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Sección En Cuba: mirada crítica a una isla que lucha por su desarrollo y por defender su plena soberanía


La ciudad y sus títulos

Recibidos en reconocimiento a su rica historia, al activo papel desempeñado en trascendentales acontecimientos del país durante sus cinco siglos de existencia

 

Escudo de la ciudad
Escudo de la ciudad

La villa de Santiago de Cuba, fundada en el verano de 1515 por el adelantado Diego Velázquez, ha atesorado a lo largo de sus cinco siglos de existencia una rica historia, marcada por la participación de sus conciudadanos en hechos de trascendental importancia en el país, e incluso más allá de sus fronteras.

Como parte indisoluble de esta historia, debemos considerar los títulos honoríficos otorgados a la ciudad a modo de recompensa, situándola entre las más distinguidas de la Isla de Cuba y del área caribeña.

El primero de estos títulos conferidos a esta urbe es el de Muy noble y muy leal, por Real Cédula fechada el 14 de febrero de 1712.

El galardón fue conferido por la Corona a los vecinos santiagueros, quienes comandados por Juan Barón de Chávez, a la sazón gobernador del Departamento Oriental, organizaron una expedición de 150 hombres en 1704 para invadir y saquear las islas de Providencia y Siguatey, pertenecientes al archipiélago de las Bahamas y dominadas por Inglaterra, de donde trajeron a su regreso un rico botín, varios prisioneros y armas.

El segundo de los títulos otorgados a Santiago de Cuba fue Hospitalaria de las américas, en mayo de 1822; en esta ocasión fue por iniciativa de los miles de emigrados que, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, arribaron a las costas de la ciudad, procedentes de Saint-Domingue, luego de la revolución haitiana, y un poco más tarde de la América continental. Estos emigrantes encontraron un espacio donde insertarse y contaron con el apoyo incondicional de muchos de sus habitantes.

Muy noble y muy leal, Real Cédula fechada el 14 de febrero de 1712, primer título conferido a la urbe
Muy noble y muy leal, Real
Cédula fechada el 14 de febrero
de 1712, primer título conferido
a la urbe
Años más tarde, en marzo de 1874, justo en los momentos en que la Guerra de los Diez Años atravesaba por momentos cruciales, le fue conferido el tercer título a la ciudad por Real Orden, a partir de la cual el Ayuntamiento santiaguero debía mostrar con orgullo el galardón de Fiel ciudad, como evidencia de la fidelidad demostrada a la Corona en diferentes momentos históricos, lo que tuvo la intención de ganar la aceptación y simpatía de sus habitantes hacia el Gobierno español.

Por acuerdo de los delegados al Primer Congreso Iberoamericano-filipino de Municipios, celebrado en Madrid en 1955, le fue otorgado a Santiago de Cuba el título de Municipio benemérito de las Américas, el que figuró como membrete en la papelería utilizada por las oficinas municipales, e incluso se llegó a instrumentar un presupuesto especial y se diseñó una placa contentiva de dicho título, para ser colocada en la entrada del Palacio Municipal.

La quinta de las condecoraciones otorgadas a Santiago de Cuba recoge de manera más abarcadora la rica historia de la ciudad durante los últimos tres siglos. El título de Héroe de la República de Cuba y la Orden Antonio Maceo les fueron conferidos el 1º de enero de 1984, teniendo en cuenta sus decisivos aportes a la total y definitiva independencia de la nación cubana, así como por sus tradiciones patrióticas y revolucionarias, de profunda raíz popular.

El primero de enero de 1984 Santiago recibió el título de Ciudad Héroe de la República de Cuba
El título de Héroe de la República
de Cuba
le fue otorgado a Santiago
el 1º de enero de 1984
Con ella se le rindió tributo a una ciudad que ha sido cuna y fragua de personalidades de la cultura y héroes que han trascendido las fronteras nacionales, entre los que se encuentran: el poeta cantor del Niágara José María Heredia y Heredia, nacido el 31 de diciembre de 1803, en la antigua calle Catedral, que hoy lleva su nombre, y cuya obra poética forma parte de lo más excelso de la cultura latinoamericana; el destacado educador Juan Bautista Sagarra, nacido el 24 de junio del año 1806, considerado uno de los más destacados pedagogos cubanos por sus innovaciones en la enseñanza y su consagración a la misma. Fue Secretario de la Sección de Educación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, promotor de la constitución del colegio Santiago, de la creación de una biblioteca pública, de un museo de Historia Natural,  y de la aplicación en las escuelas públicas del sistema Lancasteriano.

Entre los héroes más legendarios, el primer lugar lo ocupa el general Antonio Maceo, nacido el 14 de junio de 1845, en la antigua calle Providencia, hoy calle de Los Maceo, protagonista de un considerable número de combates importantes del ejército mambí y de la protesta de Baraguá, que al decir de José Martí es una de las páginas más gloriosas de nuestra Historia. Santiago de Cuba fue cuna también de otros 30 generales de las guerras de independencia; baste señalar a José Maceo, Guillermón Moncada, Quintín Banderas, entre otros.

Orden Antonio Maceo
Orden Antonio Maceo(1984)

Otra de las personalidades importantes nacidas en Santiago de Cuba, y muy vinculada con su historia, es Emilio Bacardí Moreau,  quien desde muy joven participó en los movimientos conspirativos en contra del Gobierno colonial español, y por estas razones fue encarcelado y deportado en dos ocasiones; Bacardí fue nuestro primer alcalde republicano y durante su gobierno llevó a cabo una intensa y fructífera labor en aras de mejorar las condiciones de vida en la ciudad de principios del siglo XX, fundó instituciones culturales como el Museo Municipal y la Academia de Bellas Artes.

De nuestra historia más reciente es obligado mencionar a Frank País García, nacido el 7 de diciembre de 1934, día en el que 37 años antes había caído en combate el lugarteniente general Antonio Maceo Grajales, en el poblado habanero de Punta Brava. Frank a pesar de su juventud, tuvo una intensa vida revolucionaria, que lo llevó a convertirse en el organizador y el alma del movimiento insurreccional en Santiago de Cuba. Es importante mencionar también a jóvenes como Tony Alomá, Otto Parellada y Pepito Tey, muertos en combate en contra de la tiranía batistiana.

Lugarteniente General Antonio Maceo y grajales
Cuna de más de 30 generales de las
guerras de independencia, entre
ellos Antonio Maceo, el Héroe de
Baraguá. (Foto: autor sin identificar)

Hechos trascendentales de la historia de nuestro país fueron tomados en cuenta para esta condecoración. La ciudad de Santiago de Cuba fue el escenario principal de las acciones combativas de la guerra hispano-cubano-norteamericana en el verano de 1898 y como ningunos otros sus habitantes sufrieron los embates del sitio y de las acciones militares. El 26 de julio de 1953 se produjo el asalto al Cuartel Moncada, segunda fortaleza militar del país, por un grupo de jóvenes encabezados por Fidel Castro Ruz, hecho que marcó el reinicio de la lucha del pueblo cubano por alcanzar su definitiva y real independencia.

De similar trascendencia lo fue también el levantamiento del 30 de noviembre de 1956, acción en apoyo al desembarco del yate Granma, en la que por primera vez se utilizó el uniforme verde olivo por los combatientes revolucionarios, y donde el pueblo santiaguero mostró su solidaridad con la causa de los jóvenes asaltantes, que al decir del líder del levantamiento, Frank País, “era hermoso el espectáculo de un pueblo cooperando con toda valentía en los momentos más difíciles de la lucha”.

De gran valor fue también el compromiso del pueblo santiaguero con sus muertos y la influencia de estos sobre su espíritu patriótico. En el cementerio de Santa Ifigenia, Monumento Nacional, descansan los restos de figuras como el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes; el Héroe Nacional, José Martí; Mariana Grajales, Frank País y un gran número de personalidades y héroes de la nación.

Emilio Bacardí Moreau, luchador independentista y primer alcalde republicano
Emilio Bacardí Moreau, luchador
independentista y primer alcalde
republicano, durante su gobierno llevó
a cabo una intensa y fructífera labor
para mejorar las condiciones de vida
en la ciudad. (Foto: autor sin identificar)

Fueron méritos también la colaboración incondicional de los santiagueros en la última etapa de la lucha revolucionaria y su consagración en el proceso de edificación del socialismo, por lo que en este título se sintetizan 500 años de una ciudad cuyos habitantes han realizado un papel protagónico en la historia y la cultura del país.

Por último, debe ser considerada la Manzana de oro, que es el reconocimiento de la Federación Internacional de Periodistas y Escritores de Turismo (Fijet), como el Oscar del turismo. Junto con Cartagena de Indias, en Colombia, Santiago de Cuba es la única de las ciudades latinoamericanas que recibió, en 1995, este galardón, como prueba de la calidad y las condiciones excepcionales del destino turístico.

 


 

 

 

 


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