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Publicado el 26 Julio, 2021 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

26 por siempre

Las flores frescas evidenciaron igualmente el homenaje ante el monolito que guarda las cenizas de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución y de aquella epopeya que sacudió a Cuba en la madrugada de aquel domingo, como parte del enfrentamiento de la dictadura de Fulgencio Batista.
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tributo a héroes y mártires del asalto al Moncada

Foto: prensa-latina.cu

Las ofrendas florales ante los Mártires del asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953 expresan hoy el tributo a quienes no están ni olvidados ni muertos, según palabras de Fidel Castro.

Ese gesto tuvo lugar en el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia, en nombre del General de Ejército Raúl Castro, uno de los protagonistas de aquella acción; Miguel Díaz-Canel, presidente de la República; el pueblo de Cuba y Esteban Lazo, presidente del Consejo de Estado.

Las flores frescas evidenciaron igualmente el homenaje ante el monolito que guarda las cenizas de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución y de aquella epopeya que sacudió a Cuba en la madrugada de aquel domingo, como parte del enfrentamiento de la dictadura de Fulgencio Batista.

También fueron colocadas ante el Mausoleo de José Martí, considerado por los asaltantes como el autor intelectual de la gesta, y los monumentos funerarios de Carlos Manuel de Céspedes, iniciador de las gestas por la independencia, y Mariana Grajales, la Madre de la Patria.

El Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, viceprimer ministro y participante en el ataque a la otrora segunda fortaleza militar cubana, acompañó en la ceremonia a Lázaro Expósito y Beatriz Johnson, Primer Secretario del Partido y gobernadora en la provincia, respectivamente.

Considerado como Día de la Rebedía Nacional, un 26 de julio, pero de 1953, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, estuvo al frente del asalto a los cuarteles Guillermón Moncada, en la ciudad de Santiago de Cuba; y Carlos Manuel de Céspedes, en la de Bayamo, ambas en el oriente del país.

En Bayamo

Con flores ante el busto de Antonio (Ñico) López, uno de los líderes de la gesta, y el homenaje sencillo atendiendo a la compleja situación epidemiológica del país, una representación del pueblo de esta urbe oriental evocó hoy el asalto al cuartel Carlos Manuel de Céspedes, acaecido hace 68 años, en acción coordinada junto a la del Moncada, en Santiago de Cuba.

En el actual parque museo que fuera escenario del acontecimiento, reconocido entre los más trascendentales de la historia de Cuba, las máximas autoridades políticas y gubernamentales de la provincia de Granma, en compañía de combatientes, artistas, jóvenes estudiantes y trabajadores, encabezaron el tributo a la llamada Generación del Centenario.

Este año, como en el pasado 2020, tampoco se realizó el tradicional asalto simbólico ni pudieron acudir centenares de personas, en cumplimiento de los protocolos higiénico-sanitarios establecidos para prevenir el contagio por la pandemia de COVID-19.

No obstante, en nombre de las generaciones actuales los presentes renovaron el compromiso con los héroes y mártires de la épica jornada del 26 de julio de 1953, a partir de la cual se desencadenó la última etapa de las luchas por la independencia de Cuba.

La epopeya reunió a todo un pueblo bajo el ideal de hacer la Revolución, la misma que hoy continúa triunfante y los cubanos seguimos edificando día a día, con trabajo y entrega, en respuesta a las pretensiones anexionistas e injerencistas de derrocarla y destruir sus conquistas, declaró Reynaldo Fernández Rivero, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia.

Para Federico Hernández Hernández, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primer secretario de la organización política en Granma, este ha sido un 26 de julio histórico y heroico, dada la complejidad del momento que vive la nación, a partir de la confluencia de disímiles problemáticas en el orden social, económico y epidemiológico.

La fecha, dijo, será recordada no solo por la resistencia de los cubanos, sino debido a sus numerosas demostraciones de capacidad de lucha y confianza en la victoria.

Los testimonios e investigaciones históricos refieren que el cuartel Carlos Manuel de Céspedes fue atacado por 20 jóvenes, de los cuales uno resultó herido en la acción, y 10 fueron asesinados posteriormente por fuerzas de la tiranía pronorteamericana de Fulgencio Batista.

El resto de los combatientes escapó del crimen, sobre todo, gracias a la solidaridad valiente y desinteresada de numerosas familias de Bayamo y sus alrededores.

(Con información de Prensa Latina y Agencia Cubana de Noticias)

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Redacción Digital

 
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