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Publicado el 7 Abril, 2020 por Irene Izquierdo en Nacionales
 
 

Para ellos la vida hoy vale más

Son 27 personas –cubanos y extranjeros- y sus familiares testigos de muchos desvelos, de cuidados sin límites, de no reparar en invertir los recursos necesarios para salvarlos, pese a las carencias que nos impone el bloqueo. Pacientes que también tuvieron que luchar contra las garras de un mal y sus estocadas, aunque las fuerzas, en algún momento, les faltaran
Para ellos la vida hoy vale más.

De alta, un pinareño y un turista canadiense desde la provincia de Holguín. Mucha gratitud en ambos, igual que en los 25 restantes. Que un paciente regrese a su hogar es motivo de alegría para millones de personas, y es un éxito más de la Medicina cubana. (Fotos: RAFAEL FERNÁNDEZ ROSELL y JUAN PABLO CARRERAS).

Por IRENE IZQUIERDO

Lejano, ignorado, ajeno, inexistente era para los millones y millones de personas en el mundo el hecho ocurrido en un punto del planeta. Podía ser una gripe más, ¿quién sabe? Lo cierto es que se expandió y en poco tiempo adquirió la condición de pandemia, que hoy tiene en vilo a la humanidad.

Según el parte, que diariamente se ofrece en Cuba por el doctor Francisco Durán García, director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, hasta el 6 de abril, se reportan 180 países –ahora se agrega Sudán del Sur- con casos de COVID-19, con un millón 244 mil 421 confirmados y 68 mil 976 fallecidos, para una letalidad de 5,54  por ciento

En la región de las Américas se reportan 386 mil 755 positivos a la enfermedad, el 31,08 % del total de casos reportados en el mundo, con 11 mil 137 fallecidos, letalidad de 2,88.

Las cifras son alarmantes, porque crecen, a partir de que no en todas partes se preserva la vida en igual magnitud, y muchos centros hospitalarios no dan abasto.

Este parte, ofrecido por el doctor Durán García, nos dice que el número de positivos a la COVID-19 subió en 46, para elevar la cifra a 396 y se lamenta la pérdida de otras dos vidas. Pero hay otra noticia que, en medio de las grandes preocupaciones por salvar a todos los enfermos, estimulan. Ya suman 27 las vidas rescatadas de este terrible mal; personas de alta que pueden dar testimonios  de los desvelos de médicos, científicos y otros especialistas entregados en cuerpo y alma a esa lucha sin límites por el ser humano.

Son 27 personas-cubanos y extranjeros- y sus familiares testigos de muchos desvelos, de cuidados sin límites, de no reparar en invertir los recursos necesarios para salvarlos, pese a las carencias que nos impone el bloqueo. Pacientes que también tuvieron que luchar contra las garras de un mal y sus estocadas, aunque las fuerzas, en algún momento, les faltaran.

Hoy ven la vida desde otra perspectiva, con la seguridad de que en Cuba hay muchas armas contra la COVID-19; hay millones de personas conocedoras de que además de los recursos médicos y el empeño del capital humano, todos, absolutamente todos, tienen su pedacito de responsabilidad, con la disciplina como aporte fundamental en la batalla.

Ya la COVID-19 es harto conocida; ya no es Lejana, ignorada, ajena, inexistente; es una pandemia que permite a los sobrevivientes convertirse en activistas, y luchar tanto como los profesionales, para erradicarla, especialmente por la vida, esa existencia que hoy, para ellos, vale más.


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo