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Publicado el 22 Abril, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

AHORRO

Pagar justos por gastadores

El consumo de energía eléctrica del país acumulado en los 13 primeros días de abril se encuentra en valores superiores a igual periodo de 2019
Pagar justos por gastadores.

Ilustración: acn.cu

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

No es menos cierto que permanecer en casa, dado el aislamiento social adoptado en la prevención del nuevo coronavirus, incita hacer cosas que antes era más difícil: se ven películas o series hasta tarde, se duermen las mañanas -con ventilador puesto y en el mejor de los casos, aire acondicionado todo el tiempo-; los niños ven las teleclases, y la computadora, sí se posee, puede ser instrumento de teletrabajo o simple entretenimiento.

Son muchas las actividades para hacer en familia o en solitario; unas, como las mencionadas anteriormente, requieren mucha energía eléctrica; otras, más nobles, no demandan de esta, pero están en un segundo plano, atemperadas por el férreo calor que desde ya nos ha impuesto abril.

Por estos días, de forma reiterada, a través de los diversos medios de comunicación, dirigentes gubernamentales y directivos de la Unión Nacional Eléctrica (UNE), han convocado a que la familia cubana adopte estrictas medidas de ahorro.

Según declaró al periódico Granma, Jorge Armando Cepero Hernández, director general de la UNE, el consumo de energía eléctrica del país acumulado en los 13 primeros días de abril se encuentra en valores superiores a igual periodo del año pasado (1 por ciento por encima y 6,3 Gigawatts/hora (GWh); similares a los consumos promedios de los meses de julio y agosto.

El directivo fue categórico cuando afirmó que “si los más de cuatro millones de consumidores residenciales que existen en el país no toman conciencia de la necesidad del ahorro, habrá un incremento del consumo de combustible diésel para la generación eléctrica, que además de costoso, se complejiza su adquisición por las medidas del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba”.

La conclusión está clara: si cada familia no aplica medidas hacia el interior de su hogar, estaremos expuestos a los no deseados apagones, pues no se podrá cubrir la demanda existente. Es decir, que todos tenemos que pensar qué puedo hacer para evitar esas molestias.

Cada quien debe trazar sus normas: desplazar en lo posible las actividades domésticas fuera de los horarios pico de (11:00 a.m.–1:00 p.m./ 6:00 p.m.–10:00 p.m.); evitar abrir el refrigerador frecuentemente, no dejar el ventilador encendido cuando nadie lo use; se recomienda encender el aire acondicionado después de las 10 de la noche y pasarlo a la posición de ventilador a partir de las 12:00 y si se cocina en hornilla eléctrica, aprovechar más su calor final.

Pienso que es un buen momento para convocar a que nuestros niños y niñas hagan “patrullas click” en sus propios hogares; ellos son más entusiastas y tendrán así una tarea en la que pueden colaborar, pues, en la vorágine del quehacer hogareño, una madre o abuela puede olvidar que puso la radio o el ventilador cuando se va para la cocina a hacer el almuerzo.

Podría hasta estimularse un concurso de pintura sobre el tema, a través de algún medio de comunicación que, a la par de entretenerlos, contribuya a la educación del tan necesario ahorro de portadores energéticos, mucho más en el escenario que vive hoy el país.

Para que el llamado realizado por las autoridades competentes tenga efecto, todos deben ayudar. No puede ser que unos dejen de emplear el ventilador y al lado alguien ponga el aire acondicionado desde las seis de la tarde o mantenga encendidas luces de manera innecesaria. Es mejor, creo yo, ajustarnos un poquito el cinturón ahora, y no tener que pagar todos, justos por gastadores.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León