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Publicado el 29 Mayo, 2020 por María de las Nieves Galá León en Nacionales
 
 

Ante la COVID-19

Retos de la industria cubana

Los trabajadores de este sector comprenden la urgencia de sus producciones ante el escenario que vive el país
Retos de la industria cubana.

Mucho puede lograrse con el talento obrero y el empleo de recursos propios. (Foto: GERMÁN VELOZ PLACENCIA).

Por MARÍA DE LAS NIEVES GALÁ

El nuevo coronavirus ha impuesto retos a todos y en particular a la industria cubana, la cual ha tenido que crecerse para responder con soluciones nacionales, a múltiples necesidades. A través de diversos medios de comunicación se han conocido experiencias puestas en práctica en diferentes territorios que evidencian cuánto puede lograrse con el talento de los trabajadores y el empleo de los recursos propios.

Recientemente, por ejemplo, en el periódico Granma se publicó un trabajo el cual da a conocer que en la Fábrica de Implementos Agrícolas 26 de Julio, se elaboró “la caja Ampiroll con cubierta, diseñada para depositar y transportar los desechos biológicos de los hospitales holguineros involucrados directamente en la lucha contra la COVID-19”. En la propia unidad empresarial de base, se establecían las condiciones finales “para confeccionar camas hospitalarias con sus correspondientes mesas y escabeles (pequeños escaños)”.

La ingeniosidad se ha puesto a prueba en muchos renglones. Según apuntó Eloy Álvarez Martínez, ministro de Industrias, durante su intervención en el programa televisivo Mesa Redonda, se trabaja en la recuperación de ventiladores mecánicos y hasta el momento ya han reparado 66 equipos. Expresó, además, que se avanza en el desarrollo de un ventilador cubano, un proyecto en estrecha relación con universidades cubanas.

Apuntó que las plantas productoras de oxígeno medicinal se mantienen estables, así como la encargada de entregar el cloro que necesita el país. “Actualmente tenemos cobertura de 60 días para el cloro y 20 días en el caso del hipoclorito de sodio”, aseveró.

Importante ha sido el esfuerzo de los que integran la industria electrónica, quienes han reparado sistemas tecnológicos y calderas, sobre todo, de instituciones sanitarias y centros de investigación.

Son solo algunos ejemplos del poder creativo que tienen las entidades cubanas, que se han sobrepuesto a las carencias de recursos, en un escenario afectado no solo por la pandemia que azota el mundo, sino por el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno estadounidense.

Los trabajadores de este sector comprenden la urgencia de esas producciones, y cumpliendo en todo momento las medidas de protección, no han detenido las jornadas de labor. Ellos saben que les corresponde, con sabiduría y objetividad, pensar como país, tal como ha convocado de forma reiterada el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

La sustitución de importaciones tiene que convertirse en clave esencial de la economía cubana. Durante el balance del sector, Díaz-Canel expresó: “No hay nada que lacere y atrase más que la mentalidad importadora, porque genera dependencia, acomodamiento y así no hay desarrollo”.  Más adelante se preguntaba cuál debía ser el significado exacto de pensar como país para la industria cubana y exponía: “responder, con soluciones nacionales, a todo cuanto sea posible; ayudar a superar la mentalidad importadora y aprovechar todas las potencialidades fabriles”.

En la mayoría de estos centros existen innovadores y racionalizadores, que cada día dan respuestas a los problemas que surgen ante la carencia de piezas de repuestos. Sin embargo, la generalización de los trabajos es aún una asignatura pendiente.

De los tiempos complejos se extraen experiencias, todos las hemos sacado, y la industria nacional también extraerá la suyas. Los encadenamientos productivos, la profesionalidad, entrega y el compromiso de estos hombres y mujeres se han puesto a prueba en fábricas y talleres para bien de la nación y de la salud del pueblo.

Eso es imprescindible en aras de continuar asegurando renglones vitales para la economía, así como para el enfrentamiento efectivo a la COVID-19.


María de las Nieves Galá León

 
María de las Nieves Galá León