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Publicado el 6 Marzo, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

¿Exclusivo para abuelas? (+videos)

¿Exclusivo para abuelas?

El Joven Club Cerro 4 temprano abrió sus puertas a personas de la tercera edad.

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Fotos: AGUSTÍN REY BORREGO TORRES

Cada lunes, un grupo de abuelas llega temprano al joven Club de Computación, ubicado en el reparto Martí, en el capitalino municipio del Cerro. No es exclusivo para mujeres, pero son ellas las que han perseverado en el afán de dominar las nuevas tecnologías.

Para Lourdes Capote Medina es un día especial. Despierta un poco más temprano que de costumbre y se acicala. El rostro no delata sus 81 años de edad. “Quería aprender a usar una computadora, ese fue mi primer anhelo. Después vinieron otros cursos como CorelDraw, Photoshop, Operador de Micro y Correo Electrónico, entre otros.

“Estar frente a la máquina te ejercita, además de la alegría que te da cuando ves el resultado de lo que aprendes: hemos hecho postales, vídeos sobre Martí, Fidel, el barrio, e incluso, hice uno con fotos de mi nieto que vive en el extranjero”.

Cerca de ella está Rafaela Wong Wong, más conocida como la China. Tiene 75 años y fue de las primeras en llegar a la instalación. “Algunas cosas se me olvidan, pero cuando empiezo a ejercitar me acuerdo, por eso no dejo de venir”, dijo mientras trabajaba en un vídeo con fotos de José Martí.

Otra de las octogenarias que apuesta por el conocimiento de la computación es Ángela Gómez López. “Hace poco comencé. En casa, mi hija y nieta tienen computadora, pero por temor a romperla yo no la tocaba”, expresó.

Jubilada en el 2000, luego de haber dedicado toda su vida laboral al magisterio, fundamentalmente como Directora de Círculo Infantil, considera este momento como una etapa importante en su enriquecimiento personal, pues le ha dado la posibilidad de insertarse en los cambios tecnológicos que ocurren en la sociedad.

Con un poco de amor

¿Exclusivo para abuelas?

Lourdes Capote se siente feliz por los conocimientos adquiridos.

Según cuenta Ileana Hernández Escobar, fundadora y especialista principal de la referida institución, creada en 2005, las primeras personas de la tercera edad llegaron casi desde los inicios. “Eran abuelas y vinieron aquí porque en otro Joven Club no las quisieron aceptar. Expusieron que no tenían cursos aptos para ellas. Algunas ya no están aquí, incluso, han fallecido.

“Nosotros permanecemos con la tradición. Unas se incorporan, otras se mantienen en todos los cursos. Han pasado hombres, pero son los menos. Las mujeres son más constantes.

“Aquí han recibido diversos cursos, algunos son complejos, pero los han asumido, al punto de que con las obras de ellas se han hecho exposiciones para la comunidad”.

Por su parte, la joven Yanelis Fajardo García, una de las instructoras que interviene en la capacitación de estas disciplinadas alumnas, expresó que le da gusto trabajar con ellas, porque, aunque en ocasiones les es difícil asimilar las materias, no se amilanan, y siguen adelante.

“En estos momentos, impartimos cursos de navegación y edición de videos. También preparamos un taller sobre nuevas tecnologías, que es uno de los intereses principales de quienes acceden a nuestra entidad”.

Sin perder oportunidades

¿Exclusivo para abuelas?

Siempre hay tiempo para empezar.

“Vine para aprender”, aseveró la arquitecta María Josefina Leonard Boitel. A sus 78 años, no ha perdido el deseo de crear. “Hace años, aquí mismo, hice el curso de Micro, pero como no practiqué, lo olvidé. Ahora tengo una PC y quiero conocer más. Pretendo escribir un libro sobre mi familia”.

En el 2016 Regla Caridad Prieto se jubiló. Hasta entonces laboró en la fábrica de pintura ubicada en el reparto Capdevila. “Por obligación, en el trabajo aprendí, pero sin pasar curso alguno. Me enteré de esta oportunidad y vine. Es otra manera de aprovechar el tiempo, de compartir con otras personas y hacer algo útil para mantener las neuronas activas”

El joven Club Cerro 4 se ha convertido en un espacio fundamental para la comunidad. Apoyados por Silvio Ibarra Alemán, delegado de la circunscripción No. 85, han realizado encuentros con integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; hacen exposiciones; celebran los Días de la Cultura Nacional y de la Mujer.

Precisamente, estas abuelas recuerdan que fueron ellas de las primeras beneficiadas con los grandes cambios que trajo consigo la Revolución, pues se abrieron oportunidades que nunca imaginaron: se convirtieron en ingenieras, maestras o arquitectas. Hoy siguen disfrutando de las bondades que tiene la sociedad al servicio del pueblo.

¿Exclusivo para abuelas?

Preparando un trabajo sobre José Martí.

 


 


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León