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Publicado el 17 Octubre, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Los agradecidos retornan a su techo

Tras recibir, durante estos días, profundas muestras de gratitud, más de 200 médicos, enfermeros y técnicos de once provincias les dicen a los avileños: un momento, los agradecidos somos nosotros
Retornan los agradecidos a sus provincias.

A casa nuevo grupo, luego de cumplir bien su misión en Ciego de Ávila.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

Y así son las cosas cuando son del alma: mientras casi todo el mundo imagina que en la amplia sala continuará prevaleciendo la más profunda gratitud del pueblo avileño y de sus principales autoridades (transmitida por la doctora Carolina García Montenegro, secretaria del Sindicato de Trabajadores de la Salud y por Yuslaivis Borges, miembro del Buró Provincial del Partido) el doctor Julio Yamel Verdecia Reyes, director del Hospital Lenin, de Holguín, sube al podio y en fina demostración de oratoria le da un giro completo al panorama, para convertir en agradecidos a quienes desde el auditorio han sido, hasta este instante, blanco directo del agradecimiento humano.

Entonces -usando palabras e imágenes como las que hubieran empleado, desde sus butacas, las licenciadas Niurka Alonso Ruiz y Victoria Aguilar Márquez (de Cienfuegos y Las Tunas, respectivamente) o  el doctor santiaguero Miguel Gregorio Centeno-  Julio Yamel evoca aquel día en que una llamada telefónica, a casa, los hizo preparar rápidamente la “mochila de campaña” para partir hacia Ciego de Ávila, con la misma decisión de quienes lo han hecho hacia otras tierras del mundo para combatir al SARS-CoV-2.

Retornan los agradecidos a sus provincias.“Sepan ustedes que toda la grandeza que pueda haber en el trabajo realizado aquí ha sido gracias a la cooperación del pueblo avileño, de sus trabajadores de  la Salud y del Partido y Gobierno.  Los agradecidos somos nosotros; lo único que hemos hecho es responder a un llamado del país, cumplir nuestro deber y hacer Revolución, como nos enseñó Fidel… Compartir estas jornadas con ustedes ha sido un inmenso placer al punto de que el pueblo de Ciego de Ávila no queda aquí, se va con nosotros.”

Términos y un enfoque muy parecidos caracterizarán la intervención del doctor Fernando González Isla, Director de Asistencia Médica del Ministerio de Salud, quien subraya, primero, que absolutamente todos los especialistas, técnicos y personal de enfermería convocados dijeron sí (más de 200, procedentes de once provincias);  segundo: todos están dispuestos a permanecer el tiempo que haga falta y, tercero, ni uno solo ha solicitado retornar a su lugar de origen.

Cómo, entonces, no van a estremecer el Teatro los actores Juan German Jones y Roberto Castillo al declamar Marcha Triunfal, o voces y acordes como los de Héctor Luis de Posada, Oristela Betanzo y la melodía Resistiré, asumida por todos, de pie, en un gran coro, con las manos unidas en lo más alto, el pecho a punto de estallar y algún que otro lagrimal vertiendo levemente…

Retornan los agradecidos a sus provincias.

El arte, en elegante reverencia a la obra humana de la Salud.

Cómo frenar la emoción, si el propio Fernando reitera algo que dentro y fuera del teatro enorgullece: a pesar del contacto directo, intenso, permanente con pacientes contagiados, áreas y zonas de alto riesgo, ningún trabajador cubano de la salud ha fallecido, como tampoco ningún niño y ni una sola embarazada.

¿Acaso tal logro cae del cielo, por gravedad?

Ahh… eso sí: urge seguir cumpliendo a pie de letra cada protocolo, extremar medidas de precaución, incluso llegado el momento en que todo el país haya entrado en etapa de nueva normalidad, así como cumplir cuanta orientación emitan el Ministerio de Salud y el Presidente de la República de Cuba.

A su modo lo enfatizan los doctores Julio Yamell y Fernando González. Médicos y enfermeros aplauden. Carlos Luis Garrido y Tomás Alexis Martín Venegas (Presidente y Vicepresidente, en su orden, del Consejo de Defensa Provincial avileño) no dejan de asentir con la cabeza.

A casa, de vuelta, pues, todos los que han venido a ofrecer su corazón, para que, conforme a la campaña comunicacional del territorio continúen propagando vida en cada una de sus provincias.

Ciego de Ávila agradece y aprende una lección en la que no hay espacio para recaídas.

Retornan los agradecidos a sus provincias.

A todos y cada uno, el merecido reconocimiento.


Pastor Batista

 
Pastor Batista