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Publicado el 16 Junio, 2021 por Marieta Cabrera en Nacionales
 
 

INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada

En un barrio del Cotorro se cuida cada detalle del proceso de vacunación contra la covid-19, para que marche sin contratiempos
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INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.Por MARIETA CABRERA

Fotos: YASSET LLERENA ALFONSO

“Ya tengo la primera Abdala”, dijo la mujer sonriendo, mientras sujetaba el trocito de algodón en la zona del brazo donde acababa de ser inyectada por la enfermera del consultorio cinco del reparto La Torre, en el municipio habanero de Cotorro. “Cuando recibí la citación para vacunarme vi que el día programado me correspondía trabajar, se lo expliqué al médico de la familia y me cambió la fecha para hoy”, contó Alba Marina Arencibia Savón, de 53 años.

Ella es una de las 991 personas que se prevé vacunar en ese consultorio con el candidato vacunal cubano Abdala, creado por investigadores del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, como parte de la intervención sanitaria en grupos y territorios de riesgo que se realiza en el país desde el 12 de mayo.

Cuando el equipo de BOHEMIA visitó la localidad, en la primera semana de junio, era administrada la dosis inicial del preparado. Quince días antes de comenzar allí la intervención –empezó el 29 de mayo en todo el municipio–, activistas de las organizaciones de masas y otros líderes de la comunidad comunicaron a cada persona la fecha y hora en que debía acudir a recibir el inmunógeno, pues se establecen horarios escalonados para atender 10 sujetos cada hora, explicó el doctor Yerandys del Pozo Díaz, residente en Medicina General Integral y médico del consultorio.

“Esta es una de las poblaciones más grandes que tiene el Cotorro. Nos asignan 110 dosis diarias del candidato vacunal, o sea 11 bulbos”. Alrededor de las seis de la mañana llegan los frascos al consultorio. Los traen en un transporte desde el policlínico Efraín Mayor, en el termo apropiado para su traslado, y los reciben el médico y la enfermera.

INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.

Cada sujeto, antes de ser vacunado, firma un registro para dar fe del consentimiento informado previsto en el proceso.

De inmediato, colocan los bulbos en otro termo que existe en el consultorio, con la temperatura adecuada para la conservación del producto, y a las siete de la mañana empiezan a vacunar al primer grupo.

Cinco días después de iniciada la intervención sanitaria en el consultorio habían aplicado la primera dosis a los mayores de 60 años que cumplían los criterios de inclusión definidos en el proceso, e inmunizaban a la población de 39 a 59 años.

En una mesa ubicada cerca de la puerta de entrada al consultorio, Dayamí Zaldívar Gómez, profesora de sexto grado de la escuela primaria Félix Varela, escribía en una planilla el nombre y los apellidos, edad, y número de carné de identidad de uno de los pobladores de la zona que sería vacunado. Ella forma parte del grupo de trabajadores del sector de Educación que apoyan la intervención sanitaria en la localidad, para lo cual previamente fueron capacitados.

“Una vez que registro los datos generales de la persona, y el médico la interroga para saber si cumple con los criterios de inclusión, esta firma la planilla para dar fe del consentimiento informado que se requiere en el proceso”, detalló la profesora.

Héctor Joaquín Viera Ramírez, de 57 años, llegó al consultorio poco antes de la hora indicada. “Me alegré cuando un profesor de la escuela llevó la citación hasta mi casa hace tres días. Estoy al tanto de las noticias y quería que llegara este momento para sentirme más protegido”, expresó, y aseguró no padecer de enfermedades crónicas ni estar asustado por algún posible evento adverso del candidato vacunal. “A mi esposa la vacunaron ayer y ambos estamos muy agradecidos”.

Pero no todos logran estar sosegados en los minutos previos al pinchazo. Relató el doctor Yerandys del Pozo que a algunos les sube la presión arterial, incluyendo individuos no diagnosticados como hipertensos, por el propio acto de la vacunación, “aun cuando se ha visto hasta ahora que los eventos adversos que pudiera ocasionar el candidato vacunal son leves, apenas dolor en el sitio de la inyección.

INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.

El doctor Yerandys del Pozo conversa con cada uno de los voluntarios para definir si cumple con los criterios de inclusión de la intervención sanitaria.

“A estas personas tratamos de calmarlas, les administramos un fármaco para regularles la presión y a los 30 minutos las chequeamos. Si alguna continúa descompensada le indicamos ir para la casa, tomar su medicamento, relajarse, y venir temprano al otro día para evaluarla nuevamente”.

Previsiones que alientan la confianza

Para Ruth Maday Ramírez Limas, técnica en Enfermería, es importante anotar con exactitud la información solicitada en cada registro para garantizar la calidad del proceso. En el área de vacunación, ella se encarga de inscribir, además de los datos generales del sujeto inmunizado, el nombre del candidato vacunal que se le administró, a qué hora lo recibió, la dosis y el lote empleado, el brazo donde fue inyectado, así como la firma del individuo y la de la enfermera que lo vacunó.

Con igual rigor, explicó, es preciso cumplir la cifra de personas que deben ser vacunadas cada día. Si hay algunos que padecen enfermedades crónicas y no es posible aplicarles el candidato vacunal porque están descompensados en ese momento los líderes de la comunidad visitan las casas de quienes debían acudir más tarde y les adelantan la cita, precisó ella. Incluso, si es necesario convocan a otros para mantener la fluidez del proceso y cumplir el cronograma de inmunización “porque una vez que el bulbo es abierto hay que administrar las 10 dosis que contiene”.

La también técnica en Enfermería, Yaquelín Mesa Zayas, con una década de experiencia, confirmó lo dicho por su colega. “Aquí no falta ni sobra nada”, resumió la seño, y agregó que junto con los 11 bulbos le suministran las jeringuillas, el alcohol y el algodón que debe consumir en cada jornada.

INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.

Abdala avanza por todo el país como parte de la intervención sanitaria.

En el área de vacunación el equipo de BOHEMIA pudo apreciar el celo con que Yaquelín protege los pomitos con el candidato vacunal que permanecen dentro del termo. Luego de lavarse las manos con abundante agua y jabón, tomó de este recipiente el bulbo abierto (el cual colocaría después dentro del termo, pero aislado de los frascos aún herméticos), extrajo la dosis necesaria y hundió con pericia la aguja en el brazo de Héctor Joaquín Viera, quien deberá volver luego de 14 días para recibir la segunda dosis.

Pero antes de retornar a su casa, Viera debió permanecer una hora en el área de observación creada en la escuela primaria Félix Varela, ubicada frente al consultorio. Virginia Torres Suárez, asistente educativa de ese plantel, se encargó de acompañarlo –como hace con todos los vacunados–, hasta dicha área, donde estudiantes de Medicina vigilan la aparición de algún evento adverso al preparado.

Lesly María Cremé Barbachán, alumna de quinto año de Medicina de la facultad Miguel Enríquez, está en esas labores desde que comenzó la intervención sanitaria en el reparto La Torre. “Cuando una persona llega aquí lo primero que hago es tomarle la temperatura y preguntarle cómo se siente. Tengo que estar atenta porque algunos son hipertensos y presentan dolores de cabeza, lo cual puede ocurrir y hay que tenerlos controlados: chequearles la frecuencia respiratoria, cardiaca y la presión arterial. Incluso, aunque no tengan síntoma alguno, cinco minutos antes de que vayan para sus casas les chequeo otra vez la tensión arterial.

“Lo que más he visto aquí es personas hipertensas que se ponen nerviosas, y les sube un poco la presión. Cuando eso ocurre, se lo informo al médico, quien le administra al sujeto captopril u otro fármaco indicado, y lo mantenemos en observación”, comentó la muchacha. Agregó que cuando los individuos vacunados llegan a dicha área se les orienta que ese día no realicen esfuerzo físico ni ingieran alcohol. También les recomiendan no planchar, lavar o hacer tareas similares, “porque una de los eventos adversos del preparado es el dolor y la inflamación en la zona de la inyección, por tanto la persona debe estar tranquila”.

Neykol Hernández Gálvez, presidente del Consejo Popular San Pedro-Centro Cotorro, refirió que en el puesto de dirección creado en dicho Consejo, permanece un vehículo desde las 6:30 de la mañana hasta las cinco de la tarde, para trasladar hacia el policlínico a quien presente una reacción y requiera atención médica.

En caso de que el evento adverso aparezca después que la persona regresó a su hogar, aclaró el doctor del Pozo, “debe acudir al consultorio y yo lo acompaño al policlínico. Esto se ha informado a la población, y hasta ahora no ha habido ningún inconveniente”.

En el consultorio, como en el aula
INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.

Sin desatender sus tareas docentes, varios profesores de la escuela primaria Félix Varela apoyan la intervención sanitaria, aseguró Oscar Guerra.

Visitar a los pobladores del reparto La Torre es parte de la labor habitual que en estos meses realizan los profesores de la escuela Félix Varela, afirmó Oscar Guerra Díaz, su director. “El proceso del centro no se ha detenido, seguimos trabajando en la visualización de las teleclases y cada viernes los maestros van a las casas y entregan a los estudiantes las hojas de trabajo.

“Ahora, sin descuidar esas tareas ni las medidas higiénico-sanitarias, algunos docentes se ocupan también, junto con activistas de las organizaciones de masas, de citar a la población para que acuda a vacunarse. Para Virginia Torres la mayor recompensa por su apoyo al personal de la Salud es que “la gente del barrio está contenta”.

La alegría con que Alba Marina Arencibia salió del consultorio, con la primera dosis de Abdala en su brazo, lo confirmó. Para ella –aunque sabe que la vacuna por sí sola no hará el milagro de contener la pandemia, cuando hay mucha indisciplina todavía–, la ocasión merece ser celebrada: “Nosotros estamos acostumbrados, desde que nacemos, a ser inmunizados contra varias enfermedades, pero esta vacunación contra la covid-19 quizás haya sido la más esperada por mí y por millones de personas en Cuba”.

INTERVENCIÓN SANITARIA: la cita más esperada.

Tras recibir el candidato vacunal, debe esperarse una hora en el área de observación, por si surge algún evento adverso.

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Marieta Cabrera

 
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