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Publicado el 24 Mayo, 2021 por Irene Izquierdo en Nacionales
 
 

El altruismo de Alexis y su humana razón (+ audio y video)

Alexis vive hoy en La Habana, lejos de aquel mundo de fantasías que lo acunó. Se ajustó al ritmo citadino; creó una familia, y hasta se convirtió en trabajador no estatal cuando las condiciones estuvieron creadas para ello. La ponchera que hoy está bajo su responsabilidad se ubica en San Pedro y Marino, en el Consejo Popular Plaza
El altruismo de Alexis y su humana razón.

Una sola ambulancia se encarga de recoger las gomas para llevarlas a la ponchera; con ello se evita la aglomeración de vehículos allí y que se pare el servicio, por dedicarse a este menester.

Por IRENE IZQUIERDO
Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA
Edición de audios y video MARÍA VICTORIA BAHLER VARGAS

Muy conversador es Alexis Morán Alfonso, el muchachito que trajeron al mundo Paula y Alcides el 30 de noviembre de 1971; y llama la atención que su principal tema es la familia. Ama mucho el ámbito en el cual transcurrió su niñez en la finca Piedras Prietas, de Yaguajay, en la actual provincia de Sancti Spíritus, donde en las noches se alumbraban con quinqués o chismosas, pero en los días el sol se encargaba de suplir aquella carencia que no era óbice para la felicidad de  un pequeño que disfrutaba de su campo inmenso, pleno de ríos, reses, caballos, y las principales riquezas: el trabajo y el amor.

“En mi casa –confiesa- nunca faltó un plato de comida para el que llegara y la bondad de mis padres y mis abuelos era pan nuestro de cada día”.

El altruismo de Alexis y su humana razón.

Este es el “caballo de batalla” que le garantiza que, entre lunes y sábado, el trabajo no se paralice, si están todas las condiciones, porque la disposición de los hombres no falta.

Entonces, hoy es fácil comprender la actitud benevolente de este hombre a quien la llegada de coronavirus SARS-CoV-2 a Cuba, le hizo buscar la forma de contribuir de alguna manera al enorme esfuerzo que ha significado el enfrentamiento a la pandemia.

LA PONCHERA

Alexis vive hoy en La Habana, lejos de aquel mundo de fantasías que lo acunó. Se ajustó al ritmo citadino; creó una familia, y hasta se convirtió en trabajador no estatal cuando las condiciones estuvieron creadas para ello. La ponchera en la cual brinda servicios se ubica en San Pedro y Marino, en el Consejo Popular Plaza. Le acompañan en la faena diaria Daniel Pita Reverón, su hijastro –para el servicio de ponches-, y el amigo Ángel Paral Moré (Chichi), para atender el compresor de aire.

El horario de trabajo comienza a las 7:30 de la mañana y concluye a las 5:30, de lunes a viernes, y los sábados, a las 2:00 p.m.

Muy pequeño es el local, y en el centro, como un dinosaurio, la máquina que emplea para montar y desmontar las gomas. ¿De dónde salió?

“Todo esto es una innovación, explica; Solo el mueble de la máquina es original, Pero no nuevo. Luego de traerlo para acá contacté con un especialista de la provincia, único técnico dedicado a arreglar este tipo de máquinas. Al verla su sugerencia fue: ‘llévalo para materia prima; que eso no sirve’. Comencé entonces a tratar, por mi cuenta, de echarla a funcionar.

“Saqué una tubería de aire desde el compresor hasta la zona en la cual comenzamos el trabajo. Con un sistema de llaves de agua, hago funcionar el pistón con aire que me despestaña las gomas. Tuve que ingeniármelas para hacerlo funcionar con un tornillo desechable de la pata de un gato que llevan los andamios de albañilería. Lo soldé bien al centro y con otros aditamentos, como un mecanismo de cambio de luces de automóviles, logré que la goma gire en los dos sentidos para realizar la operación de desmontaje y montaje de las llantas.

El altruismo de Alexis y su humana razón.

Alexis, Ángel y Daniel son un verdadero equipo.

“Esto humaniza mucho el trabajo, porque lo más difícil para un ponchero es cuando la llanta viene dentro de la goma es muy grande el esfuerzo que debe hacer para separarlos…”.

— ¿No tienen ni un equipo nuevo?

— ¡Nada! Todo lo que usamos son inventos criollos, confeccionados con piezas que hemos reciclado. El compresor, por ejemplo, lo encontré en un solar yermo, lo pedí y me lo dieron –tal vez pensaron: ‘¿en qué anda este loco?’-; tuve que trabajar fuerte, pero ahí está, andando. Es el que presta servicio desde que se abrió la ponchera y nunca ha tenido problemas.

LA INICIATIVA

El altruismo de Alexis y su humana razón.

Las gomas de las sillas de ruedas reciben el servicio gratuito, como todo lo relacionado con la Salud Pública.

Para Alexis y su tropa la llegada de la COVID-19, con todas sus consecuencias económicas, emocionales y sociales, fue un choque fuerte. Vio que muchos cubanos, en especial las autoridades, los científicos y el personal de la salud se entregaron en cuerpo y alma a una batalla que ha demandado muchas horas de desvelos y aún no cesa. Decidieron no cobrar los servicios prestados a las ambulancias. Lo hacían de una forma casi anónima, hasta que alguien le sugirió con un letrero. Apareció entonces el siguiente cartel:

“AVISO: Todas las ambulancias que necesiten el servicio de PONCHERA, este se presta de forma gratuita y priorizada. UNIDOS PODEMOS. SÚMATE”.


Reflexiona que en una situación como la que estamos viviendo, mientras más personas apoyen, mejor; cada uno cómo y desde dónde pueda. Si usted analiza, todo el mundo está en condiciones de hacerlo, desde el que limpia la calle, higienizando más, hasta el que arregla los zapatos.  Estos últimos pueden decirles a los científicos, los médicos y las enfermeras que necesiten sus servicios: ‘para ustedes es gratis, porque nosotros no tenemos cómo pagarles todo lo que ustedes hacen por nosotros en esta pandemia’. Es una modesta forma de ayudar”.

El altruismo de Alexis y su humana razón.

El servicio puede consistir en un cambio de válvula y luego ponerle el aire a la goma.

 

TAMBIÉN HAY PLANES

Aledaño a la ponchera, a lo largo de la parte trasera del parqueo del lugar, hay una franja de tierra que se había convertido en un vertedero. Alexis, Daniel y Chichi lo limpiaron y lo han convertido en un conuquito, con plátano, aguacate, guayaba y algunas aves.

En un área, entre la ponchera y “la finquita”, estará el desarrollo, la ampliación de los servicios y los planes son ambiciosos. Ya comenzaron con el limpiador de bujías, del cual Alexis explica:

El altruismo de Alexis y su humana razón.

El limpiador de bujías es un híbrido, que garantiza un servicio de calidad.

 

¿Qué trabajos quedan pendientes y que otras ofertas piensan ofrecer?

Este hombre sumamente intranquilo –siempre está generando buenas ideas- concluye que, cada noche, al repasar la faena del día, siente….

COVID-19: la valiosa contribución de Alexis Morán


Irene Izquierdo

 
Irene Izquierdo