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Publicado el 21 Abril, 2020 por Irene Izquierdo en Nacionales
 
 

COVID-19

Razón de fuerza para cuidarse

Muchas personas desconocen que el Derecho Internacional Humanitario establece reglas para evitar la propagación de epidemias. Aplicarlas no es arbitrario. Incumplirlas o desconocerlas, sí constituye delito
Razón de fuerza para cuidarse

Es importante el uso del nasobuco, pero el aislamiento social contribuye a frenar la propagación de la enfermedad. (Foto: granma.cu).

Por IRENE IZQUIERDO

En la Mesa Redonda de este lunes, la doctora Lisset López Gonzáles, jefa del Grupo Nacional de Pediatría, dijo que “más del 70 por ciento de los pacientes pediátricos positivos a la COVID-19 en Cuba desarrollan la enfermedad de manera asintomática, lo que llama la atención sobre la necesidad de cuidarlos porque si bien no son muy afectados, sí inciden mucho en la propagación de la enfermedad”.

Los niños cubanos son muy pegajosos; suelen estar siempre sobre los padres, los tíos, otros amiguitos y los abuelos… Sí, los abuelos que son muy vulnerables, sobre todo si padecen de problemas respiratorios, cardiopatías, hipertensión arterial o diabetes mellitus, entre otras dolencias.

Es decir, los niños pueden ser focos.

Pero hay más. Esta mañana, en su habitual conferencia radial y televisiva sobre la situación de la COVID-19, el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública dijo que se habían diagnosticado 50 nuevos casos positivos.

Quizás muchos centraron la atención en el hecho de que la cifra de enfermos se eleva a mil 137; en que fallecieron otras dos personas, para elevar a 38 las pérdidas, o tal vez en la alegría que significa saber que otras 30 personas regresaron a casa, para un total de 309 rescatadas en la batalla.

En la gran cantidad de información –muy necesaria- y de los números que facilita el doctor Durán García hubo un dato interesante y preocupante: de los 50 nuevos diagnosticados, 31 eran asintomáticos; es decir, el 62 por ciento.

Desde hace algún tiempo es este un dato que crece. Porque el portador puede ser cualquiera de nosotros, es una razón de fuerza para cuidarse y no darle la posibilidad a lo que pudiéramos llamar el “fantasma 2020”.

¿Principal aliada del mal? ¡La negligencia o indisciplina! ¿Sus enemigos esenciales? ¡La responsabilidad, el respeto por la vida de los demás, el querer al ser humano y cuidarlo como a nosotros mismos!

“Quédate en casa” no es una frase de moda o un hecho ocasional. La decisión responde a una política del Estado, como principal medida para evitar la propagación del contagio.

Muchas personas desconocen que el Derecho Internacional Humanitario establece reglas para evitar la propagación de epidemias. Aplicarlas no es arbitrario. Incumplirlas, sí constituye delito.

Es hora ya de sumarnos seriamente a la contribución por menguar el contagio, y a reducir en lo posible la cifra de fallecidos, conocedores de que una buena parte de los positivos son asintomáticos.


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo