1
Publicado el 27 Enero, 2021 por Lilian Knight Álvarez en Nacionales
 
 

¿Tiempo perdido?

Una vez más, la covid-19 ha paralizado la docencia en las escuelas cubanas. Entretanto, una parte de nuestros jóvenes sigue entrelazada en un ámbito virtual, pero, ¿qué tanto aprovecha este espacio?
?Tiempo perdido?

Foto: INFORME STATUS OF MIND

Por LILIAN KNIGHT ÁLVAREZ

Dormir con el teléfono celular al alcance de las manos es para la mayoría de los jóvenes y adolescentes requisito indispensable. Y más que ayuda para conciliar el sueño o despertador matutino, este dispositivo es hoy una extensión de nuestro cuerpo, fácil de perder o romper, pero ineludible de encontrar.

Los migrantes digitales solemos ver con ojos asombrados a los nativos de la era virtual, y más que eso cómo pasan horas y horas sumergidos frente a una pantalla, entre risas, expresiones y ojos llorosos.

Sin embargo, son esos mismos jóvenes quienes, a pesar de tener más dominio de las herramientas webs y tecnológicas, suelen pedir ayuda a los adultos para obtener contenidos de estudio para sus trabajos extraclases.

Independientemente de los precios de Internet, hoy muchos padres han apostado por garantizar a sus hijos el acceso a la red de redes, por lo importante que les resulta la socialización en los espacios digitales, e invariablemente los llamados paquetes de datos suelen irse más rápido de lo que llegaron.

Pero, ¿por qué no emplear parte del tiempo de conexión en obtener la información que les es útil para su superación académica?

Contrario a lo que pueda pensarse, las páginas de consulta de contenidos (científicos, académicos, escolares o culturales) suelen tener menor peso –y por ende generan menor consumo- que aplicaciones (apk) como Facebook, Instagram o Pinterest, que poseen mayor cantidad de imágenes y videos asociados.

?Tiempo perdido?

Es importante promover el uso de Internet entre los jóvenes como herramienta para obtener información valiosa cultural y académicamente. (Foto: INFORME STATUS OF MIND).

Son precisamente las redes sociales las más empleadas por los jóvenes. En el informe Status of Mind de la Royal Society for Public Health y el Young Health Movement de Inglaterra se demostró que 91 por ciento de los jóvenes usa Internet para acceder a redes sociales.

Por su parte, científicos españoles publicaron en el International Journal of Developmental and Educacional Psychology que más de la mitad de los adolescentes empleaban la mayoría de su tiempo de conexión en estas redes, que a su vez son utilizadas fundamentalmente para contactar con amigos y en menor medida conocer nuevas personas.

Las investigaciones cubanas están en sintonía y hasta demuestran que el uso en exceso de estas apk incide en el aumento de las tasas de depresión, ansiedad y trastornos del sueño, pueden generar adicción y exponer a los jóvenes al ciberacoso y la ciberburla.

Lo cierto es que para los adolescentes es más fácil pedir una información que buscarla, lo cual se agrava con la tendencia actual de los padres de querer descargar a los hijos de sus propias responsabilidades.

Un uso responsable y consciente de la Internet y sus herramientas genera espacios para la innovación, el aprendizaje y la creatividad, así como para la socialización de experiencias positivas.

Reforzar la comunicación y la función educativa de la sociedad actual en esos espacios implica poner al alcance de los jóvenes información y conocimiento científico y convidarlos a investigar, discernir.

Orientarlos en cuanto al uso provechoso de las redes sociales e Internet para la preparación académica ayudará quizás a mitigar las carencias que el nuevo coronavirus acrecienta.


Lilian Knight Álvarez

 
Lilian Knight Álvarez