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Publicado el 26 Diciembre, 2020 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

TRANSPORTE

Apuesta ecológica y ellas al volante

Triciclos eléctricos conducidos por mujeres transitan las calles capitalinas apoyando la transportación urbana y el reto mundial de cuidar el medioambiente
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Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

Por CLAUDIA RAMÓN RODRÍGUEZ

Fotos: YASSET LLERENA ALFONSO

Amanece en La Habana y las calles se llenan de vida. El agitado movimiento urbano tiene una nueva opción. Un proyecto auspiciado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en Cuba y el Programa de Pequeñas Donaciones del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, ha sido implementado por la Empresa Taxis Cuba y marcha sobre –tres– ruedas por zonas populosas de la capital cubana, desde el 18 de octubre pasado.

Se trata de 23 triciclos eléctricos, los llamados ecotaxis: cada uno con capacidad para seis pasajeros, que apoyan el transporte capitalino y contribuyen, de paso, a reducir las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero y contaminantes que emiten los vehículos tradicionales. Al mismo tiempo han dado la oportunidad a mujeres de tomar el timón, dentro de un oficio mayoritariamente llevado por hombres.

La Agencia de Taxis No. 9, situada en la calle Ayestarán esquina a Desagüe, en el municipio de Cerro, es la encargada de administrar el nuevo servicio. En esta base se estacionan y recargan los ecotaxis. Para ello se instaló allí un parque solar fotovoltaico de 10 kW conectado a la red nacional, que durante la madrugada entra en función de alimentar las agotadas baterías de los vehículos.

Oportunidades para unos y otros

Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

La joven Yaritza Reyes dice orgullosa que ha seguido una tradición familiar de taxistas.

“Empecé en este proyecto porque soy de los Coco Taxis del turismo. Supe de la convocatoria por la propia agencia, que también la divulgó a través de la Federación de Mujeres Cubanas. Otras compañeras se enteraron porque trabajan en Taxis Cuba. Yo, que era ayudante, tengo aquí la oportunidad de contar con mi propio triciclo”, comenta Yaritza Reyes, quien de sus 30 años de edad ha dedicado ocho a este oficio.

Como ella, otras de sus compañeras vieron en este proyecto una posibilidad de empleo, debido a la situación epidemiológica causada por el SARS-CoV-2 que paralizó buena parte de la actividad económica, fundamentalmente el turismo; fuente de ingreso de muchos cuentapropistas.

“Es una carrera muy asequible, buen trato, el tramo está buenísimo. Vivo en La Habana Vieja y lo uso para ir a mi trabajo en Cerro”, comenta agradecida Gisela Eugenia, minutos antes de abordar uno de los ecotaxis.

Al igual que ella, decenas de personas son transportadas a diario entre los municipios que cubren las dos únicas rutas con que cuenta el servicio, una desde la Terminal de Ómnibus Nacionales hasta la Estación Central de Ferrocarriles, y la otra, desde esta última hasta el Hospital Hermanos Ameijeiras. Los usuarios manifiestan conformidad con el precio: cuatro cup, respecto a otros servicios de taxis.

“Trabajo en el círculo infantil Granito de Azúcar, aquí mismo detrás de la terminal de Ómnibus Nacionales, y voy a hacia la Facultad en la cual estudio, que está en La Habana Vieja. Antes tenía solo la opción del P12, pero los ecotaxis son mucho más cómodos, rápidos y ventilados”, refiere Greisy Regla, una clienta que se dice favorecida con la sana prestación.

Yemey Germán es otra de las conductoras beneficiadas por este proyecto, pues también era de los Coco Taxis y pasó a esta opción momentánea para no estar sin empleo hasta que reabra el turismo. “Las personas no estaban acostumbradas a usar esta ruta. Hay que esperar a que tenga mayor difusión para ver si se mejora con respecto al pasaje”, señala como uno de los inconvenientes.

Período de prueba

Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

Ernesto Reyes, director de la Agencia de Taxis No. 9, destaca que el servicio de ecotaxis ha sido bien recibido por la población.

Desde hace meses los triciclos eléctricos llamados ecotaxis fueron ensamblados por la Empresa de Equipos y Aplicaciones Narciso López Roselló. “Actualmente un equipo de técnicos del Centro de Investigación y Manejo Ambiental del Transporte (Cimab) desarrolla un estudio a cuatro de los triciclos para verificar aspectos en cuanto a la carga y capacidad, a fin de saber realmente si la moto que se trajo es la adecuada para el servicio y se puede continuar con las prestaciones”, explica Ernesto Reyes, director de la Agencia No. 9 de Taxis Cuba.

A solo semanas del inicio del proyecto, único de su tipo en Cuba, las opiniones de los ciudadanos y las trabajadoras, así como la supervisión por parte de especialistas del Ministerio del Transporte y de la propia Empresa Taxis Cuba, de conjunto con otras entidades como la Dirección de Transporte de La Habana, sirven de medidor para futuras proyecciones de los ecotaxis.

El servicio funciona todos los días de 7:30 a.m a 6:00 p.m. Sus dos rutas, de ida y vuelta, cubren ocho viajes al día y un noveno que es opcional y en correspondencia con la carga que dispongan los triciclos al final de la jornada. Estos, además, cuentan con un Sistema de Posicionamiento Global (GPS, siglas en inglés) que los mantiene ubicados en tiempo real.

“Los taxis son arrendados, pero hay que recargarlos y por esta razón las conductoras tienen que dejarlo en la agencia. Ellas deben pagar cuatro cuc y 25 cup diarios, que sufragan en total una vez al mes, todo por tarjeta de crédito”, especifica Ernesto Reyes sobre la contratación de las cuentapropistas que manejan los vehículos.

El director agrega que, al inicio, cuando se convocó a las plazas, se presentaron muchas mujeres, pero no todas cumplían con los requisitos. “Debido a que, para manejar este tipo de vehículo se exige tener licencia para autos y motos. En estos momentos se encuentran 22 muchachas en un curso para sacar la licencia que aún no poseen, porque todas tienen tres o más años de experiencia manejando, que es otro de los requisitos para ser chofer profesional”, apunta el directivo.

“Cuando se reanude el servicio, las que manejaban los Coco Taxis regresarán a su puesto anterior, de ahí la necesidad de preparar su relevo. Las titulares en los ecotaxis pueden solicitar una ayudante porque es engorroso el trabajo, descansan solo cinco días al mes y es agotador estar el día entero en el vehículo”, indica Gretel Abadía, técnico en Gestión Comercial de la Agencia No. 9.

Ernesto Reyes destaca que “al principio no se conocía mucho, pero hoy se observan en las cabeceras de las rutas a la gente esperando los triciclos. El costo es asequible para la población. En el caso de las conductoras tienen un trabajo asegurado y les da ingresos dignos al final del día”.

Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

La higienización de los triciclos antes de cada viaje es vital en tiempos de la covid-19.

Por su parte, Gretel Abadía pone el ojo en la situación de la vía. “Estamos de prueba estas primeras semanas. Se valora de conjunto con viales y transporte en La Habana la situación de las calles por donde transitan las motos, pues están bastante deterioradas.

“Hay propuestas de la población y de las mismas trabajadoras. Existe un intercambio con los clientes a través del teléfono 18820 y correo electrónico. Casi a diario van especialistas del Mitrans, del Grupo Empresarial de Servicios de Transporte Automotor y de Taxis Cuba a supervisar e intercambiar con los usuarios”, expone la especialista comercial, quien se retroalimenta constantemente del funcionamiento de los ecotaxis.

Añade Gretel que este proyecto ahorrará miles de litros de combustible y recalca que hasta el momento no ha habido ningún reporte de accidente desde la puesta en funcionamiento. Además, aclara que este tipo de vehículo “no puede transitar cuando llueve mucho porque podría dañarse su sistema eléctrico”.

No es una opción perfecta y como describen sus funcionarios administrativos, está en fase de prueba. A este ensayo hizo referencia el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez, al señalar en la inauguración del servicio que “era necesario evaluar la experiencia para ampliarlo y perfeccionarlo, así como promover la fabricación de la mayor parte de las piezas de repuesto”.

Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

Rafael Miranda es uno de los compañeros de mantenimiento encargados de supervisar el proceso de recarga de las baterías, durante la madrugada.

La adquisición de un vehículo de este tipo representa un costo elevado para el país, así como el reemplazo en un tiempo determinado de la batería, su fuente de energía. Aun así, ampliar el parque vehicular podría enlazar otras zonas capitalinas, y quizás del resto del país. Contribuiría a no contaminar el medioambiente, al mismo tiempo que se benefician las personas que accedan a sus rutas, aspectos estos que componen su función social.

Rompiendo estereotipos

La ciudad se viste de mujer. Hacía años que con el servicio de los Coco Taxis del turismo se les veía andar las calles al timón de los triciclos. También podemos verlas en otros medios de transporte, estatal o privado. Pero esta vez, los ecotaxis son conducidos exclusivamente por féminas. Sus edades oscilan de 30 a 50 años, y todas son experimentadas en este oficio del cual se enorgullecen.

Yaritza Reyes es madre de un niño pequeño y de una adolescente. Vive desprejuiciada por la labor que escogió, sobre todo en su familia donde casi todos son taxistas, incluido su suegro, jubilado del sector, y su esposo, quien cuida a su hijo mientras se reincorpore a su puesto como chofer de turismo.

“No han faltado los acosos de algunos hombres que preguntan por qué son para las mujeres, como puedo les explico que aunque la mayoría de los choferes en Cuba son hombres, nosotras hemos ganado terreno. Hay algunas que también han preguntado lo mismo”, relata Yaritza con una sonrisa que expresa su complacencia con lo que hace.

Apuesta ecológica, rodando en La Habana.

Buenas energías van en manos de mujeres.

A la vez que arranca su ecotaxi lanza una convocatoria a aquellas muchachas que les pudiera tocar: “no deben tener ningún tabú, porque la agencia está interesada y esto es un trabajo más”.

A sus 46 años, Milaidys Terry ha conducido casi la mitad de su vida. Confiesa que hace lo que le gusta y que siempre ha habido críticas de hombres que dicen que las mujeres no saben manejar. “Claro que nosotras sabemos y hasta somos más precavidas. Estamos en todas las esferas sociales y manejar no es difícil”.

Andar La Habana montado en un ecotaxi puede ser una experiencia atractiva, sobre todo si se busca romper la rutina con sensaciones diferentes. Sin duda se trata de una novedad que vale la pena probar, y que se agradece.

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Redacción Digital

 
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