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Publicado el 30 Diciembre, 2020 por Lilian Knight Álvarez en Galerías
 
 

TURISMO

90 años del castillo encantado

El Hotel Nacional de Cuba celebra su nonagésimo aniversario este 30 de diciembre, oportunidad que la gerencia aprovecha para reabrir sus puertas tras la pausa ocasionada por el nuevo coronavirus y la ejecución de mantenimientos e inversiones
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El Hotel Nacional de Cuba llega a sus 90 años con instalaciones y prácticas remozadas (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

El Hotel Nacional de Cuba llega a sus 90 años con instalaciones y prácticas remozadas (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Por LILIAN KNIGHT ÁLVAREZ

Estar a puertas cerradas no le ha restado elegancia al gigante que se yergue sobre el Monte Vedado de cara al Malecón habanero. Tampoco lo han hecho las transformaciones que recibe por su 90 cumpleaños.

El Hotel Nacional de Cuba sigue inerte cual castillo encantado como lo nombrara Alejo Carpentier, o cual galán de telenovelas, que a pesar de los años siempre arranca suspiros de admiración de aquel que sabe apreciar sus valores patrimoniales y arquitectónicos.

Varios trabajadores del centro integraron la brigada de reparación Elpidio Sosa durante el confinamiento (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Varios trabajadores del centro integraron la brigada de reparación Elpidio Sosa durante el confinamiento (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

La intención de las reparaciones es dotar de modernidad y nuevas tecnologías a una instalación tradicional, en aras de que el servicio conjugue la distinción y el confort con tendencias verdes de ahorro de energía y protección del medio ambiente, según declaró Yamila Fuster Évora, jefa de Relaciones Públicas y Hospitalidad.

Yamila, con quien BOHEMIA dialogó también el pasado agosto, explicó entonces que las reparaciones, iniciadas en abril, se dividían por etapas y tenían como protagonistas, en buena medida, a los propios trabajadores del hotel, quienes integraron la brigada Elpidio Sosa del sindicato de la hotelería y los servicios.

Uno de los miembros de esta brigada es Reinaldo Guerra Labrado, quien ha cambiado su traje de conserje por un overol y abandonó momentáneamente, el buró de información y venta para reparar la peluquería, las jardineras, los pisos o cualquier otro rincón de ese hotel que es “como su segunda casa”.

“Estuvimos tres meses del período de aislamiento trabajando aquí en la pulimentación de los pisos, pintando y repellando luego de cambios eléctricos e hidráulicos; luego colaboramos con Emprestur, renovando áreas verdes”, explicó Reinaldo, quien empezó en el hotel como jardinero en 1995 y este 30 de diciembre será reconocido con la medalla 25 años de servicio al turismo.

Carlos Rafael Ortiz Diez, cantinero del bar Vista al Golfo, todavía ajustaba detalles en su barra. En medio de la vorágine de trabajo de cara a la apertura Ortiz expresó que se han hecho muchas reformas e inversiones que abarcan techos, paredes y muebles, máquinas hieleras nuevas y reparadas, así como equipos para mantener la temperatura de los alimentos y la iluminación.

Hoy las renovaciones han concluido en varias áreas de servicio común como restaurantes, cafeterías, bares, jardines, pasillos y salones, la fuente y la mesa bufet con nueva tecnología y protocolos sanitarios, así como en 150 habitaciones de los pisos 8, 7 y 6, a los cuales se les ha cambiado el mobiliario, la carpintería, sistemas de clima, las instalaciones sanitarias, y la pintura.

El plan general proyecta reconstruir 150 habitaciones cada año, hasta llegar a las 426 que posee el hotel.

Atractivos de más de un siglo

Aunque el Nacional se fundó el penúltimo día del año 1930, parte de su historia y sus valores se conservan desde mucho antes.

Los cañones de la antigua Batería Santa Clara le confieren valor Patrimonial mundial al Hotel Nacional (Foto: PRESSREADER)

Los cañones de la antigua Batería Santa Clara le confieren valor Patrimonial mundial al Hotel Nacional (Foto: PRESSREADER)

En los terrenos donde se emplazó esta institución estuvo la Batería de Santa Clara, fortificación de inicios del siglo XIX que integraba el complejo defensivo de La Habana colonial. En 1895 La batería fue modernizada y recibió nuevos cañones entre los que sobresalían tres del modelo Krupp de 280 milímetros y dos Ordóñez calibre 305, de los más grandes de su época.

De estas armas, empleadas en la guerra Cubano-Hispana-Norteamericana, se atesoran una de cada tipo en los márgenes del hotel, y fueron declaradas en 1982, Patrimonio de la Humanidad junto a La Habana Vieja y sus sistema de fortificaciones.

Otro de los sitios de relevancia es la cueva Taganana, donde se emplazaron túneles para la defensa del país durante la crisis de los misiles.

Para el diseño y la ejecución del hotel, que desde su fundación ha sido propiedad del gobierno cubano, se acudió a las firmas americanas McKim, Mead & White y la Purdy & Henderson Co, las cuales concluyeron la edificación en 14 meses por un costo estimado de siete millones de dólares.

El resultado fue un edificio de ocho pisos en forma de H, con un estilo ecléctico que conjuga el Art Decó, destellos moriscos y el neoclasicismo, evidentes en sus columnas, techos de viga y lozas mudéjares.

Su resistencia fue probada tres años más tarde, cuando el hotel fue cañoneado por fuerzas al mando de Batista, las cuales reprimieron un motín de oficiales fieles al depuesto jefe del ejército mediacionista Julio Sanguily. A pesar de recibir varios impactos, el hotel no tuvo ningún daño estructural mayor, hecho que acrecentó su fama y popularidad.

HotelNacional. Otro distintivo de la instalación es el servicio de lujo (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Otro distintivo de la instalación es el servicio de lujo (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Esta grandeza fue reconocida con el segundo Premio en el Salón Internacional de Arquitectura e Ingeniería en el año 1994 y una distinción similar le fue otorgada por la ciudad en la categoría de Rehabilitación, en el 98.

A los valores inmuebles se añaden más de cien obras patrimoniales compuestas por esculturas en mármol de Carrara, fotos, muebles de estilo inglés, porcelanas francesas de Sëvres, cerámicas mayólicas, lámparas art-noveau, óleos de pintores cubanos de las primeras décadas del siglo y antiguos relojes, que complementan los pisos de mármol, de piedra Jaimanitas, las tejas de barro, las maderas preciosas y los mosaicos de Sevilla.

Por el conjunto de valores que muestra como exposición abierta y viviente, la instalación fue declarada Monumento Nacional; entretanto la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) lo inscribió como el primer hotel en el registro Memoria del Mundo y le confirió la condición Hotel Museo.

Hotel Nacional. En las habitaciones se conjuga lo tradicional con la modernidad (Foto: CORTESÍA HOTEL NACIONAL)

En las habitaciones se conjuga lo tradicional con la modernidad (Foto: CORTESÍA HOTEL NACIONAL)

Pero los méritos de esta institución también le llegan por sus servicios que incluyen centro de negocios bien equipado, casas de cambio, nueve salones de reuniones, salas de interpretación y audiovisuales, y un piso ejecutivo.

La dedicación de sus trabajadores y la exclusividad de la atención lo hicieron merecer el Premio por la Excelencia 2010 (otorgado por la agencia de viajes Thomas Cook), recibir 15 veces el World Travel Award del Caribe como Hotel Líder del turismo cubano y  ser seleccionado Mejor Destino de Ciudad en Cuba y el Caribe.

Más allá de distinciones, la prueba más evidente de su relevancia es la lista interminable de clientes distinguidos que abarca personalidades del cine como Marlon Brando, Ava Gardner, Walt Disney, Libertad Lamarque, María Félix, Cantinflas, Tin Tan, Steven Spielberg; de la música como Frank Sinatra, Nat King Cole, Gladys Knight, de la política como Winston Churchill, James Carter, Hugo Chávez, Rafael Correa; del deporte, la literatura, las ciencias y la cultura en general.

Asimismo,  acoge habitualmente a los participantes en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano y de forma extraordinaria a Le Dîner en Blanc, el picnic más grande y exclusivo del mundo, que tuvo lugar allí en abril de 2019, con cerca de  500 invitados de diversos países.

De vuelta a los 30
Autos y moda de los años 30’ se reúnen para celebrar los 90 años del Nacional (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Autos y moda de los años 30’ se reúnen para celebrar los 90 años del Nacional (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA)

Llevan tocado y sombrero. El botones del hotel las ayuda a bajarse del Ford del 30 en el que recorren las inmediaciones del Nacional. Altaneras, esbeltas, sonríen cual damas de la mítica sociedad habanera de mediados del siglo pasado.

Solo que no sufren la exclusión ni deben tener miedo a toparse con los grandes capos de la mafia ítalo-norteamericana,  porque en realidad son bailarinas del cabaret Parisién, quienes en pleno siglo XXI, celebran el aniversario 90 del hotel. Ellas han decidido evocar la época fundacional y de paso convocar a participar en las celebraciones, con la condición de asistir vestidos con moda de los años 30’.

También se invitó a dueños de autos antiguos a un concurso que premiará al carro del período mejor conservado.

La actividad, programada entre las dos y las seis de la tarde, es la iniciativa de la dirección del hotel para reconectarse con el público después de meses de inactividad, pero no será la única.

Al decir de Aeleen Ortiz Concepción, especialista de la Oficina de Historia, en el horario de la mañana estarán pintores que realizarán obras en jardines y pasillos de la instalación, se realizará la cancelación de un sello postal en saludo a la fecha y la entrega de distinciones a trabajadores destacados en los servicios.

En la tarde, agregó Yamila Fuste, se realizará un simulacro de disparo del cañón Ordoñez, mientras la noche acogerá una cena con el menú original del restaurant de lujo Aguiar y el espectáculo del emblemático cabaret Parisién.

Sobre esta presentación, Yailyn Hernández Montaña, una de las bailarinas comentó que aunque no es un montaje  totalmente nuevo, siempre existen modificaciones y cambios tanto coreográfico como de vestuario.

Yailyn, quien lleva 21 años como artista del Parisién, manifestó estar contenta con las reparaciones en camerinos y el escenario del cabaret, en el que todavía se trabaja.

La compañía artística del Parisién, dirigida hace más de 30 años por Rafael Hernández Fauret, ofrece uno de los shows más afamados de las noches habaneras. Las puestas Ajiaco cubano, Calor cubano y Cubano cubano son una trilogía sobre el surgimiento de identidad nacional que ha sido aclamada por visitantes nacionales y foráneos en webs como tripadvisor por su amenidad, vestuario y colorido

Pero detrás de esta presentación se esconde una encomiable labor de producción, que muchas veces se realiza sin el tiempo o los recursos requeridos, y que sin embargo, siempre comunica la pasión y el amor con la que se trabaja, así lo refiere María Mercedes Vázquez, jefa de vestuario y del taller de costura del cabaret.

“Nosotros pagamos a las costureras, atrecistas, sombrereras, todos especialistas en vestuario artístico con muchos años de experiencia. Igualmente costeamos la mayor parte de los recursos como agujas, hilos, pegamentos, accesorios y lentejuelas, así como el resto de la tela que nuestra empresa Turarte no nos puede proporcionar.

“Es mucho el sacrificio de los bailarines y otros profesionales artísticos, quienes en aras de hacer un bello espectáculo, aportan parte de sus ingresos para la obtención de recursos, gracias a eso el show de Parisién, probablemente ostente la mayor diversidad de atuendos entre todos los cabarets de la ciudad”.

Poco a poco llegan clientes y reservaciones al Nacional, uno de los 25 hoteles Palacios del Mundo. A pesar de la crisis económica y sanitaria,  vuelven a apostar por una institución que se ha consagrado en el servicio de excelencia, y buscan una vez más ese decorado pomposo, similar al original, la vista de la puesta de sol sobre el malecón habanero e incluso esa piscina semiolímpica de 12 metros desde donde Johnny Weissmüller, protagonista de Tarzán, hiciera un clavado saltando desde un balcón del segundo piso. Buscan al final, la calidez de una institución que es representativa de la cultura y la forma de ser cubanas.

hotel nacional. Uno de los mayores atractivos del hotel es su impresionante vista y la ubicación en el céntrico Vedado. (Foto: REVISTA MÁS DE CUBA)

Uno de los mayores atractivos del hotel es su impresionante vista y la ubicación en el céntrico Vedado. (Foto: REVISTA MÁS DE CUBA)

Trabajadoras de Radio Enciclopedia modelan vestidas de época

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Trabajadoras de Radio Enciclopedia modelan vestidas de época en la celebración del aniversario 90 del Hotel Nacional

Trabajadoras de Radio Enciclopedia modelan vestidas de época en la celebración del aniversario 90 del Hotel Nacional

Hotel Nacional 90, modelo época

HN 90, modelos de época JLSR

HN90 modelo4 / JLSR

Hotel Nacional 90, modelo automóvil época / JLSR

HN90 pareja modelos, autos época/ JLSR

Hotel Nacional aniversario 90, modelos vestidas de época / Fotoi: JLSR

Jorge Luis Barrio ganador de la competencia de auto clasico en conmemoración del 90 aniversario del Hotel , auto Ford de 1946 ./ JLSR

Jorge Luis Barrio ganador de la competencia de Auto Clasico en conmemoración del 90 aniversario del Hotel Nacional , auto Ford de 1946 .

Jorge Luis Barrio ganador de la competencia de auto clasico en conmemoración del 90 aniversario del Hotel , auto Ford de 1946 ./ JLSR


 

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Lilian Knight Álvarez

 
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