IMPORTACIONES: despejar la pista
Ante la crisis que estremece la economía se aprobaron incentivos fiscales en la importación de productos de primera necesidad. Aunque las medidas son recibidas con satisfacción, persisten interrogantes
Las autoridades aduanales reconocen la disciplina de la mayoría de los pasajeros, al traer separados los alimentos, medicamentos y productos de aseo.
Por DELIA REYES GARCÍA
Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA
El vuelo chárter WQ 220, procedente de Miami, acaba de tocar la pista del Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana. Es una mañana clara de principios de agosto. A la voz del piloto, los pasajeros desabrochan los cinturones de seguridad y comienzan a recoger sus efectos personales del guarda bolsos. Minutos después descienden del avión. Cada uno repasa en la memoria las pertenencias que trae…
La noticia de que, a partir del 19 de julio, en Cuba se eliminaba el límite en el pesaje y los impuestos aduanales a medicamentos, alimentos y productos de aseo, corrió como pólvora allende de los mares. Ni los altos precios del boleto, ni los peligros por la covid-19, detuvieron a quienes con esa medida vieron los cielos abiertos para traer las cosas que tanto escasean en la Mayor de las Antillas.
Mientras esperan por sus pertenencias frente a la estera en el salón de la instalación aeroportuaria, algunos pasajeros ofrecen sus impresiones a BOHEMIA. “Es una medida muy buena que favorece a todas las familias, a las de allá y a las de aquí”, dice un cubano residente en Estados Unidos. “Vengo con todo lo que pude comprar para mi familia y mis amistades. Traigo los tres bultos bien clasificados”, sostiene otra pasajera.
Henri Díaz aboga por flexibilizar los artículos que pueden importarse sin fines comerciales.
Atento al movimiento de cada persona en el salón, Henri Díaz González, jefe de turno de la brigada de la Aduana General de la República (AGR) en el aeropuerto, precisa: “los vuelos están entrando lunes, jueves, viernes y sábado. Por donde más llegan estas importaciones es a través de las aerolíneas American Airlines, Jet Blue Airways, Southwest; los chárteres de la Agencia Havanatur, Evelop, Iberia y Air Europa. En los vuelos de Miami y Europa lo que viene es mucho”.
Lo corrobora Nelson Cordovés Reyes, jefe de la AGR. Hasta el 2 de agosto arribaron 108 vuelos con un total de 4 809 bultos conteniendo aseo, medicamentos y alimentos. En Cuba permanecen funcionando cuatro aeropuertos: La Habana, Santiago de Cuba, Cayo Coco y Varadero. Por el de la capital se recibió más de la mitad de los vuelos y casi la totalidad de los bultos.
“Eso representa aproximadamente 7.8 toneladas diarias. Antes de adoptarse la medida, no sobrepasaba una tonelada”, explica Cordovés Reyes.
A juicio de Raisa Martínez Elizondo, subdirectora de la dirección de Técnica Aduanera, y Moisés Rodríguez Quesada, jefe del departamento de Comunicación Institucional, es previsible que esas cifras sigan en ascenso, si mejora la situación epidemiológica mundial y comienzan a restablecerse las frecuencias de vuelos desde Estados Unidos, Europa y otros destinos.
Rodríguez Quesada recuerda: “en los primeros días de anunciada la medida las personas todavía no la habían interiorizado, pero ahora hay quienes están viajando de Estados Unidos a Turquía, de ahí a Rusia, y luego a La Habana, para traer esos productos. Es un recorrido de 48 horas, con Turkish Airlines. Y lo hacen así porque los vuelos desde los Estados Unidos están muy limitados, y es muy difícil conseguir un boleto, a precios elevados”.
Interrogantes en vuelo

“Es una lástima que no hayan tomado esta medida antes, pues uno quiere traer a la familia todo lo que pueda”, subraya otro viajero. La mayoría de los entrevistados compartió similar criterio. Los motivos de por qué no fueron aplicadas con anterioridad trascienden las competencias de la AGR, aclaran Raisa y Moisés.
Las personas también cuestionaron el referido carácter temporal de la medida que, como establece la Resolución 309 del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), se aplica hasta el 31 de diciembre del 2021.
Si es de presumir que persistirán las causas de la flexibilización de las importaciones con carácter no comercial de alimentos, medicamentos y productos de aseo… o sea, la crisis mundial provocada por la pandemia y el recrudecido bloqueo no desaparecerán en el corto ni mediano plazos, entonces por qué poner coto en el tiempo.
Lisdiany González Rodríguez asegura que los jueves son los días de mayor afluencia de pasajeros.
Sobre tan controversial asunto, la titular del MFP, Meisi Bolaños Weiss, comentó en el espacio televisivo Mesa Redonda: “Hay muchos criterios de que la medida podía haberse aplicado antes; incluso, hay quienes plantean incrementar el tiempo de vigencia. Son valoraciones que se han hecho, se siguen haciendo y se harán otras”. Y como esta reportera planteó en un trabajo anterior: a no dudar, serán tenidas en cuenta.
A juicio del jefe de turno Henri Díaz, “el tema de las importaciones no comerciales debe evaluarse de otra manera, para más beneficio de la población y poder aliviar al país. A veces cuando limitamos, nosotros mismos nos estamos bloqueando”.
A propósito de estas normativas, igual preocupa por qué los viajeros que arriban por las terminales de Cayo Coco y Varadero –si bien disfrutan de los beneficios arancelario- están obligados a traerlo todo en un solo equipaje acompañante. El llamado de la AGR es a que se separen esos productos para facilitar el control aduanal. Sin embargo, quienes llegan por los referidos aeropuertos de Ciego de Ávila y Matanzas, y vengan con esos productos, tienen que pasar por un engorroso proceso de revisión.
Martínez Elizondo reconoce que “la limitación no es en esos artículos exentos de pago, sino en el equipaje acompañante. Tienen regulado uno solo”.
Canal expedito
En el tomógrafo de última generación puede verificarse el marcaje de los bultos.
Después de pasar la inspección radiológica comienzan a salir los bultos azules, uno tras otro, con el marcaje dado por los técnicos de la Aduana. Una buena parte de estos, viene con la etiqueta CC, es decir, exento expedito; lo cual viabiliza la salida por el canal verde. Algunos traen colgadas las siglas EP, indicando que el pasajero trae mezclado los artículos exonerados de arancel con los sujetos a pago.
Díaz González argumenta que la AGR permite pasar al viajero 30 kilogramos exentos de pago, de esos, 25 por concepto de efectos personales y cinco de regalo. “Una vez que sobrepasan ese peso, entonces deben abonar una tarifa entre el cuatro y ocho por ciento, establecida por el sistema de control”.
Con la nueva medida, no hay límites en la cantidad de alimentos, medicina y productos de aseo, ni deben pagar los aranceles aduanales. Por eso se insiste en que estos artículos vengan en equipajes separados del resto de las pertenencias. Cuando no sucede así, el pasajero debe ir al banco auxiliar, donde se revisan los bultos para diferenciar los productos sujetos o no a los aranceles aduanales, argumenta Lisdiany González Rodríguez, segunda jefa de turno en el aeropuerto.
El banco auxiliar se ubica en un lateral del salón. Alina Romero, especialista de la Aduana, indica a Alejandro Acosta abrir uno de sus bultos -marcado con la etiqueta EP- para separar los artículos que colocó junto a las medicinas. “No sabía que las cosas debían venir separadas. Por eso eché aquí un casco de moto, un par de zapatos y otras cosas”, declara el joven.
Los viajeros después de recibir el primer dictamen radiológico tienen derecho a solicitar una segunda evaluación, de no estar conformes con la etiqueta recibida. Pasan entonces al equipo de rechequeo, donde está instalado un tomógrafo de última generación.
Más de 60 por ciento de los que arriban por el aeropuerto capitalino sale por el canal verde.
Con casi dos décadas de trabajo en la Aduana, y las ventajas de esa tecnología, al radiólogo Yonimilier Soria Capote, no le pasan gato por liebre. “Aquí se rechequea para reafirmar el marcaje radiológico de entrada o para cambiarlo. En este caso, apreciamos que la pasajera sí traía alimentos y medicamentos, y salen exentos de pago. Por el otro cúmulo de equipaje debe ir al pesaje y pagar el sobrepeso”, indica Soria Capote.
En el vuelo WQ 220 arribaron unos 200 pasajeros. De ellos, más de la mitad, pasó de manera expedita por el canal verde. El tiempo promedio de estancia en el aeropuerto capitalino oscila entre 35 y 45 minutos, puntualiza Díaz González, y la parte más engorrosa es en el canal rojo, donde se revisan las pertenencias de manera meticulosa, porque las personas pueden tener algún artículo prohibido.
Con casi dos décadas en estos menesteres, el jefe de turno de la brigada de la AGR en el Aeropuerto Internacional José Martí, valora de muy positivas las medidas implementadas, incluidas las más recientes facilidades de importar sistemas fotovoltaicos y otros equipos. Todas ayudan a despejar la pista hacia la satisfacción de necesidades de la población, en medio de condiciones excepcionales impuestas por las secuelas de la covid-19 y el porfiado cerco de Estados Unidos.
Luz verde
Raisa Martínez precisa que las personas naturales podrán importar los sistemas fotovoltaicos por envíos, exentos de pago.
En la Gaceta Oficial No. 67, Extraordinaria, del 28 de julio de 2021, salieron publicadas las resoluciones 206 y 319, de los ministerios de Energía y Minas, y Finanzas y Precios, respectivamente, mediante las cuales se autoriza a las personas naturales a la importación, sin fines comerciales, de sistemas fotovoltaicos, sus partes y piezas, exentas del pago de los aranceles de Aduana.
Raisa Martínez Elizondo, subdirectora de la dirección de Técnica Aduanera, esclarece, “en el caso de los paneles solares y demás accesorios, la norma hace referencia a la importación sin carácter comercial por parte de las personas naturales. Quiere decir que otras personas pueden enviárselas. No las puede traer el viajero en su equipaje acompañante, como sucede con los alimentos, medicamentos y aseo”.
Además de estas normativas, la Gaceta Oficial No. 69, Extraordinaria, del 30 de julio de 2021, publicó las resoluciones 208 y 322, de los ministerios de Energía y Minas, y Finanzas y Precios, respectivamente, que dan luz verde a las personas naturales para importar, sin carácter comercial, otros equipos que aprovechan las fuentes renovables de energía, igual libre de aranceles.
Las normativas autorizan la importación de calentadores solares, bombas fotovoltaicas, pequeños aerogeneradores, biodigestores de geomembranas, motobombas a biogás, alumbrado solar, sistemas de aire acondicionado solares, así como partes y piezas de dichos equipos.
Antes la norma general establecía hasta 1 000 pesos en la importación de las personas naturales, ahora se elimina ese límite, siempre que estos equipos vengan diferenciados y separados del resto. Según precisó Meisi Bolaños Weiss, titular de Finanzas y Precios: “Puede que haya personas que puedan traer alimentos, medicamentos y aseo de forma diferenciada y también un equipo de esta naturaleza, que no le cuenta, siempre que lo traiga como pasajero, dentro de la cuantificación de los 1 000 pesos”.
Los viajeros coinciden en que la decisión debió aprobarse antes e interrogan por qué hasta el 31 de diciembre.
Si suben los costos
Para palear el incremento de los costos y precios de importación de las entidades estatales, empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional, y otros contratos de asociaciones al amparo de la Ley 118, “Ley de la Inversión Extranjera”, el MFP adoptó la Resolución 318, que exonera a estas entidades, hasta el 31 de diciembre, del pago del impuesto aduanero por la importación de productos alimenticios, de aseo personal y del hogar.
El objetivo de la regulación es reducir los costos en la cadena de comercialización para que no impacten en los precios a la población.
Asimismo, el MFP emitió la Resolución 321 que exonera del pago del impuesto aduanero a las entidades cubanas autorizadas a prestar el servicio de importación a las formas de gestión no estatal, por la importación de insumos y materias primas que estas contraten para el ejercicio de sus actividades hasta el 31 de diciembre.
Este beneficio comprende también los productos que se importen en consignación para su venta a las formas de gestión no estatal.

















Buen trabajo Delita, gracias
Muy buenas estás medidas. Yo estuve fuera del país 4 años en una academia y pude observar en aquella ocasión en que compartíamos con vietnamitas que a ellos su gobierno les daba dinero incluso par que llevarán de regreso todos los artículos, útiles y medios de hogar posible en aquellos años difíciles de este heroico pueblo. Creo que en esto y en muchas otras cosas aun tenemos que coger experiencias de otros que alivien la situación material de nuestro pueblo.
Muy buenas esas medidas, alivia mucho el pueblo de las necesidades y más en medio de esta pandemia, aunque creo que es injusto que cubanos que tenemos boletos hace 8 meses,solo por tener destinos como Nicaragua Guyana Surinam Tahití Trinidad y Tobago,no podamos beneficiarnos con esas medidas y tengamos que seguir pagando todas esas cosas a precios elevados, creo que ese virus aunque lo controlemos un poco no lo vamos a eliminar,un país cerrado no tiene económia y la de nosotros nunca a sido buena,es injusto, creo que también debieran darnos la oportunidad de traer esas cosas de primera necesidad es mi opinión,no ganamos cerrado,hay que aprender a vivir con el,cuidarse a conciencia
La medida es muy buena pero n8ngun cubano q recida en canada puede hacer uso de ella los 2 aeropuertos por los q se puede viajar desde canada a cuba solo le permiten en cayo coco y varadero una sola maleta me pregunto si ambos aeropuertos recibian antes de la covid numeros de vuelos mucho mayores a los actuales y aun asi exite esta limitante q creo es muy excluyente
Lo que se tiene que acabar de permitir la entrada de producto a cuba sin límites de cantidad, claro está pagando impuestos de un 10% en dólares, así se beneficia la economía cubana y se elimina la escases, en otros países las cosas que no se producen la importan los que viajan, por que en cuba la aduana limita las importaciones ejemplo televisores a 2 nada más en todo un año???