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Publicado el 12 Septiembre, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Para que el mortal virus no viaje en transporte avileño

Directivos empresariales y choferes están llamados a convertir en realidad la posibilidad de que la enfermedad no se propague sobre ruedas hacia otras provincias y zonas del país
Ciego de ävila, puntos de control del transporte.

No se trata de entorpecer la actividad del transporte, sino de controlarla y ordenarla para evitar complicaciones.

Texto y foto PASTOR BATISTA VALDÉS

Mientras Ciego de Ávila mueve cielo, ciencia médica y tierra para sellar internamente todas las grietas por donde pueda continuar escurriéndose el nuevo coronavirus, de zonas infectadas hacia áreas todavía libres de contagio, las principales autoridades ponen en práctica medidas concretas para evitar la propagación hacia otras provincias mediante el transporte que necesariamente debe salir del territorio.

Junto a previsiones reiteradas durante semanas y meses, como  el uso permanente del nasobuco, a la disponibilidad de suficiente hipoclorito dentro de cada camión, ómnibus u otro medio y al correcto estado de la documentación,  han indicado la obligatoriedad de que los conductores se realicen prueba rápida, de manera que puedan mostrar el resultado como constancia de que están aptos para viajar sin riesgo de propagar la enfermedad.

Al meditar en torno al asunto, Tomás Alexis Martín Venegas, Gobernador de la provincia y Vicepresidente del Consejo de Defensa a igual instancia, recalcaba este 11 de septiembre la responsabilidad que en tal sentido tienen los directivos de las empresas y organismos cuyo transporte se mantiene circulando, para garantizar que  los choferes incluso viajen con todas las condiciones (agua, merienda, alimento…), y no tengan prácticamente que detenerse, hacer paradas imprevistas o mantener roce con otras personas en carreteras y autopistas.

La realidad demuestra que sectores como los acopio, avicultura, la empresa porcina, la agricultura en general, el comercio, la Unión de Camiones (UDECAM) y la Unión Cuba Petróleo (Cupet), entre otros, deben continuar  inmersos en una indispensable y permanente actividad, mediante el traslado de recursos, mercancías e insumos que deciden la vitalidad en programas, actividades y servicios estratégicos para la vida económica y social del territorio.

Tan importante como la gestión y transportación con destino a suelo avileño es el movimiento que se genera desde él con el propósito de apoyar a provincias como La Habana, hacia la cual se ha incrementado el envío de producciones agrícolas, según explica  Roberto Sarmiento Álvarez, director general de la Empresa Provincial de Acopio, sobre la base del empeño nacional por satisfacer en mayor grado las necesidades alimentarias de quienes habitan la capital cubana, sujeta también al inclemente azote de la Covid-19.

Como se sabe, Ciego de Ávila ha registrado un desfavorable cambio en la situación higiénico y epidemiológica, que en apenas 15 días  ha situado a la provincia con la más elevada tasa de incidencia en casos confirmados por cada 100 mil habitantes  (30,2),  por encima de La Habana desde hace tres jornadas.


Pastor Batista

 
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