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Publicado el 20 Abril, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

Dos amigas tocan en mi puerta

Con la labor de pesquisaje en la comunidad, los estudiantes de Medicina contribuyen a la detección temprana de personas con infecciones respiratorias

Dos amigas tocan en mi puerta.

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Foto: AGUSTÍN BORREGO

Cada mañana, desde hace casi un mes, dos jóvenes tocan a la puerta de mi apartamento. Sus rostros se han vuelto familiares y luego de los buenos días, la pregunta aparece en sus labios: “¿Cómo amanecieron hoy?”.

Se trata de Daniela Mirta Matheu Pérez y Gretel Otero Carbonell, estudiante de tercer año de Medicina y auxiliar técnico docente de informática en la Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende, respectivamente.

Ellas, como miles de estudiantes de Medicina en el país, contribuyen con la labor de pesquisaje en la comunidad, a la detección temprana de personas con infecciones respiratorias.

Daniela y Gretel, con los nasobucos puestos, y a un metro de distancia, para mantener su protección, insisten en saber cómo nos sentimos mi esposo y yo, y le reiteramos que estamos bien.

“Es que algunas personas ocultan síntomas, y después las consecuencias pueden ser graves”, me dice Daniela. Por su parte, Gretel nos reitera el llamado a mantener una correcta y constante higiene de las manos, a desinfectar todas las superficies, entre otros mensajes.

Es una tarea que conlleva esfuerzo y entrega, pero el momento lo amerita y las engrandece. Gabriela añora que termine la pandemia, para volver a sus clases porque ama la carrera de Medicina y desea volver a compartir con sus amigos, ver a las personas alegres, disfrutar con la familia. Sus padres, Yanet y Maurio, le insisten en que se proteja y se cuide mucho.

En tanto, Gretel dice que cuando termine irá corriendo a abrazar a su mamá y a su papá, Tania y Abel: “soy ñoña, me gusta darle besos”. También le agradece a su esposo, Raico Acosta, porque la apoya en todo.

Cuando se retiran, con la sonrisa en los labios, siento que las jóvenes bien pudieran ser mis hijas y admiro su seriedad, entrega y altruismo. Con el corazón de madre, les digo: “Por favor, cuídense mucho”.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León