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Publicado el 15 Enero, 2021 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

EDITORIAL: El futuro de ciencia que vaticinó Fidel

Ciencia cubana

La convicción de que no existe sociedad -ya sea del sistema más rico o del más pobre- que progrese sin un pleno desarrollo científico-técnico, condujo desde los primeros años posteriores al triunfo de la Revolución a hacer todo lo necesario para el impulso de la ciencia en Cuba, como prioridad ostensible.

En los más de 60 años de política revolucionaria ese auge ha transcurrido sin interrupciones, y tal como vaticinó Fidel, hoy la ciencia es esencial en el progreso social del pueblo cubano. En la actualidad constituye un gran orgullo nacional y representa una parte importante de nuestro patrimonio; a la par que se ha convertido en un renglón económico en crecimiento permanente.

Este último año ha traído para el sector científico nuevos y peliagudos retos. Cuando se mencione el 2020 será imposible soslayar su papel en el combate a la pandemia de covid-19 que ha afectado a más de dos millones de personas y ha dejado miles de fallecidos en el mundo. Ante ese enemigo mortal, los profesionales del ámbito científico se transmutan en superhéroes que salvan vidas, en santos sobre los cuales la población mundial vierte sus rezos de esperanza.

Si hay algo que ha demostrado el nuevo coronavirus es la necesidad de invertir en ciencia y en salud, de cuidar, respetar y valorar al personal que la ejerce. Además, ha puesto en tela de juicio las políticas de los sistemas donde prima el capital por encima de lo humano. A Estados Unidos no le ha valido de nada ser una de las mayores potencias económicas del orbe. Su sistema sanitario ha colapsado al punto de ser también el país más afectado por la covid-19. Pese a la catástrofe que tiene en casa, la saliente administración Trump no ha dejado de agudizar su política genocida contra Cuba.

El bloqueo también se ha enfocado a perjudicar el sector científico, durante décadas. Destacan entre dichas afectaciones, por solo citar un par de ejemplos, los disímiles obstáculos para entorpecer los intercambios y la cooperación internacional; o la no disponibilidad en Cuba de plataformas de videoconferencias como Zoom y el acceso limitado a Internet.

Pero los científicos cubanos no se han doblegado en ningún momento; por el contrario, han apelado a sus neuronas y potencialidades para crecerse ante los retos con innovación, talento y coraje; han construido puentes de solidaridad y amor, uniendo a las personas y eliminando barreras y prejuicios. El enfrentamiento eficaz a la actual situación epidemiológica dentro y fuera de nuestras fronteras, es prueba de ello.

Desde la aparición de los primeros casos de covid-19 en el país, científicos, médicos, enfermeros, trabajadores del sistema de salud, en general, y de otras áreas del conocimiento, se han vestido de largo y, como un único gran equipo, dedican tiempo completo a la batalla para eliminar el virus. Lo hacen desde los laboratorios en la búsqueda de vacunas o fármacos efectivos, en el diseño de modelos de predicción físico-matemáticos, estudios epidemiológicos, evaluación de nuevos protocolos de tratamientos o directamente con el paciente.

Al decir del doctor Luis Velázquez, presidente de la Academia de Ciencias de Cuba, la participación de la biotecnología y la industria farmacéutica en emergencias nacionales de salud, conducida por el Comandante en Jefe, “construyó una experiencia de integración, de movilización de la ciencia y de las capacidades productivas, con sentido de urgencia y enfoque estratégico, que en este 2020 ha servido de base para el combate contra la covid-19”. Eso ha permitido que Cuba figure en la lista de naciones vanguardistas que disponen de candidatos vacunales en fase de ensayos clínicos.

Tantos logros en esta y otras esferas se deben a la abnegación y al sentido de responsabilidad que habita en esos hombres y mujeres de ciencia, a los que Fidel vaticinó, aquel 15 de enero de 1960, serían protagonistas del futuro.

La mirada continúa prendida en multiplicar y aplicar los resultados científicos  en campos imprescindibles para la vida, como el agropecuario, aún motivo de insatisfacción popular.

BOHEMIA se suma a la felicitación a todos los profesionales del sector en su día y hace extensivo el agradecimiento por su sacrificio y labor en estos tiempos convulsos de pandemia.


Redacción Digital

 
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