasaje es esencial. Foto: María de las Nieves/Bohemia

Algo en lo cual hay que insistir es que en el retorno a las cabeceras se establezcan las condiciones para que también allí desinfecten los ómnibus. Emplear cinco minutos o quizás siete en esa acción, no es pérdida de tiempo, es una necesidad.

El transporte urbano sigue siendo la vía por la cual se transporta la mayoría de la población que acude a sus trabajos, y no obstante los llamados realizados por el Gobierno y el Ministerio de Transporte, muchas personas siguen utilizando este servicio para actividades que quizás sean postergables.

El control y exigencia por la higienización de los ómnibus urbanos es una tarea de primer orden, para cuidar tanto a pasajeros como a los propios trabajadores. Todo lo que se haga es ganancia neta.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León