1958
 
El 27 de diciembre fueron sacados de sus casas, en Cárdenas, Román Valenzuela
y Amador Cuellar, quienes fueron sometidos a crueles torturas y posteriormente
asesinados. Luego de tirarlos en una fosa común, sus victimarios orinaron sobre
los cuerpos de estos jóvenes revolucionarios
En la finca Guasimal, de Cabañas, en Pinar del Río, los campesinos encontraron los
cuerpos de Francisco Rodríguez Valdés, Roberto Nodarse Blanco, Isidoro Roque
Cordero y Modesto Trujillo Negrín, víctimas de los esbirros del capitán Leovigildo
Iturriaga.  También aparecen de Domingo Álvarez Núñez y del jovencito de 14 años
José Coello Ortiz. Otros dos cuerpos no fueron identificados
Algunas de estas 12 víctimas  no tenían vinculación con el movimiento
revolucionario; no obstante fueron ultimados por ser presas fáciles de
inculpar por cualquier crimen. Quedaron sin identificar
Onelio Dampier, Reinaldo Cruz,  Alberto Álvarez Díaz y Leonardo Valdés,
también murieron el 17 de septiembre, tras haber sido
apresados, interrogados y torturados, igual que Lidia y Clodomira
El 17 septiembre, luego de haber sido  interrogadas y
sometidas a crueles torturas, sin lograr arrancar una
sola palabra de sus labios, fueron lanzadas al mar Lidia Esther
Doce Sánchez y Clodomira Acosta Ferrals.
Sus cuerpos nunca aparecieron
Las hermanas María Cristina y Lourdes Giralt Abreu
fueron acribilladas a balazos el 15 de junio, cuando
regresaban a su apartamento, luego
de un viaje a Cienfuegos