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Publicado el 1 Diciembre, 2020 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

Diciembre en la memoria

Primero con Fidel

Hace cuatro años, en el contexto de un recorrido que abarcó alrededor de mil kilómetros, desde La Habana hasta Santiago de Cuba, habitantes del centro del país inundaron la carretera, calles y avenidas por donde el Comandante decidió despedirse de todo un pueblo, rumbo a Santa Ifigenia
Tributo a Fidel a cuatro años de su desaparición fisica.

Unos mil kilómetros, a lo largo de 13 provincias, recorrió el cortejo fúnebre.

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS

Abre diciembre con las mismas ansias de siempre en torno a un fin de año saludable, tranquilo, en familia… que dé paso a un nuevo calendario mucho más próspero y menos adverso, en todos los sentidos, que el ya moribundo 2020.

Para villaclareños, espirituanos, avileños y camagüeyanos, este primer día del último mes trae también nostálgicos recuerdos, con apenas cuatro almanaques en supuesto tiempo pretérito.

Tributo a Fidel a cuatro años de su desaparición fisica.

Los niños en medio de un mar de pueblo.

Justamente un día como hoy, de 2016, partieron las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, desde el Complejo Escultórico Memorial Comandante Ernesto Che Guevara, en Santa Clara, donde habían hecho un breve alto, en la madrugada, para fundirse en simbólico abrazo con los también inmortales restos del Guerrillero Heroico… antes de continuar victorioso recorrido hacia el Cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

Sitios digitales, ediciones impresas, imágenes de televisión, fotografías, grabaciones… devienen testimonio vivo del tributo realizado por personas de distintas edades, a todo lo largo de la carretera, en calles, avenidas, parques y otros espacios públicos por donde transitó el cortejo.

No fue menor la consternación en Sancti-Spíritus, que en el antecesor suelo villaclareño o que en geografía avileña y del legendario Camagüey, donde El Comandante volvió a hacer noche, en esa ocasión junto al Mayor General Ignacio Agramonte, en la céntrica plaza erigida a su mambisa estirpe y estatura.

Tributo a Fidel a cuatro años de su desaparición fisica.

La carretera central: una cinta humana interminable.

Rodeado de colegas, sobre un camión, vi cómo en esta céntrica porción del archipiélago las costas norte y sur parecieron arquearse hacia adentro, para poner a uno y a otro lado de la carretera central a miles de niños, jóvenes, adultos y ancianos de bien avanzada edad.

Fue mi lente testigo de lágrimas, de la tristeza bañando semblantes, de frentes y mejillas con tres palabras cargadas de eternidad: Yo soy Fidel, así como de afiches, consignas y carteles girando en torno a un mismo rostro, a un mismo y único hombre… desde un también único y excepcional pueblo.

Sean estas imágenes muestra de la sencillez y la grandeza con que el centro de Cuba, como toda ella, agradeció aquel día la deferencia de Fidel cuando, divino e impredecible, decidió venir a nosotros, uno por uno, mediante un recorrido que abarcó alrededor de mil kilómetros y 13 de las 15 provincias cubanas.


Pastor Batista

 
Pastor Batista