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Publicado el 12 Octubre, 2020 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

ECONOMÍA

ALEJANDRO GIL: rigor y celeridad en los cambios

Sobre la actual estrategia que Cuba se ha trazado, BOHEMIA dialoga en exclusiva con el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación
Alejandro Gíl, ministro de Economía y Planificación

De manera simultánea, y con celeridad, aún medio de la pandemia, avanza la implementación de todas las medidas que conforman la estrategia, asegura Alejandro Gil Fernández, ministro de Economía y Planificación. (Foto: YASSET LLERENA ALFONSO)

Por DELIA REYES GARCÍA

La noche comienza a caer sobre La Habana. Las calles están desoladas. Es un sábado de finales de septiembre y Alejandro Gil Fernández, viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, dialoga con BOHEMIA sobre la nueva estrategia para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19.

Un grupo de medidas como la apertura a la población de las tiendas en moneda libremente convertible (MLC), la eliminación del gravamen a la compra de dólares estadounidenses en efectivo, las oportunidades de exportación e importación a las formas de gestión no estatal, entre otras, ya comenzaron a implementarse. El VIII Congreso del Partido, el venidero abril de 2021, multiplica el compromiso de la dirección del Gobierno.

Para comenzar, el ministro prefiere subrayar algunos aspectos generales sobre la estrategia. “En medio de un escenario complejo y excepcional provocado por la COVID-19, diseñamos dos etapas. Una primera de enfrentamiento a la pandemia, para controlar la enfermedad y preservar la salud de la población, en la que obligatoriamente hay que adoptar medidas de restricción económica, cerrar actividades productivas y de servicios.

“Y una vez vencida, pasar a la segunda etapa con una estrategia de impulso económico, abriendo un conjunto de actividades, modificando y transformando un grupo de cuestiones. La inmensa mayoría de estas, para no ser absoluto, aprobadas hace rato. O sea, la estrategia es innovadora por la manera en que nos hemos propuesto implementar cuestiones que están aprobadas en el modelo económico y social y en la Constitución de la República”.

Al viceprimer ministro le gusta hacer una distinción, la estrategia es innovadora porque se ha propuesto avanzar aceleradamente en su implementación. “No es renovadora como lo son la Constitución de la República, el modelo económico; lo aprobado en los congresos del Partido, y que por distintas razones se nos han quedado sin concreción o ejecución.

“Ahora, si nos ubicamos en el actual contexto, todavía no hemos vencido la primera etapa con sus tres fases. Y si nos ajustamos al diseño inicial no podríamos estar hablando de la segunda etapa, porque no ha llegado el momento en que estén creadas todas las condiciones para el impulso de la estrategia. Por eso puede apreciarse en algunas cuestiones cierta lentitud, para decirlo de alguna manera. Pero más bien lo que estamos es apurados, por eso estamos haciendo cosas desde la primera, y se solapan las dos etapas. Hemos empezado a combinar las dos cosas, a la par que seguimos con medidas de restricción de movilidad, comenzamos a dar pasos en la implementación de la estrategia”.

Cero gradualidad

A diferencia de la primera etapa que tiene tres fases, la estrategia no tiene fases, en sí misma no entraña un orden de prioridad, es decir, qué va primero, qué va después. La idea es avanzar en todas de manera simultánea. Por eso esclarece Gil Fernández, “no hay gradualidad en la implementación de la estrategia, tenemos que trabajar en todas las medidas a la vez con rigor y celeridad porque son de corto plazo. Las proyecciones de mediano y largo plazo están en el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030”.

Aun cuando el escenario es complejo por los rebrotes de la enfermedad, “hay que quitar la maleza y no pararnos. Estamos pidiendo cuentas de todo lo que está en la estrategia, en qué estado de avance se encuentra. Si bien algunas cuestiones se hacen primero, y otras después porque son más complicadas”.

Entrevista al ministro de Economía.

Dentro de la nueva estrategia, la producción de alimentos es esencial para alcanzar la soberanía alimentaria. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

Con respecto a la manera en que se mide la implementación subraya, “la estrategia se implementa cuando se alcancen los resultados. Estamos evitando que se mida por el método tradicional, y caer en el tratamiento burócrata de tantas medidas implementadas, tantas en proceso. No es así como lo estamos haciendo. Por ejemplo, la exportación de las formas de gestión no estatal. Ya están emitidas las normas jurídicas, capacitadas las empresas, abiertas las cuentas bancarias. Pero entonces, la quitamos del foco de atención y decimos de esa medida no me ocupo más, vamos a seguir con las otras. Y no debe ser así. Hay que ver los resultados, cuántos exportadores tenemos, cuáles son los ingresos al país”.

Al valorar el conjunto de medidas que integran la estrategia, el titular del MEP confirma que todas son importantes, “ninguna es la medida estrella, ni podemos sobre apostar a alguna por separado para transformar al país”.

-La estrategia enuncia que es preciso concebir con integralidad la concurrencia de varios actores en el modelo económico cubano, procurando que existan reglas generales para todos, en igualdad de condiciones. Sin embargo, en la práctica no sucede así. ¿Cuál es su opinión?

-Todas las formas de gestión no están en igualdad de condiciones. Es una aspiración, un contexto al que hay que llegar. De hecho, no pueden estar en igualdad de condiciones porque no operan con el mismo tipo de cambio. Hay una gran diferencia entre el modelo de gestión de operación monetaria del sector estatal y el del sector no estatal. Las no estatales operan con un acceso diferente a las monedas, con una interrelación diferente con el plan de la economía.

“Los trabajadores por cuenta propia se reaprovisionan en los mercados minoristas, las entidades estatales no lo hacen. O sea, hay bastantes diferencias. Cuando una empresa le paga a una forma de gestión no estatal 10 CUC es el equivalente a 250 CUP. Cuando le pagas 10 CUC a una empresa estatal son 10 CUP. Nosotros estamos trabajando para eso, y tenemos que llegar al momento en que estén operando en similares condiciones. No me atrevería a decir exactamente en igualdad.

“Una de las medidas para poner en similares condiciones a todos los actores es la de otorgar incentivos financieros a quienes vendan en la Zona Especial de Desarrollo Mariel o exporten. Las formas de gestión no estatal reciben la totalidad de los ingresos, un 80 por ciento en divisas, y el resto se le acredita en CUC, como establece la Resolución 114. En el caso de las empresas retienen el 80 por ciento de la liquidez en dólares. Ya salió la Resolución 115 que lo regula.

Entrevista al ministro de Economía.

La industria nacional también puede encontrar respuesta a sus demandas en el sector no estatal. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

“De esta manera se garantiza que los ciclos productivos no se detengan. Por eso hay que poner los pies en la tierra, y manejar cierta dolarización en esos mercados para que la moneda juegue su papel y permita el aprovisionamiento de los productores”.

-¿Cómo inciden esas diferencias cambiarias en el principio de complementariedad de los actores económicos?

-El hecho de que los actores económicos operen con tipos de cambio diferentes beneficia al sector no estatal. Le pongo un ejemplo. Si quisiéramos techar el parqueo del MEP, y dijéramos: “traigan una cotización de una empresa del Ministerio de la Construcción”. Llega esa entidad y dice: “son 60 000 pesos cubanos”. Pero queremos valorar otra propuesta de una cooperativa no agropecuaria, y son 10 000 CUC. ¿Cuál de las dos es más competitiva?

-La cooperativa, con 10 000 CUC.

-Claro que sí. Porque 10 000 CUC para el plan del MEP son 10 000 pesos, por la tasa actual de cambio para el sector estatal. Entonces le decimos a la empresa estatal: “estás fuera de competencia, el que nos cuadra es el precio de la cooperativa”. Esos 10 000 CUC por 24, que es la tasa de cambio de Cadeca, son 240 000 pesos. Y, así y todo, es aparentemente más competitivo que aquel otro que cobra 60 000 pesos.

Entrevista al ministro de Economía.

En el encadenamiento de todos los actores, el sector estatal lleva el liderazgo. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

“Tal es la razón por la que, hasta que no exista un tipo de cambio igual que conecte los circuitos del sector estatal con el no estatal, es muy difícil medir la competitividad real. Y es muy complicado sacar una conclusión anticipada y decir que la cooperativa es más eficiente que la empresa estatal. En un juego de futbol los dos equipos deben tener 10 jugadores y un portero para que gane el mejor. Por lo tanto, tenemos que tener las mismas reglas de juego.

“Por eso ratifico que, en este sentido, el sector no estatal tiene determinadas ventajas. En otros aspectos, como el acceso a los balances centrales por el plan, es beneficiado el sector estatal. Aunque ahora no podemos hacerlo por la crisis. No obstante, estamos convencidos de que hay que buscar el encadenamiento de todos los actores, aunque el sector estatal lleve el liderazgo.

“Y tenemos que romper las trabas, una buena cantidad de estas mentales, para encontrar en el sector no estatal la respuesta a las demandas de la industria nacional. Por eso hemos dicho, si tienes una demanda no mires para afuera, no busques la liquidez y que el MEP te entregue los dólares para importar, primero hay que mirar para adentro, y buscar la relación con ese sector no estatal. Porque siempre es preferible adquirir un bien final o una materia prima en el país, que importarlo.

En la política de desarrollo local, agrega el ministro, se aprobó que en los nuevos proyectos puedan encadenarse diferentes actores económicos, un trabajador por cuenta propia con una empresa, una empresa con una cooperativa, una cooperativa con un cuentapropista. O los tres. “No hay ninguna restricción, el problema es en la concreción de esa política. Pero eso no se resuelve con voluntad, sino con capacitación de los cuadros, exigencia y control”.

-¿De qué manera se trataría dentro de los encadenamientos el tema de la extraterritorialidad de las formas de gestión no estatal?

-Estamos en un escenario más complicado por la COVID-19, y todas las restricciones de movilidad que existen complican las cosas. Ha estado enredado el tema de la entrada de los abastecimientos desde Artemisa y Mayabeque a la Habana. Pero, una de las medidas de la estrategia es transformar el sistema de comercialización de productos agropecuarios con la participación de diferentes actores económicos. Vamos a esperar a que avancemos en este tema en específico.

-¿Cuánto más? Llevamos años buscando un sistema que sea efectivo.

Entrevista al ministro de Economía.

En condiciones excepcionales es un imperativo transformar el sistema de comercialización de productos agropecuarios, con la participación de las distintas formas de gestión. (Foto: PASTOR BATISTA VALDÉS).

-Sí. Es verdad. Pero se han hecho experimentos y no han salido bien. Si sueltas la soga, terminan subiendo los precios. Vuelves a recoger la soga, y se pierde la producción. No hemos encontrado el punto en el que la soga funcione para los dos lados. Entonces hay que buscar ese equilibrio que es complejo. No es solo en Cuba. El precio de los alimentos siempre es un tema complicado, porque además la agricultura tiene altos costos, está sometida a una incertidumbre con el tema de la naturaleza, y es determinante para la vida.

“Hace unos años salió el decreto sobre la comercialización de productos agropecuarios en La Habana, y contemplaba al vendedor mayorista, al vendedor minorista, al vendedor ambulante, puntos de venta para las cooperativas, el arrendamiento de locales para trabajadores por cuenta propia y las cooperativas. ¡Vaya, más flexible que eso! Entonces la gente habla del monopolio de Acopio, pero cuando se hizo aquel experimento de las provincias de La Habana, Artemisa y Mayabeque, y se creó el mercado concentrador El Trigal, se llevó a una norma jurídica todas esas posibles formas de comercialización.

“Pero no hubo ni más producción, ni se lograron estabilizar los precios. Entonces el problema aquí se quiere resolver con vamos a toparlos, o a liberarlos. Pero estas decisiones lo que hacen es enredar más las cosas. Porque las medidas que realmente transforman los precios, la inflación, todas esas distorsiones en el entorno monetario, están en la esfera de la producción”.

-¿Qué enuncia la nueva política de precios?

-En sentido general enuncia que será inclusiva para todos los actores de la economía. Tanto los precios centralizados como los liberados, lo serán para todas las formas de gestión. La política no puede subir ni bajar los precios. Estos suben o bajan en dependencia de la producción.

Sin dogmas
Entrevista al ministro de Economía.

La economía necesita un tipo de cambio único que conecte a las diferentes formas de gestión. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

Una de las medidas que más expectativas ha provocado dentro de los distintos actores económicos es la constitución de micro, pequeñas y medianas empresas, que podrán ser privadas, estatales o mixtas. Sobre tan novedoso asunto, el viceprimer ministro realiza algunas valoraciones.

“Creo que se apuesta incorrectamente al concepto de que para alcanzar la liberación de las fuerzas productivas hay que transitar obligatoriamente hacia la privatización. Existe el consenso, bastante general, de que es necesario destrabar las fuerzas productivas. Nadie puede decir lo contrario. El problema es el punto y coma que viene detrás de eso. Destrabar las fuerzas productivas no significa cambiar el modelo de gestión de estatal a privado.

“No podemos pensar que uno es autónomo, y el otro no. Y, por ejemplo, que la solución para que Antillana de Acero sea una empresa eficiente esté en privatizarla. Entonces, la base del análisis nuestro es que la eficiencia hay que alcanzarla tanto en el sector no estatal (hoy tenemos buenos y malos ejemplos), como en el sector estatal, igual con buenos y malos ejemplos.

“Lo otro, destrabar las fuerzas productivas no depende solo de minimizar las regulaciones administrativas, sino de facilitar accesos a mercados, insumos, capacitación. En el actual contexto hemos estudiado la experiencia internacional e identificado el papel que pueden desempeñar en nuestra economía las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).

“Conceptualmente estas formas de gestión las hemos identificado como entidades pequeñas, y actualmente trabajamos en la precisión de la cantidad de empleados que deberían tener, con una cierta autonomía, un grado de adaptabilidad a los cambios del entorno, y la posibilidad de encadenarse productivamente al resto de las formas de gestión. Entonces, nosotros no le vemos la exclusividad de que tenga que ser privada. Por eso estamos diseñando que el Estado, a través del presupuesto, pueda también ser inversionista en estas.

Entrevista al ministro de Economía.

La eficiencia hay que alcanzarla en todos los actores económicos. (Crédito: MARTHA VECINO ULLOA).

“Estamos diciendo que podrán ser privadas, estatales o mixtas. No desechamos ninguna alternativa. No estamos trabajando bajo ningún dogma. Se trata de abrir el abanico de posibilidades porque no podemos hacer las Mipymes privativas del que le mandan dinero de España o de Miami. Porque eso tampoco es igualdad de condiciones. Esa no es Cuba.  Por tanto, hay que fomentarlas en interés del desarrollo de la economía nacional, en el interés nacional. Y si en la práctica internacional no funcionan así. Cuba no se parece al mundo en muchas cosas, por suerte para nosotros.

“Entonces tenemos que buscar una coherencia para el abanico de actores económicos que tendremos y que actúen en similares condiciones, con las características de cada cual. Por eso hemos dicho que en la estrategia van paralelas tres cosas, la ampliación y flexibilización del trabajo por cuenta propia, y transitar hacia una lista de actividades no permitidas; reapertura de las cooperativas no agropecuaria, y avanzar en el diseño legal de las Mipymes. Por una cuestión de economía política no se podrían crear estas últimas sin destrabar las cooperativas”.

-¿Se esperará por la Ley de Empresa que prevé el cronograma legislativo de la Asamblea Nacional del Poder Popular? 

-No vamos a esperar a que esté la Ley de Empresas para que arranquen las Mipymes. Vamos a comenzar con normativas que no tienen ese rango. La experiencia en su implementación nos va a permitir llevarlo después con más rigor a la Ley.

-¿Para cuándo se prevé su implementación?

-“No estamos contra reloj. No es como quitar el gravamen al dólar o abrir mercados en MLC. Hay cosas que de un plumazo arrancan. Otras requieren un diseño, después de consenso, y luego de un mecanismo de regulación. No podemos estar en el dale para adelante y para atrás, y pecar de improvisaciones. Entonces luego, cuando nos salgan mal las cosas, pues ¡a trancar!, ni una más, como sucedió con las cooperativas no agropecuarias. Porque cuando te impulsas, ¡te impulsas!

Entrevista al ministro de Economía.

Para sacudir el lastre en las construcciones, la estrategia plantea descentralizar los procesos inversionistas. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

“Aunque no sea contra un tiempo específico, estamos corriendo en la implementación de todo lo que está en la estrategia. En la producción de alimentos, la modernización y reordenamiento del comercio interior, el sistema financiero, el ordenamiento monetario, el mercado de deuda pública, las inversiones… Trabajamos sin descanso, y con nivel de intensidad grande en el MEP, porque además tenemos la responsabilidad de conducir la implementación de la estrategia completa en el más breve plazo, desde la primera letra hasta la última”.

Irradiando lo demás

La estrategia económica y social para impulsar la economía ante la crisis provocada por la pandemia tiene como base un conjunto de principios que irradian sobre todas las medidas a implementar en las 16 áreas clave identificadas y en los otros cinco capítulos que la conforma.

Dentro de las áreas claves destaca, en primer lugar, la producción de alimentos, de medular importancia para alcanzar la soberanía alimentaria de la nación. Le siguen: agroindustria azucarera y sus derivados, turismo, servicios profesionales, salud, industria farmacéutica, biotecnológica y producciones biomédicas; telecomunicaciones, construcciones, energía, logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio eficiente; logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas y sanitarias, industria manufacturera, comercio interior, comercio exterior, sistema financiero, y política de empleo y salarios, seguridad y atención social.

Además de estas áreas clave están el desarrollo de las cooperativas, la micro, pequeña y mediana empresa; el trabajo por cuenta propia, el ordenamiento social, y la gestión y dirección de la economía.

Los principios son:

*Mantener la planificación centralizada.

*Defender la producción nacional y desterrar la mentalidad importadora.

*Regulación del mercado, principalmente por métodos indirectos.

*Complementariedad de los actores económicos.

*Papel dinamizador de la demanda interna para la economía.

*Dotar de mayor autonomía de gestión al sector empresarial.

*Implementar aspectos clave, fundamentalmente en relación con las formas de gestión y propiedad, el redimensionamiento del sector empresarial, el sector no estatal, y la adecuada relación que tiene que haber entre ambos.

*Incentivar la competitividad, garantizando la utilización eficiente de los recursos materiales y financieros, el ahorro, el incremento de la eficiencia y la motivación por el trabajo.

*Política ambiental activa en armonía con el ordenamiento social.

 


Delia Reyes Garcia

 
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