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Publicado el 24 Abril, 2015 por Victor Manuel González en Opinión
 
 

La marcha unida

victor1¿Qué mueve a los trabajadores cubanos a protagonizar, junto con sus familiares, esas enormes y contundentes manifestaciones cada 1º de Mayo? ¿Qué motivación les lleva a realizar uno de los desfiles obreros más entusiastas y masivos del mundo? Y ello pudiera ser referido solo al de la capital, no ya a la gigantesca e incomparable movilización simultánea que acontece a escala de todo el país. La respuesta es bien sencilla y tan evidente que ni siquiera los estereotipos mediáticos anticubanos han logrado desmentirla:

Se trata, sin duda alguna, de expresar la inequívoca voluntad de las grandes mayorías empeñadas en respaldar a la Revolución, al socialismo, al Partido y a la dirección histórica, encabezada por Fidel y Raúl. Una espontánea demostración de la fuerza, la solidaridad y la hermandad de la clase obrera en el poder. Otra irrefutable evidencia de una democracia verdadera, de los humildes, por los humildes y para los humildes.

La celebración este año del Día Internacional de los Trabajadores ocurre en un escenario caracterizado por un nuevo enfoque de la estrategia del gobierno norteamericano hacia Cuba, aunque sin variar el objetivo de destruir la Revolución. El poderoso imperio ha reconocido el fracaso de su actual política de acoso, agresión, bloqueo y guerra mediática contra el pequeño y valeroso país al que no ha podido hacer claudicar de sus principios.

Esa derrota es una gran victoria del pueblo revolucionario y patriota, y ante todo de su combativa clase obrera, concentrada ahora en la implementación de los acuerdos de su reciente XX Congreso, que la conducen por el tramo más complejo y decisivo para la exitosa aplicación de los Lineamientos Económicos y Sociales del Partido y la Revolución. Con énfasis en la explotación de reservas internas de eficiencia, sobre todo en la industria manufacturera, los programas inversionistas y el ahorro de portadores energéticos.

En el ámbito del fortalecimiento del movimiento sindical y del sistema empresarial y la correcta aplicación del Código del Trabajo: intensificar y hacer más productiva y eficiente la labor de cada colectivo laboral en los sectores energético, del turismo, biotecnológico y otros importantes como la zafra azucarera y el agropecuario; y de modo general acrecentar los aportes y beneficios para todos los trabajadores, dentro y fuera de la gestión estatal.

Además, las convincentes demostraciones obreras y populares reafirman la enérgica condena cubana, con el más amplio respaldo mundial, al criminal bloqueo económico, comercial y financiero, que el Congreso y el gobierno de los Estados Unidos deben desmontar y eliminar definitivamente; así como reconocer que su actual Administración haya retirado a Cuba de su lista de países patrocinadores del terrorismo, en la que jamás debió figurar. Y continuar el reclamo por la devolución del territorio ocupado ilegalmente por la base norteamericana en Guantánamo.

Es igualmente aprovechada la excepcional oportunidad para concientizar aún más profundamente, y sistematizar como cultura y conducta práctica mayoritaria, el concepto proclamado por nuestro Comandante en Jefe –precisamente un 1º de Mayo, hace 15 años–, el cual define que Revolución es: unidad, independencia… luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y el mundo… cambiar todo lo que debe ser cambiado… igualdad y libertad plenas… modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo… ser tratado y tratar a los demás como seres humanos… emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos… defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio… luchar con audacia, inteligencia y realismo… desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional… convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y la ideas.

Deviene también otra jornada de compromiso con las causas justas de todos los pueblos del mundo, y en particular en Nuestra América con la hermana República Bolivariana de Venezuela, agredida por la reacción interna y sus patrones del hegemonismo neoliberal, y con ella el ALBA, Petrocaribe, Caricom y otras formas de integración Latinoamérica y caribeña.

Para agradecer la sostenida solidaridad con Cuba por parte de organizaciones sindicales de todos los puntos del planeta. Para manifestar con orgullo y satisfacción el reconocimiento a los Cinco Héroes victoriosos, que ya comparten esfuerzos, alegrías y esperanzas con su pueblo heroico. Y para ratificar, en fin, que ante los desafíos de esta nueva etapa histórica, continuaremos con mayor impulso la marcha unida en la defensa y el perfeccionamiento de nuestro socialismo.


Victor Manuel González

 
Victor Manuel González