0
Publicado el 3 Enero, 2021 por ACN en Nacionales
 
 

2020, un año intenso y único

Costará mucho tiempo que el mundo olvide este último año de la década, pero para los que aquí vivimos la tarea ahora es enfrentar el futuro con todas las metas que nos esperan: avanzar hacia la prosperidad económica, vacunarnos todos contra la COVID-19 y luchar juntos por este proyecto en común que llamamos Cuba
Compartir
Médicos cubanos con la bandera #CubaSalva

Foto en Radio Ciudad de La Habana

El año 2020, una fecha que no será olvidada en el futuro por los sucesos sin precedentes vividos en el mundo, comenzó en Cuba con las celebraciones por el aniversario 61 de la Revolución y las buenas noticias de la baja tasa de mortalidad infantil, cifra que en algunos municipios cubanos llegó a cero.

Otros resultados en el sector de la salud también eran significativos en los primeros días de 2020, pues el Ministerio de Salud Pública (Minsap) llevaba a cabo en enero 118 ensayos clínicos con productos de alto impacto en el cuadro de salud de la población cubana, y casi el 50 por ciento estaban relacionados con las principales causas de muerte en el país.

Lejos estábamos de imaginar la avalancha de ensayos, investigaciones e innovaciones que vendrían en los meses siguientes, debido a la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19, pero desde esos momentos también se podía predecir que los científicos cubanos estarían a la altura de la situación.
Las proyecciones para el año eran positivas, pues en 2020 se realizarían relevantes eventos deportivos, culturales y políticos en Cuba, o internacionales en los que el país participaría de manera significativa.

Entre los proyectos más comentados en enero estuvo el Parque Científico Tecnológico de La Habana, que está ubicado en el área de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), y que será el primero de los centros de este tipo que funcionen en el país, sin embargo, su inauguración no pudo concretarse por la situación sanitaria.

El inicio de año también trajo consigo nuevas agresiones del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, que, lejos de cesar, fueron aumentando durante este periodo, a pesar de la difícil situación que el país atravesó debido a las medidas tomadas para contener la COVID-19.

En enero, el gobierno de EE.UU. impidió la participación de los ganadores de la 59 Serie Nacional de Béisbol en la Serie del Caribe, pues la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC) fue presionada y terminó aduciendo supuestas dificultades con el tiempo disponible para tramitar los visados estadounidenses, necesarios para viajar a Puerto Rico.

Los vuelos chárter fueron obligados a suspender las rutas a nueve aeropuertos cubanos; solo quedaron las rutas a La Habana y en ese caso con una nueva restricción en el número de vuelos al Aeropuerto Internacional José Martí.

También durante ese mes, se anunció la prohibición de entrada al territorio estadounidense al General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y se promovió desde la nación norteña una serie de acciones que buscaban denigrar la imagen de los héroes, en especial la del apóstol, José Martí.

Estas y otras muchas acciones fueron sucediendo a lo largo del año, en un intento de la administración Trump de violar la soberanía de la Isla e internacionalizar las consecuencias del Bloqueo.

Febrero fue propicio para celebrar la Feria Internacional del Libro entre los días 6 y 16, uno de los pocos eventos multitudinarios que pudo efectuarse este año, y también ese mes tuvo lugar el Festival Internacional de la Salsa, que cerró por todo lo alto con un concierto del puertorriqueño Víctor Manuel, quien actuó por primera vez en Cuba acompañado de su orquesta.

En ese mes, además, los gobernadores y vicegobernadores provinciales, electos el 18 de enero, tomaron posesión de sus cargos en actos simultáneos en todo el país ante el representante del Consejo de Estado designado, en cumplimiento de lo establecido en la Ley Electoral y en las disposiciones transitorias de la Constitución de la República.

Como parte de esas ceremonias, también fueron constituidos los Consejos Provinciales, integrados, además, por los presidentes y vicepresidentes de las asambleas municipales, y los intendentes.

También por esos días aconteció el XII Congreso Internacional de Educación Superior, Universidad 2020, cita que ocupó a académicos e investigadores de todo el mundo en el Palacio de Convenciones de La Habana, y cuya inauguración estuvo a cargo del presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Además, en febrero, se anunció la suspensión del envío de remesas desde todos los países, excepto los Estados Unidos, a través de la Western Union, un acto que fue condenado por el propio presidente de la república a través de su cuenta en Twitter.

Los primeros casos del nuevo coronavirus se registraron en Cuba el 11 de marzo de 2020, el mismo día que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaraba que estábamos en presencia de una pandemia; los casos cero fueron tres viajeros italianos que mostraron síntomas en el camino a sus vacaciones en Trinidad.

Desde antes de presentarse esos primeros confirmados, el país ya había anunciado un plan nacional para la prevención y control de la COVID-19, que contemplaba medidas de contención para el enfrentamiento a los primeros casos, así como futuras acciones para evitar el contagio y el colapso de las instituciones de salud, un hecho que hasta la fecha no sucedió, gracias a la labor del grupo temporal de trabajo creado con tal fin.

También, desde el tercer mes del año, empezaron a salir de Cuba brigadas médicas para ayudar a varios países del mundo a contener la enfermedad, y esta fue la primera vez que el Contingente Henry Reeve para situaciones de emergencia prestó ayuda solidaria en Europa, pues un grupo de profesionales cubanos acudió al norte de Italia, una de las regiones más afectadas por la enfermedad en el viejo continente.

En otra acción solidaria sin precedentes, Cuba permitió que atracara en el puerto del Mariel el crucero MS Braemar, con más de mil personas a bordo y cinco casos diagnosticados con la COVID-19, en respuesta a una solicitud del gobierno británico.

Posteriormente, los pasajeros fueron conducidos bajo extremas medidas de seguridad sanitaria al aeropuerto internacional José Martí de La Habana, desde donde volaron de regreso a su país.

Al cierre de marzo Cuba anunció que la entrada al territorio nacional estaría regulada, y a fin de evitar nuevos contagios el país solo recibiría a residentes, mientras que el cierre total de las fronteras llegó a principios de abril.

También el día 24 de marzo se suspendieron las clases, en un primer momento se anunció que la medida duraría un mes, y el curso escolar se reanudaría el 20 de abril, pero las condiciones epidemiológicas no lo permitieron y el curso escolar no se reanudó hasta septiembre en la mayoría de las provincias del país y hasta noviembre en la capital.

Marzo trajo consigo, además, la lamentable muerte del realizador Juan Padrón, creador del dibujo animado Elpidio Valdés. Los homenajes al artista aparecieron a través de todos los medios de comunicación y colmaron las redes sociales.

En abril, siguiendo la lógica de las medidas tomadas para prevenir el contagio de la COVID-19, se paralizó todo el transporte público urbano, incluyendo todas las modalidades estatales y privadas, una medida que se mantuvo hasta junio, cuando la mayoría del país entró a la fase 1 de la etapa de recuperación.

Los habitantes de La Habana, que no llegó a la recuperación como el resto del país, tuvieron que esperar hasta julio para volver a contar con transporte público, y este se suspendió nuevamente en agosto, debido al rebrote de la enfermedad en la capital.

En este mes, la cuarentena trajo una serie de iniciativas para evitar que las personas salieran de sus casas de no ser necesario, entre las que resaltó el trabajo a distancia, la ampliación de la venta a través de internet y los conciertos online promovidos por el Ministerio de Cultura.

Fuera de Cuba, pero relativo al país, fue noticia que la embajada cubana en Washington D.C. recibió una agresión armada el 30 de abril por parte de un individuo que abrió fuego contra la misión, causando daños materiales, un hecho que no fue debidamente admitido por el gobierno de los Estados Unidos, y cuyas causas -a decir del ministro de relaciones exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla- se basan en la creciente retórica hostil contra nuestro país.

El primero de mayo se celebró en Cuba de una manera atípica, pues los trabajadores cubanos recibieron la fecha desde sus casas, mostrando sus banderas.

Por esas fechas, el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz–Canel Bermúdez, participó en la Cumbre Virtual “Unidos contra la COVID-19”, convocada por Azerbaiyán en su condición de presidente del Movimiento de Países No Alineados, en el formato del Grupo de Contacto, que integran representantes de las diferentes regiones que conforman el Movimiento.

Senadores y congresistas estadounidenses exigieron en mayo que su país cooperara con Cuba ante la COVID-19, al ser esta una emergencia sin precedentes causada por un virus mortal, y a este reclamo se sumaron organizaciones solidarias de todo el mundo, a la vez que intelectuales y activistas pidieron que la Brigada Henry Reeve fuera nominada a los Premios Nobel, en medio de una campaña de desprestigio promovida desde EEUU.

La compañía estadounidense Marriott International dijo en junio que dejaría de operar en Cuba porque el gobierno estadounidense no le renovará los permisos. La única empresa hotelera norteamericana que administra un hotel en la mayor de las Antillas, el Four Points Sheraton en La Habana, se conviertió así en el más reciente blanco de las restricciones impuestas por la Casa Blanca a las actividades económicas y comerciales entre ambos países.

Mientras, en julio, un juez federal en Miami desestimó la demanda presentada por un médico de Florida a la compañia de cruceros Carnival Corp. por hacer negocios en Cuba, por lo que el embajador cubano en los Estados Unidos, José Ramón Cabañas, compartió la noticia en su cuenta en la red social Twitter, resaltando que la implementación del título III de la Helms Burton no ha significado hasta ahora un cambio para la Isla.

En aras de hacer frente a excepcionales condiciones económicas generadas por la pandemia de la COVID-19 y el recrudecimiento del bloqueo, en el séptimo mes del año Cuba aprobó un grupo de medidas económicas importantes y trabaja en la concepción e implementación de otras.

El día 20 de julio comenzó el expendio en moneda libremente convertible (MLC) de productos de gama media y alta, como parte de la nueva estrategia gubernamental pos-COVID-19, y esta venta se continúa realizando en 72 establecimientos diseminados por todo el país, 14 en la capital y al menos dos por provincia.

Cuba decidió también en julio mantener su condición de garante de la paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), según anunció Rogelio Sierra Díaz, viceministro cubano de Relaciones Exteriores (MINREX).

Eusebio Leal, historiador de La Habana, y uno de los intelectuales cubanos más reconocidos de las últimas décadas, falleció en julio de 2020, y su pérdida fue lamentada por cubanos y personalidades de alrededor del mundo.

En agosto, las buenas noticias llegaron al país, pues Cuba presentó su primer candidato vacunal, Soberana 01, cuya fase uno comenzó el día 24 de ese mes y concluyó a finales de octubre.

A la primera propuesta cubana siguieron Soberana 02, Mambisa y Abdala, por lo que los pronósticos aseguran que los cubanos contaremos con un medicamento profiláctico propio para el primer semestre de 2021, que cumpla con todos los estándares indicados por la OMS.

Como es habitual, la temporada ciclónica trajo varias afectaciones al país durante el presente año, si bien no fueron tan significativas como podrían haber sido en un año de records, en que se formaron 31 ciclones tropicales o subtropicales, 30 tormentas con nombre, 13 huracanes y 6 huracanes mayores.
Isaías, que se convirtió en huracán el 30 de julio, no tocó tierra cubana, pero sus efectos se apreciaron en la región oriental del país, donde se reportaron vientos fuertes, con rachas de hasta 115 kilómetros por hora en la estación meteorológica de Jamal, en Guantánamo.

Asimismo, Delta, un huracán de gran intensidad, tuvo una trayectoria que lo separó del territorio cubano, pero sus vientos se sintieron en Pinar del Río, y más de 20 mil personas fueron evacuadas, precaución que se tomó junto a otra serie de medidas orientadas para disminuir sus posibles afectaciones

Por su parte, Laura, que si tocó tierra en Cuba como tormenta tropical, provocó fuertes lluvias y vientos en casi todo el territorio nacional, pues el centro de la misma penetró por Santiago de Cuba durante la noche del 23 de agosto, salió al golfo de Guacanayabo y volvió a tocar tierra al sur de las provincias de Pinar del Río y Artemisa en la noche del 24.

Eta, que llegó al país en noviembre, afectó al centro y occidente del país, si bien esos daños afectaron sobre todo a los cultivos, y no a las personas o infraestructura directamente.

A partir del primero de septiembre fueron tomadas en la capital cubana nuevas medidas restrictivas para reforzar el aislamiento físico, dada la compleja situación epidemiológica que enfrenta el occidente del país, y en especial La Habana.

Tras un mes de medidas restrictivas dirigidas a reforzar el aislamiento físico y social, las autoridades de la capital anunciaron el día 30 de septiembre el restablecimiento de los servicios y actividades productivas sin dejar de insistir en la disciplina, el cuidado personal y la responsabilidad individual, familiar, institucional y comunitaria en todo momento.

El mes se caracterizó en el resto del país por el retorno a clases de miles de estudiantes en todas las enseñanzas, que se dedicaron a concluir el curso escolar 2019/2020, tomando todas las medidas sanitarias posibles, a fin de evitar los contagios.

En octubre la sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), aconteció por primera vez y debido a las medidas de prevención frente a la COVID-19, de manera virtual.

Durante el Quinto período ordinario de sesiones de la ANPP, en su IX Legislatura, los diputados recibieron información actualizada sobre la estrategia socioeconómica del país y aprobaron la liquidación del presupuesto del Estado correspondiente a 2019, a la vez que fueron juramentados los 20 nuevos diputados, y se sometieron a aprobación la Ley del Servicio Exterior, la Ley de Organización y Funcionamiento del Consejo de Ministros, la Ley de Revocación de los Elegidos a los Órganos del Poder Popular y la Ley del Presidente y Vicepresidente de la República.

Cumpliendo también con el cronograma legislativo previsto, el Sexto Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) en su IX Legislatura, se celebró mediante videoconferencia, a partir del 16 de diciembre de 2020.

En el mes de noviembre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba anunció que, debido al negativo impacto socio-económico derivado de la COVID-19 a nivel mundial, en particular lo relacionado con el cierre de fronteras y la suspensión de vuelos, se ha decidido que los ciudadanos cubanos residentes en el territorio nacional que se encuentran en el exterior al momento de este anuncio, puedan retornar a Cuba, de manera excepcional, con su pasaporte vencido y sin prorrogar.

Esta se sumó a otras medidas similares que fueron implementándose y anunciándose durante el año en curso, con el fin de facilitar los viajes de los cubanos que se encontraban varados fuera del territorio nacional en el momento en que cerraron las fronteras del país.

Al cierre del año, el país anunció que el proceso de ordenamiento monetario comenzaría en Cuba el 1ro de enero de 2021, fecha a partir de la cual dejaría de circular el CUC, si bien los cubano contarán con un plazo de hasta seis meses para cambiar sus pesos convertibles.

En unos pocos días serán muchos los cambios que los cubanos deberán asumir, a la vez que deberán reanudarse todas las actividades productivas y escolares, para que el país avance, todo esto sin olvidar que existe una enfermedad sumamente contagiosa para la que aún no hay una cura definitiva.

El 2020 estuvo cargado de acontecimientos, y de momentos que no podían prevenirse: los cubanos vimos por primera vez cerrados los aeropuertos, y suspendido el transporte público, enfrentamos el año más cruento del bloqueo en décadas, pero también vivimos orgullosos los momentos de agradecimiento que el mundo nos dio luego de ofrecer de manera generosa nuestra solidaridad.

Costará mucho tiempo que el mundo olvide este último año de la década, pero para los que aquí vivimos la tarea ahora es enfrentar el futuro con todas las metas que nos esperan: avanzar hacia la prosperidad económica, vacunarnos todos contra la COVID-19 y luchar juntos por este proyecto en común que llamamos Cuba.

Compartir

ACN

 
ACN