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Publicado el 1 Noviembre, 2020 por ACN en Nacionales
 
 

Comienza en Cuba el curso escolar 2020-2021 dentro de la nueva normalidad

Comienza el curso escolar 2020-2021 en la mayor parte de Cuba.

Foto: cubadebate.cu

Por MARÍA ELENA ÁLVAREZ PONCE

Al curso escolar 2020-2021 dará la Antilla Mayor la bienvenida este dos de noviembre, con la certeza de que el éxito será tan o más grande que el desafío lanzado a la escuela cubana por una pandemia que lo ha trastocado todo.

Para decirlo bien, será en la mayor parte del país que empezará el nuevo año académico y, ¡cosas de la COVID-19!, por lo insólito habrá que anotar la fecha, pues a la par del estreno del calendario en 11 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud, este mismo lunes se reanudará en La Habana el curso 2019-2020.

Tampoco harán parte del debut Ciego de Ávila -que como la capital debe antes terminar el año anterior-, y Pinar del Río y Sancti Spiritus, donde habrá que esperar a que la situación epidemiológica esté del todo controlada, para definir la fecha de apertura.

Completan la lista dos municipios: el artemiseño San Cristóbal y Cárdenas, de Matanzas, que no reanudaron el curso 2019-2020 el primero de septiembre, sino después, y empezarán el nuevo año los días nueve y 23 de este mes, respectivamente.

Del curso escolar a punto de comenzar, vale decir que resultará tan atípico como su antecesor y su sola arrancada constituye ya una victoria, algo que hasta hace poco muchos consideraban quimérico, cuando no un grave riesgo en tiempos de coronavirus.

Sin embargo, en dos meses de reanudadas las clases en Cuba, no ha habido un caso de trasmisión en las escuelas y sí muchísima experiencia acumulada, que recibe como herencia el año lectivo 2020-2021, casi que bordado a mano, de tanta minuciosidad en su diseño y organización, cuidando hasta el menor detalle, y ajustado a esta nueva realidad, heterogénea, cambiante, compleja.

Docentes y directivos se han preparado para implementar las adaptaciones curriculares, elaboradas por los mejores especialistas con que cuenta el Ministerio de Educación, y que permitirán que, a pesar de que este año académico será más corto, puedan cumplirse los objetivos para cada grado, año y nivel educativo.

Queda, entonces, poner todos manos a la obra, que el tiempo apremia y es ardua la faena, especialmente porque esa calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje pasa -¿quién puede dudarlo?- por cumplir estrictamente las medidas higiénico-sanitarias en vigor y mantener las escuelas como lugares seguros, a salvo del SARS-CoV-2. (ACN).


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