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Publicado el 7 Abril, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

CONTRA LA COVID-19

Por el bien de todos

El Ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reiteraba que el uso del nasobuco es de carácter obligatorio en el transporte público

Por el bien de todos.

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

Fotos: AGUSTÍN BORREGO

El interior del transporte urbano en la capital cubana ha cambiado. Menos congestionados los ómnibus (aunque no todos) y, además, las personas hacen uso del nasobuco, por supuesto, también los choferes. O sea, se cumple lo establecido y esto resulta importante ante la compleja situación epidemiológica que vive el país.

Recientemente, durante su intervención en la Mesa Redonda, el Ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reiteraba que el uso del nasobuco es de carácter obligatorio en el transporte público y en vehículos de centros de trabajo que apoyan la movilidad de las personas.

Hace poco, durante un recorrido por terminales de la capital, varios choferes y cobradores de pasaje insistían en que se cumpliera lo indicado, pues a veces algunos pasajeros subían sin la debida protección, y no solo ponían en peligro sus vidas, sino la de los demás.

Es cierto que ahora se asumió el hecho de emplear la mascarilla, pero también están quienes se la quitan antes de bajar del ómnibus. Esa indisciplina no puede aceptarse y quienes incurran en esto, deben recibir la repulsa de todos los que le rodean. No se puede tolerar que la irresponsabilidad de uno ponga en riesgo la vida de muchos.

Por el bien de todos.

Cuando se cumple lo establecido se está dando un importante aporta a la preservación de la salud ante la compleja situación epidemiológica que vive el país.

Por otra parte, tal como expresó el ministro del ramo, “se monitorean los lugares de mayor tráfico con el fin de contribuir a que haya menos hacinamiento”. Además, para aquellos sectores imprescindibles “que deben continuar laborando se organizan flujos de transportación independientes con ómnibus liberados de actividades suspendidas, con el objetivo de descongestionar el transporte público”.

La búsqueda de alternativas y soluciones para facilitar el traslado, por medio del transporte urbano, de los trabajadores que realizan labores imprescindibles para toda la sociedad, no debe ser obstaculizada. Debemos dejar el camino abierto para la cocinera que va presta a preparar el almuerzo de los trabajadores en una entidad, de los que expenden en un mercado, en una farmacia… en fin, de aquellos que hacen posible que la cotidianidad no se detenga en esta batalla contra la COVID-19.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León