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Publicado el 23 Febrero, 2021 por Marieta Cabrera en Nacionales
 
 

COVID-19

El cambio está en cambiar la conducta

La tendencia creciente de casos confirmados que muestra el país en los últimos meses es reversible si se cumplen de forma estricta los protocolos
El cambio está en cambiar la conducta.

La Habana tiene amplia dispersión del SARS-CoV-2 en todos sus municipios. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

Por MARIETA CABRERA

La noticia de que en el Centro Nacional de Biopreparados (Biocen) se produce a gran escala un nuevo lote del candidato vacunal Soberana 02, el más avanzado del país contra la covid-19, para utilizarlo en la fase III de los ensayos clínicos que se iniciarán en marzo próximo, fue un signo de aliento al cierre de la tercera semana de febrero, cuando la cifra diaria de personas contagiadas con el virus se mantenía elevada.

Baste decir que en los primeros 20 días del segundo mes del año fueron diagnosticadas con la covid-19 en el país 16 931 personas, lo cual supera la cantidad de nuevos casos reportados durante todo enero (15 536), que había sido el período de mayor registro.

Ya avanzado febrero, el deterioro de los indicadores epidemiológicos en Pinar del Río, por ejemplo, marcaron el retroceso de esa provincia y todos sus municipios a la etapa epidémica de transmisión autóctona limitada. A propósito de la decisión, adoptada por el grupo temporal de trabajo del Gobierno el 19 de ese mes, el viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda instó a pensar en qué se estaba haciendo mal, y en qué hacer para cambiar el curso de la pandemia en el país.

Durante la segunda y tercera semanas de febrero, las provincias de La Habana, Guantánamo, Santiago de Cuba, Mayabeque, Pinar del Río y el municipio especial de la Isla de la Juventud mostraron las tasas de incidencia de casos confirmados más elevadas. La capital seguía, lamentablemente, en la puntera con una amplia dispersión del SARS-CoV-2 en todos sus municipios.

Esta tendencia creciente de casos positivos en el país –la cual es reversible si se cumplen de forma estricta los protocolos, subrayan los expertos– tiene su expresión también en el incremento de los decesos en febrero. Del 1o al 20 de este mes fallecieron 80 personas, diez más que en todo enero.

Aun cuando la tasa de letalidad de Cuba es inferior a la de naciones de la región y del mundo, se considera alta teniendo en cuenta los esfuerzos que se realizan por evitar decesos. Al respecto, el doctor José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública, señaló que una de las causas fundamentales del aumento del número de fallecidos seguía siendo la demora entre el inicio de los síntomas y el ingreso hospitalario, sobre todo de las personas más vulnerables.

Datos divulgados por el doctor Francisco Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, el 17 de febrero, confirman la importancia del diagnóstico temprano. Desde el 15 de noviembre hasta esa fecha, dijo, los diagnosticados con evolución leve o moderada demoraron un promedio de 4.9 días para acudir al médico desde el inicio de los síntomas; los graves o críticos que lograron recuperarse, 5.4 días; y los fallecidos, 6.5 días.

Sin desconocer factores como la edad y las comorbilidades (hipertensión arterial, diabetes mellitus, obesidad, entre otras), el experto recalcó que los primeros días son decisivos, pues el tratamiento que se pone desde el inicio de los síntomas, aun cuando el paciente al final no sea positivo a la covid-19, significa tiempo ganado ante la posible hospitalización posterior.


Marieta Cabrera

 
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