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Publicado el 14 Julio, 2021 por Pastor Batista en Nacionales
 
 

PESCA CUBANA: Varadero renace al sur de Cuba

La rehabilitación de un viejo muelle, para beneficio de las embarcaciones que operan desde Júcaro, en el centro del archipiélago, representa un millón de pesos y de poderosas razones para la empresa y para el bolsillo de quienes desafían al mar en busca del sustento alimentario que tanto necesita la nación.
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Varadero de Júcaro, en ciego de Ávila

En breve tiempo y con gastos considerablemente inferiores, se va notando el cambio que experimentan las embarcaciones. Foto Reinerio Díaz

Por PASTOR BATISTA VALDÉS

Fotos: Reinerio Díaz y Mauricio Navarro

La esperada reapertura del varadero bien pudo dar lugar a una de esas fiestas en que todo Júcaro se vuelca a la calle y hasta el mar parece irrumpir en cualquier momento para meterse por cuanta callejuela y espacio público le dé un filo, a fin de gozar de lo lindo entre los mismos hombres que llevan años ordeñándole lo mejor de sus profundidades.

Pero la Covid-19, no tan ensañada allí como en otros lugares, impidió que así fuera… por precaución, por prudencia.

De cualquier modo, desde el 8 de abril el viejo muelle con que cuenta la Unidad Empresarial de Base (UEB) Flota Marina Pesca Júcaro, en el litoral sur cubano, centro del archipiélago, dejó atrás el oxidado inmovilismo en que permaneció durante casi una década, para, con rejuvenecidos músculos y esqueleto abrir paso, otra vez, a una autonomía que debe traducirse cada vez más en trigo marino, financiero y económico.

“Ahora podemos volver a reparar aquí mismo cubiertas, cascos de embarcaciones, motores, sistemas de navegación y realizar otras labores que durante años no pudimos hacer” -explica Reierio Díaz Betancourt, director de la UEB.

Varadero de Júcaro en Ciego de Ávila

Estas medios tenían que ir a astilleros de otras provincias. Foto Mauricio Navarro

“Nadie imagina las penurias que tuvimos que pasar durante todo ese tiempo: teníamos que contratar servicios con astilleros como los ubicados en Tunas de Zaza, Casilda o Manzanillo, con un gasto enorme, que subía como la espuma a medida que aumentaba el tiempo de estadía de nuestros medios allí. Y te estoy hablando de meses, a veces hasta un año y más.

“Durante ese tiempo, como es lógico, los pescadores de esas embarcaciones permanecían aquí, en sus casas, sin trabajar, sin aportar, sin percibir los ingresos que tanto necesita toda familia…

“Ahora esos trabajos de reparación, de mantenimiento, corren a cargo de nosotros mismos; las tripulaciones no se afectan; son nuestros mismos hombres, mecánicos, especialistas, quienes realizan los trabajos, en un tiempo considerablemente menor y hasta con más calidad, pues todo el mundo pone la mayor pasión para que su barco quede lo mejor posible.

“Así, ya hemos reparado cinco embarcaciones. La reciente amenaza de la tormenta tropical Elsa interrumpió brevemente las actividades pero ya se retoma el ritmo. Le prestamos servicio, incluso, a un medio de la Marlin Azulmar. Estamos abiertos a quien nos necesite.”

Cálculos en torno al impacto de rescatado muelle elevan a más de un millón de pesos el monto, solo por concepto de ahorro en gastos que le reventaban la vejiga natatoria y los pulmones a la UEB y a la empresa.

Hay quienes no entienden muy bien ciertos términos muy en boga últimamente. Vienen a mi memoria las palabras autonomía, soberanía… Pues bien, ahí la tienen, sobre los rieles y la estructura de aquel viejo varadero que, rejuvenecido ahora, está pidiendo barcos y contenido de trabajo, para no depender de nadie más… nunca.

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Pastor Batista

 
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