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Publicado el 4 Mayo, 2020 por ACN en Nacionales
 
 

Establecen estrategias para garantizar producción de alimentos en Cuba

Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la Agricultura, dijo sobre el tema, en la Mesa Redonda, que hasta la fecha se le ha dado movimiento a 176 mil hectáreas de tierras con un promedio semanal de alrededor de 50 mil hectáreas, algo que no se lograba en los últimos años
Establecen estrategias para garantizar producción de alimentos en Cuba

En el caso del maíz, existe un compromiso de buscar 100 mil toneladas de grano seco para la próxima campaña de primavera y para ello se ha implementado además un estímulo económico a los productores. (Foto: radiobanes.icrt.cu).

La prioridad a la preparación de tierras, la siembra de cultivos de ciclo corto y el fomento de las inversiones, forman parte de las acciones que implementa el sistema de la agricultura en Cuba para garantizar la producción de alimentos a pesar del impacto de la COVID-19.

Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la Agricultura, dijo en una mesa redonda sobre el tema, que hasta la fecha se le ha dado movimiento a 176 mil hectáreas de tierras con un promedio semanal de alrededor de 50 mil hectáreas, algo que no se lograba en los últimos años.

Añadió que están listas para sembrar unas 60 mil hectáreas, pero todavía faltan por roturar 118 mil, el 31 por ciento del plan de la campaña, aunque en ello se incluyen también nuevos compromisos de los productores.

El titular del sector explicó que se han sembrado desde marzo hasta la fecha 86 mil hectáreas, casi 10 mil hectáreas por semana, con prioridad para el plátano, yuca, boniato, pepino, berenjena calabaza y maíz, además de otros granos como el frijol y el arroz.

Subrayó que en el caso del maíz existe un compromiso de buscar 100 mil toneladas de grano seco para la próxima campaña de primavera y para ello se ha implementado además un estímulo económico a los productores.

En el caso del frijol significó que luego de una mala cosecha del común, por el impacto de las plagas y las dificultades con los insumos, se plantea sembrar alrededor de 10 mil hectáreas de la variedad caupí para venderlo de forma liberada o destinarlo al consumo social.

Rodríguez Rollero destacó que como parte de la estrategia de siembra con vistas a aprovechar las lluvias del período húmedo, se han utilizado los túneles dedicados a producir posturas de tabaco a la producción de hortalizas (unas dos millones) así como también la siembra de 598 mil cámaras de organopónicos, y la construcción de unas 200 casas rústicas.

Respecto a la producción de arroz, el Ministro abundó que por  dificultades con los insumos la campaña de siembra de frío se quedó por debajo de lo previsto en 22 mil hectáreas y ahora se diseñó una de 95 mil hectáreas pero se está incumpliendo por dificultades con la importación, no obstante existe una infraestructura, agua y oportunidades que dan pronósticos optimistas.

Más difícil es el cumplimiento del plan de carne porcina cuyo plan hoy se incumple en más de 11 mil 500 toneladas,  además de que se le debe a los productores alimentos lo que provoca que se entregue a la industria solo ocho mil toneladas mensuales de las 13 mil previstas.

Rodríguez Rollero señaló que la COVID-19 ha impactado en las exportaciones del sector en el orden de los tres millones de dólares; sin embargo, se continúa la cosecha de tabaco, se sobrecumplen los planes de la miel de abeja, café, cacao y carbón vegetal mientras que se acopia pulpa de frutas en espera de la reactivación de la transportación aérea.

Respecto a las inversiones del sector, el titular precisó que este año existe un plan aprobado de 950 millones en moneda total y actualmente se trabaja en 138 objetos de obra, entre ellos plantas de semilla de arroz, secado y molinado, plantas de beneficio de granos, de bioplaguicidas, silos, fábricas de pienso, montaje de nuevos sistemas de riego y la recuperación de unidades avícolas, porcinas y ganaderas.

El titular destacó que como resultado del encuentro con los productores se han detectado como potencialidades un mayor uso de la tracción animal, semilla producida por los propios campesinos, incremento de peticiones de tierras ociosas de propiedad estatal, innovación y desarrollo local, donaciones de productos a centros de aislamiento, mayor intensidad del trabajo en la agricultura urbana y suburbana e incremento en la construcción de infraestructura y pie de cría de ganado menor.

En esos encuentros trascendieron como dificultades la necesidad incorporar a los estilos de trabajo llegar más a la finca de los productores, subdeclaración de la producción y siembras, existencia de cultivos no reportados, desvío de las producciones a otros destinos, ilegalidades y delitos con la producción final. (ACN).


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