TERRORISMO CONTRA CUBA


Por qué nos defendemos

Asalto a Boca de Samá

Mientras se dormía, las 21 casitas del costero pueblito Boca de Samá fueron atacadas por la organización terrorista Alpha 66. Catorce hombres armados desembarcaron y abrieron fuego desde la costa sembrando la muerte

Por: ARMANDO PÉREZ FERNÁNDEZ

boca_sama4.jpg (7770 bytes)Entre los meses de enero y mayo de 1999, las distintas organizaciones de masas cubanas, en representación de los 11 millones de habitantes de la Isla, presentaron ante el Tribunal Provincial Popular de Ciudad de La Habana, una demanda al gobierno de Estados Unidos por Daños Humanos.

En la presentación de pruebas, innumerables víctimas directas e indirectas del terrorismo contra Cuba fueron llamadas a declarar en la vista oral, y expusieron ante el tribunal los daños sufridos en sus personas y las de sus conocidos, mientras señalaban al culpable.

Fueron días desgarradores cuando la gente mostró las heridas de su piel y de su alma -cada cual más dolorosa-, pero fue necesario para dar a conocer al mundo la dimensión de las bandas contrarrevolucionarias que operan desde Miami, financiadas en gran medida desde Washington, y los daños y sufrimientos causados al pueblo cubano.

La voz de la tragedia

El tribunal llamó a declarar a la testigo Nancy Pavón Pavón. A la sala entró una muchacha rubia, vestida con sencilla blusa blanca y saya floreada. Entró cojeando. Anda así hace 3l años, desde aquella noche del 12 de octubre de 1971, cuando una embarcación procedente de Estados Unidos ametralló el poblado de Boca de Samá en medio del sueño de sus 21 familias. Su rostro muestra una tristeza desmedida. Le falta su pie derecho.

boca_sama2.jpg (5032 bytes)Nancy calzaba estos zapatos la noche del asalto

El criminal ataque pirata de esa noche cobró dos vidas, las de Lidio Rivaflecha y Ramón Siam, y dejó heridos, además de Nancy, a su hermana Ángela, a Jesús Igarza Osorio y a Carlos Andrés Escalante.

"Nunca he sido feliz en mi vida sin mi pie", dijo entre sollozos Nancy. La muchacha contó la tragedia que supuso para su vida aquel despertar entre las balas, el intenso dolor de sus piernas destrozadas por el plomo, el de su alma quinceañera hecha añicos por la barbarie y la desilusión de una vida atada a su silla primero y a la prótesis después, privada de sus sueños de adolescente, sin juventud... sin pie.

Se organiza la defensa

"De la lancha rápida norteamericana desembarcaron 14 hombres, mientras que en el buque madre quedó el resto para hacer fuego contra el pobladito", contó el chino Escalante, entonces jefe del puesto fronterizo, ante el tribunal. "Rápidamente organicé la defensa en grupos de tres, al primero lo situé en barlovento, el segundo en sotavento y los demás los distribuí en varias direcciones.

"Lidio y Ramón me acompañaban cuando comenzó el intercambio. Al primero lo mataron a boca de jarro, le quemaron la camisa con el cañón, al segundo le destrozaron la parte de las costillas y a mí me hirieron las dos piernas", prosiguió Escalante en su exposición de los sucesos al tiempo que mostraba las huellas de los impactos.

A Juana Vargas vinieron a decirle que Lidio estaba herido, pero la mujer presintió, desde el primer momento que habían matado a su esposo. "Aquello fue horrible, yo pensé que también me iba a morir de sufrimiento."

Ramón apenas cumplía 24 años, había logrado su mayor obsesión: tener una niña. "Ya ve, estaba loco por tenerla y nunca pudo darle calor a su bebita", evocó llorando su mamá, Josefa Portela.

boca_sama3.jpg (6140 bytes)Las balas arrancaron a Nancy su pie derecho y su alegría adolescente

Boca de Samá es un pequeño pueblo de pescadores, perteneciente al municipio de Banes, en Holguín. Este fue el puesto fronterizo que dijeron haber atacado los mercenarios, en un parte de guerra a su llegada a la Florida. A través de radio Swan se hizo la declaración, y entre otras cosas decían haber tomado el puesto y dado muerte al jefe y su dotación.

Todo mentira. Sin embargo, callaron que habían dejado abandonada la bandera de Alpha 66, la misma que pretendían izar cuando tomaran el poblado.

El saldo humano en estos 43 años de Revolución, marcados por las agresiones terroristas planeadas desde Estados Unidos, alcanzan la cifra tres mil 478 personas asesinadas y otras dos mil 99 han quedado mutiladas o incapacitadas. Dentro de esas estadísticas se cuentan los nombres de Lidio Rivaflecha y Ramón Siam, asesinados; y los de Ángela, Jesús, Carlos y Nancy, heridos. Todos víctimas del despiadado asalto al pequeño pueblito de pescadores y carboneros al norte de Holguín.

Por evitar acciones como esta es que permanecen presos en cárceles de Estados Unidos, René, Antonio, Ramón, Fernando y Gerardo, cinco jóvenes cubanos culpados injustamente de espionaje y otras falacias urdidas por la mafia cubano-americana de Miami. Mientras haya enemigos de la revolución habrá personas dispuestas a hacer abortar los planes terroristas fraguados desde el norte. Empeñados en que no se repitan sucesos como los de Boca de Samá.