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Publicado el 27 Noviembre, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Dinámica Demográfica: nacer, morir y lo que media entre ambos

Cómo revertir la tendencia al descenso en los nacimientos, aumento de las defunciones, envejecimiento poblacional, incremento de embarazos en la adolescencia… si no se conoce y se actúa con rigor científico sobre causas y consecuencias. Grupos y observatorios especializados tienen ante sí retos estratégicos para el país
Dinámica demográfica y su importancia.

El doctor Antonio Aja ofrece información general y puntualiza detalles en su recorrido por las provincias.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

A nadie resulte extraño o casual que Cuba concentre aún más la mirada en asuntos relacionados con la dinámica demográfica.

Alertado desde hace años por estudiosos y especialistas, el fenómeno devela situaciones que obligan a prever y a actuar sin pérdida de tiempo para evitar o atenuar problemas que pueden tornar mucho más complicada la situación.

Nada alentador resulta, por ejemplo, que las estadísticas revelen hoy más defunciones que nacimientos, con tendencia al decrecimiento poblacional en no pocos municipios cubanos.

Que en algunos como Florencia (el más envejecido de Cuba) prácticamente la cuarta parte de los habitantes tengan más de 60 años de edad, es algo como para no dejar de pre(y o)cuparse.

Tal y como subraya el doctor Antonio Aja Díaz, director del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) de la Universidad de la Habana, el ascenso que ha venido logrando Cuba en la expectativa de vida de sus habitantes, hace que, en medio del mencionado envejecimiento, prevalezcan cada vez más personas de avanzada edad con población joven.

¿Y qué tiene eso de particular?, podría preguntarse el lector.

Especialistas en el giro, sin embargo, opinan que esa realidad remarca la necesidad de que la sociedad se prepare para lograr una convivencia armoniosa, funcional, saludable y provechosa para todos, entre distintas generaciones, bajo un mismo techo o espacio familiar, comunitario y social.

Por desconocimiento, quizás a miles de padres no les roce los pétalos de la mente el peligro que acarrean los embarazos en la adolescencia.

El asunto puede ser, en cambio, más serio de lo que algunos desconocen o imaginan. El oriente cubano registra elevadas tasas de fecundidad en edades demasiado precoces para concebir hijos, sin que ello exima a otras zonas del archipiélago.

Dinámica demográfica y su importancia.

Vivir mucho sí, pero con calidad de vida, en medio de justas atenciones.

Que el país necesita incrementar nacimientos, es una gran verdad, prácticamente un apremio. Pero, como subraya el propio doctor Antonio Aja, tal indicador “no puede sustentarse en embarazos durante la adolescencia”, cuyas nocivas consecuencias no hay que ser experto para conocer, o al menos suponer, por la gama de complicaciones que pueden sobrevenir cuando no están creadas todas las condiciones de madurez biológica o reproductiva, matrimonial, material, familiar, social…

Aun coincidiendo en esas aristas, ni las mejores intenciones pueden resolver, por sí solas, los problemas que giran en torno al fenómeno.

¿Quién le pone, entonces, el llamado “cascabel al gato”?

Pudiera parecer que eso es “cosa de Salud”. Pero… ¿será lógico eximir de responsabilidad y de su importante rol a la familia? Seguro estoy de que hay quienes se apresurarán a mencionar también a la Educación, a las universidades, al sector de la ciencia, a trabajadores sociales, a las direcciones de Trabajo y Seguridad Social, a la Oficina Nacional de Estadísticas e Información…

La práctica sugiere que para llegar al verdadero meollo de las razones que inciden en la dinámica demográfica hay que integrar, obligatoriamente, fuerzas, saberes, conocimientos, voluntades y recursos.

Vicisitudes como las que gravitan sobre la vivienda, la insuficiente capacidad de círculos infantiles y hogares de ancianos, la garantía de leche y de alimentación en general, las canastillas, los ingresos familiares y el comportamiento de los precios, la situación que atraviesan los adultos mayores, la atención diferenciada a ellos, el acceso a medicamentos de obligatorio uso, pero cada vez más difíciles de adquirir en farmacias… son solo algunas de las líneas que convergen en el imperativo de una eficaz integración.

Por ello, ese asunto -seguido con inviolable regularidad al más alto nivel político y gubernamental- tiene que tener expresión concreta en los grupos de atención a la dinámica demográfica, así como en los observatorios que de forma correspondiente deben funcionar en todas las provincias.

En ese terreno ha estado insistiendo el CEDEM a medida que prosigue su intenso recorrido y contacto in situ con directivos y especialistas de provincias.

Evidencia de la prioridad que el país le concede al asunto es que Villa Clara debe ser el primer territorio en rendir cuenta de lo organizado y hecho hasta ese instante. A los demás, les irá correspondiendo después.

Dinámica demográfica y su importancia.

El tema demográfico traza apremiantes retos para grupos de trabajo y observatorios.

Estar capacitados para acometer los retos que ya emergen en el ámbito demográfico, es vital. Con razón, eso ocupa justo espacio en la agenda y deliberaciones del mencionado recorrido, junto al también determinante desempeño de la comunicación.

Pero no puede funcionar aquí el sentido con que suele emplearse la frase “calendas griegas” en alusión a lo que se eterniza y no llega. Capacitar, sí; informar y comunicar, también; organizar, prever, planificar… pero todo ello con el dedo sobre la llaga y la cura concreta para cortar paso al mal o a males mayores.

De otro modo puede ocurrir que siga transcurriendo el tiempo y la ejecución de la política aprobada por el país en torno a la dinámica demográfica mantenga estatus de asignatura pendiente.

Mucha atención, entonces, Gobiernos en provincia y municipios. La mesa está servida y lo que hay sobre ella no se puede enfriar bajo ningún concepto.


Pastor Batista

 
Pastor Batista