0
Publicado el 3 Mayo, 2021 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

Mayo sigue en Congreso

Compartir

Díaz-Canel en la clausura del 8vo Congreso

El histórico 8vo. Congreso del Partido volvió a estremecer el centro de abril, como en los días gloriosos de Girón. También se sintió la guía de Fidel, su iluminada concepción del pensamiento martiano y marxista. La modestia y ejemplo de Raúl.

Respondieron sin duda a las más altas expectativas la transparencia de sus deliberaciones y decisiones, el profundo sentimiento de unidad y conciencia del momento histórico como vanguardia revolucionaria de la nación cubana, la renovación en la elección de los órganos superiores de dirección y del nuevo primer secretario, compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

De la mayor importancia estratégica es igualmente su inmediata continuidad en las estructuras intermedias y bases del Partido y de toda la sociedad, mediante el estudio, correcta interpretación y aplicación práctica de las pautas contenidas en las intervenciones y documentos aprobados por el Congreso.

Mayo, pues, no se inicia solo con la tradicional conmemoración proletaria, sino por segunda vez, con nasobuco y el debido distanciamiento, desde los hogares, con la reafirmación del compromiso y firme voluntad de seguir en Congreso.

Y darle continuidad a su ambiente y mandato moral no significa sentarse a esperar por lo que van a decir o hacer otros. Todo lo contrario. Se trata de entregarse sin perder tiempo alguno a comprender con honesto sentimiento autocrítico, promover y encauzar los cambios positivos necesarios en las mentalidades y conductas, propias y del entorno inmediato.

Ganar lo antes posible la crucial batalla contra la letal pandemia que compromete vidas, salud, y el imprescindible despegue económico del país.

Estremecer el desempeño en la gestión económica y productiva más eficaz y eficiente de cada unidad básica de nuestro sistema empresarial socialista, de la actividad no estatal y de cuanto tenga que ver con el abastecimiento alimentario, el aprovisionamiento y mayor bienestar de la familia cubana. O con la disminución de importaciones, crecimiento de nuestra capacidad exportadora, y de la ejecución consecuente y transformadora de la Tarea Ordenamiento, en todos sus componentes.

Esto, sin ignorar al recrudecimiento del omnipresente e implacable bloqueo, pieza clave en la guerra contrarrevolucionaria no convencional que nos hace el imperio; incluidos su componente subversivo y las campañas mediáticas desinformadoras y de descrédito a las más nobles obras de la Revolución. Malignos y muy costosos empeños condenados, como siempre, al fracaso.

Seguir en Congreso es no conformarnos con la sobrevivencia, sino, como orienta Díaz-Canel, resistir creativamente sin renunciar a nuestros proyectos de desarrollo, actualizar sus conceptos, perfeccionarlos, modernizar las formas de hacer y participar, mediante el análisis profundo y real de cada situación, el conocimiento experto, la innovación, la aplicación de la ciencia, la informatización y la comunicación.

Convocó a que los cuadros y la militancia ejerzan una mayor influencia y tengan un papel más activo en el crecimiento democrático y cultural del Partido y de la sociedad, y en el enfrentamiento oportuno y corrector a la violación de la legalidad, corrupción, conductas deshonestas, indecentes, racistas y discriminatorias.

Por eso, y más, en este mayo, seguimos en Congreso.

 

Compartir

Redacción Digital

 
Redacción Digital