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Publicado el 29 Marzo, 2021 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

INDUSTRIA DE LA CONSTRUCCIÓN

Escudriñar en las rocas

Sobre perspectivas futuras para exportar y obstáculos externos e internos, entre otros temas, BOHEMIA dialoga con directivos de la Empresa Cubana del Mármol

Escudriñar en las rocas.Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

“Este yacimiento de piedra Jaimanita tiene los días contados”, sentencia Pedro del Toro Feria, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Mármoles Occidente, radicada en el municipio de Mariel, de la provincia artemiseña. Tras varias décadas de explotación intensiva, la cantera ya muestra síntomas de agotamiento. Los bloques extraídos al procesarse en la industria no tienen la misma calidad, lo que incide en la baja eficiencia.

Por este motivo, meses atrás comenzaron los estudios geológicos en la localidad de Guajaibón, al sur del territorio, buscando una nueva mina de la ornamental roca. Los resultados fueron muy alentadores, y durante el pasado año comenzaron a crearse las condiciones para abrir otro frente de extracción. Finalmente, confirma del Toro Feria, el 19 de marzo pasado iniciaron las operaciones en la bisoña cantera.

Escudriñar en las rocas.

La mala calidad de la piedra jaimanita en la vieja cantera afecta los rendimientos industriales de la UEB Mármoles Occidente.

El plan de producción de 2020 no lo pudieron cumplir precisamente por los bajos rendimientos del antiguo yacimiento, además de roturas de los equipos a principio de año, la falta de combustible para el trasiego de las piedras desde la cantera hasta la industria, las interrupciones eléctricas, y las limitaciones que impuso la covid-19.

No obstante, el colectivo de trabajadores espera tener un mejor desempeño en el actual. “El plan es de 75 000 metros cuadrados de losas, y de ese total, una parte significativa con destino a las exportaciones, las ventas al mercado interno y online en Moneda Libremente Convertible (MLC), y la sustitución de importaciones”, precisa el directivo.

A su favor tienen, además de las rocas Jaimanitas de Guajaibón, las reparaciones realizadas a los equipos. “Recuperamos el telar, dos corta-bloques, la fresadora-puente, las máquinas de corte de hilo diamantado para el yacimiento. Los obreros trabajaron duro, hasta tarde en la noche, sábados y domingos”.

La ruta de la piedra

De que la industria del mármol puede recobrar la lozanía de antaño -cuando generaba grandes sumas de ingresos al país-, no le caben dudas a los directivos de la Empresa Mármoles Cubanos Roca Real, del Grupo Empresarial de la Industria de Materiales de la Construcción (Geicom). Sin embargo, reconocen, aún queda mucha “piedra” por donde cortar.

Escudriñar en las rocas.

José Luis Moya, Orestes Rodríguez Fundora e Israel Rodríguez Lorenzo (de izquierda a derecha).

El veterano en estas lides, Orestes Rodríguez Fundora, director de la UEB de Exportaciones de la Empresa Importadora y Exportadora de la Construcción, Imeco, recuerda que en los tiempos de mayor esplendor la industria vendió gran variedad de mármoles: verde serrano, negro cabaña, carmelita, rosa, marrón, rosa aurora, orquídea sierra… “Eran 15 yacimientos los que estaban en explotación, con posibilidades de penetrar con sus producciones en el mercado internacional, y competir a partir de esa diversidad. Pero la mayoría de las canteras se cerraron por falta de inversiones para su desarrollo. Actualmente solamente quedan cinco”, refiere Rodríguez Fundora.

Escudriñar en las rocas.

Las UEB están llamadas a hacer más para incrementar las exportaciones y los ingresos de divisas al país.

Los mármoles, aclara el directivo de Imeco, tienen una demanda que es de media a alta, con precios elevados. Las empresas que compiten en este mercado requieren de una alta tecnología. En el caso de Cuba, solamente la planta de Jiguaní, en Granma, tiene instalado equipos más modernos. Además, agrega, “aún nos faltan pasos para optimizar la eficiencia en la industria, y utilizar hasta los residuos, como se hacía antes”.

A raíz de la pandemia, y la crisis que impacta a la economía insular, asociada también al bloqueo de la administración de los Estados Unidos, trazaron una estrategia de recuperación del tradicional rubro exportable. “Fijamos la mirada en Centroamérica, porque los gastos inducidos para vender en mercados más lejanos como China o África son insostenibles. Sencillamente nos sacarían de la competencia.

Escudriñar en las rocas.

Con el nuevo yacimiento en Guajaibón pueden mejorar los resultados productivos.

“Por los efectos del bloqueo, las transportaciones tenemos que hacerla por alimentadores, salgan del Mariel o de Granma, que viajan a Kingston, en Jamaica, y luego para el país de destino. Cuba no tiene barcos para ese tipo de tráfico. La transportación nos puede complicar los negocios. No obstante, ya firmamos contratos con un cliente en Gran Caimán y recibimos la aceptación de ofertas en Trinidad y Tobago”, sostiene Rodríguez Fundora.

Pero estos no son los únicos obstáculos a sortear en la ruta de la piedra. Así lo reconoce Olivia Ponce Adrón, especialista comercial de la empresa, a la que se subordinan las UEB de Occidente, Centro, Oriente, y la del municipio especial Isla de la Juventud.

“Las exportaciones deben cumplir con requerimientos de embalaje y sanidad. La empresa cuenta con una cámara térmica de alta tecnología para fumigar la madera de los contenedores. Pero el Ministerio de la Agricultura tiene que ponerle un cuño que la certifica. Y como falta ese cuño no podemos utilizarla. Hay que hacer los guacales en La Habana, mandarlos a fumigar en Jagüey Grande, de ahí trasladarlos a un lugar cerrado para evitar su contaminación, y finalmente que lleguen a Granma, donde el mármol lleva tiempo esperando para ser exportado”, argumenta Ponce Adrón.

Escudriñar en las rocas.

Olivia Ponce Adrón y Pedro del Toro Feria.

Otro rollo es que en el puerto se liberen los contenedores para que puedan retornar a la industria y cargarse. “Y todo eso, agrega, es contra tiempo, porque el cliente ante tanta demora puede arrepentirse y demandar a la exportadora”.

De inversiones y dividendos

La escasez de divisas por la que atraviesa la economía no permite recuperar a la vez el total de canteras de mármoles existentes en el país. No obstante, asegura Clara M. Castillo Villadroín, vicepresidente de Geicom, “en el plan está contemplado el desarrollo del mármol como una inversión nominalizada, es decir, recibe financiamiento estatal, porque es uno de los rubros con potencialidades de exportación.

“Desde 2016 comenzó el programa del desarrollo del mármol. Se ha ido avanzando poco a poco. La Empresa Inmobiliaria Almest ha ido financiando los procesos inversionistas en las canteras, para sustituir importaciones en el Turismo. Pero lo más importante es la preparación de la inversión”, concluye Castillo Villadroín.

Escudriñar en las rocas.

Clara M. Castillo Villadroaín, vicepresidenta de Geicom.

Las medidas adoptadas dentro de la estrategia económico-social, en particular la descentralización del acceso de las divisas de las entidades estatales, fue bien acogida dentro de la organización. “Al poder retener 80 por ciento de los ingresos en moneda dura, los productores que exportan, o aplican las otras modalidades de venta en MLC, quedan en mejores condiciones para poder reaprovisionarse de los insumos y equipos necesarios para cerrar su ciclo productivo”, valora José Lucio Moya, especialista de la empresa.

Sin embargo, alerta que no se puede ser absolutos, “porque hay UEB que también tributan a programas sociales, como el de la vivienda, pero no tienen ingresos por exportaciones, y necesitan financiamiento en MLC para adquirir un equipo que se rompió o cualquier otra cosa”.

La vicepresidenta esclarece que las cuentas en liquidez fueron creadas a nivel de empresas, no en las UEB. Pero, como establece la estrategia económico-social, quien más produce y exporta, recibe los mayores beneficios. Por eso Jiguaní, en Granma, es la privilegiada, con su mármol crema valle. Y siguiéndole los pasos está el municipio especial Isla de la Juventud, que alcanza altos rendimientos industriales por la calidad de los yacimientos del gris siboney. Mientras tanto, en Artemisa, predicen los estudios geológicos, habrá piedra jaimanita para rato.

Escudriñar en las rocas.

El mármol gris siboney de la Isla de la Juventud se abre paso en el mercado externo.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia