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Publicado el 19 Noviembre, 2020 por Irene Izquierdo en Galerías
 
 

BOHEMIA, HOMENAJES

Una pregunta, muchas respuestas

Homenaje al joven que recién comienza su vida laboral; a los que desde otros centros se incorporaron a la revista en lo que va de año; a quienes contribuyeron a reflejar el quehacer de la nación en el enfrentamiento al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, y merecieron premios por ello, o sencillamente, a los que cumplieron de manera extraordinaria sus deberes
Una pregunta, muchas respuestas.

BOHEMIA se mantiene entre los mejores del país, al merecer la Condición de Centro Escudo y Espada de la Nación.

Por IRENE IZQUIERDO

Fotos: EDUARDO LEYVA BENÍTEZ

¿Cómo es posible medir la satisfacción de saber que, cada día, modestamente, se logra a fuerza de conciencia parte de la proeza que nos convierte en Espada y Escudo de la Nación?

Para esa pregunta hay muchas respuestas. Y sea cual fuere, el corazón siempre se llenará de orgullo por servir. Así se sintieron este día los trabajadores de la revista BOHEMIA, cuando el reconocimiento, el homenaje, ocupó su justo lugar para los obreros, los técnicos, los profesionales, los directivos: todos. Un tributo de modesto, pero extraordinario valor.

Al joven que recién comienza su vida laboral; a los que desde otros centros se incorporaron a la revista en lo que va de año; a quienes contribuyeron a reflejar el quehacer de la Nación en el enfrentamiento al coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, y merecieron premios por ello, o sencillamente, a los que cumplieron de manera extraordinaria sus deberes.

Y mientras pasaron unos y otros –luego de haberle rendido honor al Maestro, al Héroe Nacional cubano – el alma se sintió orgullosa de servir. Entonces, fue preciso recordar a José Martí, cuando escribió acerca de los oficios de la alabanza:

“La generosidad congrega a los hombres, y la aspereza los aparta. El elogio oportuno fomenta el mérito; y la falta del elogio oportuno lo desanima. Solo el corazón heroico puede prescindir de la aprobación humana; y la falta de aprobación mina el mismo corazón heroico”.

Una pregunta, muchas respuestas.

La revista es depositaria, desde este día, de la bandera de Proeza Laboral entregada por la Central de Trabajadores de Cuba a la Delegación Ramal de la Prensa Escrita de la Upec.

Y es cierto, como también lo es que “el corazón se agria cuando no se le reconoce a tiempo la virtud. El corazón virtuoso se enciende con el reconocimiento, y se apaga sin él. O muda o muere. Y a los corazones virtuosos, ni hay que hacerlos mudar, ni que dejarlos morir”. Esa es la razón por la que se realizó aquel encuentro, luego de muchos meses en aislamiento social a causa de la COVID-19.

Entonces, es válido aquel criterio de que el reconocimiento verdadero está en la suma de lo que hacen todos y que nadie puede adjudicarse como resultado propio. Máxime cuando está en el reflejo de cuánto aporta cada uno desde su pedacito, para conformar ese todo que es la revista BOHEMIA. Está en cómo nos mantenemos atentos a que en la agenda del medio se conjuguen los intereses editoriales con el objetivo mayor que son los intereses de la población.

Lo vemos en la calidad –siempre perfectible- del producto comunicacional que ofrecemos a los lectores. En cómo reflejamos la preparación y orientación para enfrentar los retos de los escenarios nacional e internacional actuales que ha impuesto la pandemia al mundo, y en la superación constante de todos para que, en verdad, sea un orgullo “servir a la Patria amada”.


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo