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Publicado el 15 Abril, 2021 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

AGRICULTURA: sacudir rigideces e ineficiencias

Las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno buscan estimular la producción de alimentos y eliminar trabas al sector campesino
AGRICULTURA: sacudir rigideces e ineficiencias.

Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Por DELIA REYES GARCÍA

A pocos meses de iniciado el proceso de reformas, en medio del recrudecimiento del bloqueo, el Gobierno cubano aprobó un grupo de medidas para asegurar la alimentación de la población y eliminar rigideces estructurales, organizativas, productivas, financieras y socio-económicas que frenan el desempeño de los productores agropecuarios. El presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, subrayó que estas decisiones no pueden seguir postergándose en el tiempo e instó a trabajar con agilidad, sin demorar las normas jurídicas pendientes.

Para calar profundo en las causas que inciden en los bajos rendimientos agrícolas en la última década, se orientó realizar un diagnóstico en el país a partir de escuchar las opiniones de campesinos, académicos y directivos empresariales, precisó José Luis Tapia Fonseca, viceprimer ministro, al presentar el nuevo paquete de medidas en el espacio televisivo Mesa Redonda.

Altos precios de los insumos, insuficientes recursos materiales y financieros, exceso de intermediarios, trámites burocráticos, baja productividad, impagos al productor, magros resultados de la aplicación de la ciencia y la técnica, entre otros, fueron identificados como obstáculos. A juicio de Jorge Núñez Jover, profesor titular de la Universidad de La Habana, muchos de esos problemas son objetivos, pero otros no, y generan incertidumbres al productor.

Del diagnóstico realizado, y luego de intensos debates, fueron trazadas 63 medidas, de las cuales una treintena se aplicará de manera inmediata y el resto continúa en estudio para encontrar las vías de aplicación. Pero, como sentenció Díaz-Canel, “no tenemos tiempo para el largo plazo”.

Novedades en la ganadería

AGRICULTURA: sacudir rigideces e ineficiencias.

Las medidas en la ganadería buscan estimular la producción de carne y leche, alimentos ausentes de la mesa del cubano. (Foto: LUIS CARLOS PALACIO).

Para Emilio Interian Rodríguez, presidente la Cooperativa de Créditos y Servicios Sabino Pupo en la capital, los ingresos que obtienen los productores ganaderos tienen que permitirle la sostenibilidad de esa producción. En tal sentido, las decisiones adoptadas en la ganadería responden a un viejo clamor de las bases campesinas y revolucionan maneras de hacer en el sector agropecuario.

Ydael Pérez Brito, recién nombrado titular del Ministerio de la Agricultura, anunció que se autorizó la comercialización de la carne bovina y el autoconsumo a los productores después de cumplir con el contrato, siempre que no decrezca la masa ganadera. Igualmente serán diferenciados los precios máximos de acopio, según las categorías del ganado. Se permite además la venta liberada de leche de vaca y sus derivados, el incremento del precio de compra, la tarifa de acarreo y por el enfriamiento del producto.

En cuanto a la comercialización, se dio luz verde a que los productores puedan acceder directamente al comercio minorista en moneda nacional y en moneda libremente convertible. Asimismo, se amplía la nomenclatura de productos que se ofertan al Turismo.

Sobre la ganadería, Tapia Fonseca dijo que la aquejan problemas referidos a la alimentación, las fuentes de agua y la aplicación de la genética. El viceprimer ministro comentó que 77 por ciento de las cabezas de ganado está en manos del sector no estatal, donde hay muchos usufructuarios, que deben capacitarse.

Rebajas significativas

AGRICULTURA: sacudir rigideces e ineficiencias.

De los precios de los insumos que se le venden al productor, también depende el control de la inflación. (Foto: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA).

El precio de los insumos fue uno de los aspectos más reiterados por los campesinos. Sobre tan sensible tema que impacta en los costos agropecuarios, fueron aprobadas la rebaja de las tarifas eléctricas, con carácter retroactivo, y las del agua en 32 por ciento para el arroz y en 22 por ciento al resto de las actividades, así como el uso de las aguas subterráneas. En ambos servicios, la contratación se realizará directamente con el productor y se elimina el cobro automático de las cuentas de los campesinos, precisó Meisi Bolaños Weiss, titular del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP).

La tarifa en el empleo de la aviación para las producciones arroceras se reduce en el entorno de un 22 por ciento. En los casos en que se incumpla con la entrega del paquete tecnológico para la producción de arroz, se aprobó un nuevo precio de acopio.

Igual disminuye en 60 por ciento los precios de los piensos nacionales para la producción porcina. A partir de la revisión de la ficha de costo de los bioproductos, los precios bajan considerablemente. También reducen las tarifas en otros servicios y trámites que se prestan a las distintas formas productivas.

Luego de cumplir con las cifras pactadas con la industria y el comercio minorista, los productores podrán vender el excedente a precios descentralizados.

De finanzas y tributos

Sobre los asuntos financieros, Bolaños Weiss precisó que se aprobó reorientar más fondos al fomento agrícola, además de los 1 800 millones previstos en el presupuesto anual. Las cooperativas podrán depositar financiamiento en los bancos para otorgar créditos a sus asociados. Tapia Fonseca alertó que persisten trabas en el sistema bancario: “en este tema estamos insatisfechos”.

Acerca del seguro a las producciones agropecuarias, la titular del MFP comentó que estos deberán incrementarse y diversificarse, pero hay que informar más y explicar bien a los campesinos el alcance que tienen las pólizas que cubren riesgos climatológicos y demás condiciones adversas.

Un problema tan viejo como Matusalén es el impago a los productores, un mal que hay que cortar de raíz. Solo para ilustrar, al cierre de enero, las empresas tenían deudas por 43 millones de pesos con los campesinos, reconoció la ministra. En tal sentido la decisión adoptada es tajante: el que no pague, no compra.

En cuanto a los tributos, para favorecer y estimular más la producción de alimentos, y teniendo en cuentas las difíciles condiciones actuales, se disminuyó a dos por ciento el impuesto sobre ingresos personales a la hora de realizar la declaración jurada.

Este conjunto de medidas representa una erogación adicional de 3 461 millones de pesos, a cuenta del presupuesto del Estado, que ya había previsto un déficit por más de 86 700 millones de pesos.

Tapia Fonseca reiteró la necesidad de aplicar las medidas con inmediatez y rigor. Puntualizó que una parte de estas ya tiene respaldo jurídico y quedan pendientes otras. Asimismo, reiteró la exhortación a producir alimentos como tarea de primer orden.


Delia Reyes Garcia

 
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