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Publicado el 21 Febrero, 2021 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

EN GUANTÁNAMO

Laboratorio número 22 de biología molecular en Cuba

De forma paralela sigue avanzando la construcción y montaje de instalaciones similares en varias provincias del país
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Laboratorio número 22 de biología molecular en Cuba.

Vista parcial interior, captada por el periódico Venceremos, horas antes de la apertura de la obra, fijada para hoy. (Foto: LEONEL ESCALONA).

Por PASTOR BATISTA VALDÉS

Otra alentadora revelación contrarresta un poco, este domingo 21 de febrero, la preocupante tendencia que ha delineado el SARS-CoV-2 en los últimos días. Me refiero a la entrada en funcionamiento del laboratorio de biología molecular número 22 con que cuenta el país, ubicado en este caso en la oriental provincia de Guantánamo.

La noticia acaba de trascender durante la comparecencia televisiva que cada día realiza el doctor Francisco Durán García, director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública para mantener informada a la población acerca del comportamiento de la pandemia dentro y fuera de la nación.

La obra, acondicionada en el Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, dispone de áreas para el filtraje de entrada, esterilización, cuarto séptico, oficina administrativa, dormitorio médico y pantry o comedor, con una interconexión funcional que debe permitir el procesamiento de 400 a 500 muestras cada día, según información ofrecida por  Manuel Iván Perdomo Pérez, jefe del departamento de inversiones de la Dirección provincial de Salud y publicada por el periódico Venceremos.

En declaraciones de prensa, también Mara Isabel Amigo Vaca, jefa técnica del Laboratorio, ha explicado que la instalación está concebida para laborar durante 24 horas con cuatro equipos integrados por siete especialistas, cuya capacitación tuvo lugar en Santiago de Cuba, con asesoría  nacional.

La puesta en marcha tiene lugar en un momento crucial si se tiene en cuenta la alta incidencia del nuevo coronavirus en geografía guantanamera y la necesidad, por tanto, de contar con un local propio donde realizar en tiempo real las pruebas  de Reacción en Cadena de Polimerasa (PCR), sin tener que depender de provincias vecinas.

Acostumbrados a escuchar noticias así, sería muy bueno que los cubanos dediquemos unos minutos a meditar acerca del empeño que continúa poniendo el país  para que todas las provincias dispongan de esa moderna y costosa tecnología a favor de la salud y de la vida de la población.

Mediante los propios medios de prensa pudimos conocer la reciente apertura de instalaciones de ese tipo en Pinar del Río y Cienfuegos, mientras prosiguen los trabajos con el propósito de que Las Tunas, Granma, Sancti-Spíritus y el municipio especial de la Isla de la Juventud dispongan también de sus laboratorios.

Para que se tenga una ligera idea, el de La Perla del Sur costó alrededor de 700 000 pesos, más de 250 000 de ellos destinados al equipamiento.

Por ahí, usted, que nos lee, puede inferir a cuánto ascienden, de conjunto, las inversiones que ha venido realizando Cuba desde el inicio de la pandemia, solo en ese terreno, cuando la nación apenas disponía de cuatro instalaciones así.

Que tengamos hoy 22 y que ello nos genere seguridad, no significa que nos desentendamos de la sensata y obligatoria precaución que como ciudadanos debemos tener todos para cortar la transmisión del SARS-CoV-2 y reducir, así, los cuantiosos gastos en que diariamente incurre el Estado en todas las tareas y acciones encaminadas a enfrentar la pandemia.

Lo lógico, lo razonable, lo mejor para todos, es avanzar cuanto antes hacia el día en que ninguno de esos laboratorios tengan que hacer pruebas para detectar el mortal virus, y se dediquen a otros exámenes igualmente necesarios para la salud de quienes habitamos este archipiélago.

Pero a ese momento no se llega con voluntad, deseos o invocaciones… Hace falta acción concreta, comportamiento real. Hasta un niño sabe que así es.

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Pastor Batista

 
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