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Publicado el 5 Noviembre, 2020 por ACN en Nacionales
 
 

Cuba reordena la comercialización de productos agropecuarios

El reconocimiento de todos los actores económicos que participan en la comercialización, desde el productor y comercializador mayorista o minorista hasta el vendedor ambulante en las comunidades, sobresale entre las líneas de la política, la primera de su tipo en Cuba

 

Comercialización de productos del agro

Imagen ilustrativa. granma.cu

La nueva política para la comercialización de productos agropecuarios, aprobada la pasada semana por el Consejo de Ministros y dotada de 51 principios, crea incentivos productivos graduales y constituye una respuesta al reclamo de productores, comercializadores y empresas, aseguró hoy Gustavo Rodríguez Rollero, ministro de la Agricultura.

El reconocimiento de todos los actores económicos que participan en la comercialización, desde el productor y comercializador mayorista o minorista hasta el vendedor ambulante en las comunidades, sobresale entre las líneas de la política, la primera de su tipo en Cuba.

En comparecencia en el espacio radiotelevisivo Mesa Redonda el titular del sector precisó que el propósito es que exista una coexistencia armónica entre cada actor, pero sobre la base de un sistema de competitividad para eliminar trabas; en tanto la iniciativa concibe la posibilidad de llegar gradualmente a un mercado de nuevo tipo, con productos beneficiados.

Asimismo, exhorta a la ampliación de la red de minindustrias en el país y al crecimiento de las microindustrias, de cara a los nuevos productos que se aspira tengan los mercados.

Unas 154 mil toneladas de productos agrícolas se requieren cada mes en la nación para poder ofertar 30 libras per cápita de viandas, hortalizas, frutales y granos, por eso la urgencia de transformar los mecanismos de comercialización.

Destacó Rodríguez Rollero que la política insiste en la necesidad de crecer en las exportaciones como parte de la búsqueda de financiamientos a través de las empresas estatales; mientras la incapacidad financiera de algún comercializador para comprar productos permitirá a sus productores expenderlos en cualquier forma de mercado del país.

Como nueva facilidad de comercialización, los productores podrán vender sus productos agrícolas y cárnicos- frescos y procesados- en la red de tiendas, lo cual verdaderamente sustituye importaciones, dijo.

Uno de los temas más discutidos en el proceso previo a la confección de la política fueron los precios, de modo que existirán los centralizados para un grupo de productos y otros logrados por acuerdos entre las partes, en concordancia con la tarea de ordenamiento monetario.

Detalló que se faculta a las administraciones locales de gobiernos a concebir precios de acopio minorista en dependencia de las condiciones de cada territorio, teniendo en cuenta la autonomía dada a los municipios por la Constitución de la República; y a exonerar de la aplicación de impuestos.

Sobre el balance de los productos agropecuarios explicó que le corresponde su aprobación en cada nivel al Ministerio de Economía y Planificación, el gobierno de la provincia y a la administración municipal; y Acopio es el ejecutor de ese balance.

De igual modo la política restablece el vendedor mayorista de productos agropecuarios, posibilita el expendio a todos los destinos, enfatiza en los vínculos directos con las entidades- el que produce mayoristamente y el receptor de la mercancía- y reconoce la modalidad de arrendamiento de almacenes, medios de transporte, cámaras refrigeradas, envases, montacargas, entre otros.

Precisó también el ministro de la Agricultura que las entidades presupuestadas, luego de la aprobación del presupuesto de alimentos, podrán adquirir varias opciones de productos según las características de cada centro.

Con una proyección a futuro, la política se refiere, además, al comercio electrónico como parte de la informatización de la sociedad- en algunos lugares ya está a prueba- e insiste en la protección al consumidor y en el diseño de un sistema de información diaria para la población.

Rodríguez Rollero acotó que se prioriza la implementación en La Habana por sus complejidades y amplitud de formas de comercialización.

Apuntó que el Estado realizará el papel regulador que le corresponde en el seguimiento y control de la producción, contratación, prioridades en los destinos, balances de productos, control de los precios, comercialización en condiciones excepcionales, e intencionará la siembra y el uso de las tierras. (ACN).


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