9
Publicado el 30 Mayo, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Bien por Primero de Enero y Ecuador

Luego de cumplir lo que a cada una correspondía, ambas industrias siguieron aportando apreciables volúmenes de un azúcar que Cuba necesita internamente y con fines de exportación.

Las lluvias se han atravesado; no obstante Primero de Enero aportó unas 11 000 toneladas más. Foto: Pastor Batista

PASTOR BATISTA VALDÉS

Sí, ya sé que unas veces el lector no entiende mucho de planes, de hectáreas, caballerías, toneladas y otras estadísticas, y que en la mayoría de las ocasiones lo que más le interesa es ver alimentos en el plato o el servicio ahí, a mano.

Por eso, más que caer en cifras, prefiero ir al grano (en este caso de azúcar) que los centrales Primero de Enero y Ecuador, ambos de la provincia de Ciego de Ávila, acaban de poner en función de la economía nacional, pero también de la satisfacción de necesidades en el ámbito hogareño cubano.

Lamentablemente, las lluvias de los últimos días obligaron a detener las máquinas de ambas industrias, cuyos colectivos, dicho sea de paso, no solo se echaron a cuesta el cumplimiento oportuno de sus respectivos planes, sino también la deuda zanjada por la inactividad del central Ciro Redondo, inmerso todavía en los toques finales de una colosal inversión para modernizar totalmente su proceso tecnológico y acoplarlo con la bioléctrica construida allí.

El Ecuador volvió a mostrar también su capacidad y eficiencia. Foto: Pastor Batista

Lo cierto es que, sobre la base de una favorable eficiencia, Primero de Enero (primer ingenio azucarero cubano que coronó su compromiso productivo en la presente zafra) adicionó unas 11 000 toneladas más, en tanto los baragüenses del Ecuador añadieron alrededor de 10 000 por encima de lo trazado, con lo que ambos le restaron 21 000 a las 55 000 toneladas dejadas de procesar por el Ciro Redondo.

Ciego de Ávila vuelve a quedar con el deseo de cumplir un plan técnico económico que esta vez se detiene en aproximadamente el 72 por ciento.

Ideas, proyecciones y acciones, desde lo inmediato, volverán a intentar un comportamiento en línea, para ver si la venidera contienda le trae mejores resultados al territorio.

Norma Técnica 52 y reparaciones deben conllevar a una mejor zafra. Foto: Pastor Batista

De inicio, mientras ambas fábricas realizan el llamado proceso de liquidación, se aprestan a comenzar la aplicación de la Norma Técnica 52, en función de la limpieza, diagnóstico, mantenimiento y conservación, para la etapa de reparación con vistas a la próxima zafra.

Y, tal y como subraya el ingeniero Eduardo Larrosa Vázquez, director general de la Empresa Azucarera, en medio de la situación actual que atraviesa el país, se acentúan como tareas estratégicas la siembra de caña (problema que ha golpeado fuertemente al territorio, pues le falta gramínea), la producción de alimentos y la recuperación del esplendor que un día tuvieron los módulos pecuarios en unidades productivas del sector cañero-azucarero.

¿Cuántos, en qué área, con qué pronóstico de rendimiento…?

Los datos existen, pero a veces hasta el lector se agota de cifras, planes, proyecciones, y prefiere ver hechos y resultados concretos, como los protagonizados por los centrales Primero de Enero y Ecuador, que pusieron tremendo grano de arena, o sea: de azúcar, para que Cuba satisfaga un poco mejor sus necesidades internas y además exporte, al cumplir, cada uno, lo que le correspondía, y poner, además, el extra que demandan estos tiempos.

 


Pastor Batista

 
Pastor Batista