1
Publicado el 23 Abril, 2015 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

Nada que ver con el Gobierno

Compartir
Lázaro Barredo Medina

Lázaro Barredo Medina

Por Lázaro Barredo Medina

Hay una nociva tendencia en ciertos sectores de servicios de justificar decisiones incorrectas atribuyendo la culpa al Gobierno, con lo cual se siembra descrédito, pesimismo y apatía en la población. Y parece nimiedad, pero la irritación que eso promueve es muy dañina: una gotica de desestabilización por aquí, otra por allá… Lo que cuento a continuación sucede cotidianamente en muchas partes del país.

Fui de compras al agromercado de Porvenir entre Dolores y Tejar, en Diez de Octubre. Para mi sorpresa, después de varios días tumultuosos en la venta de la papa, allí estaba el tubérculo, en oferta en varias tarimas, sin cola. Mientras escogía unos tomates, escuché protestas de varias personas, sobre todo de dos mujeres de edad avanzada, mortificadas porque no les permitían seleccionar las que querían, entre muchas papas. El dependiente les replicaba: “Es una orden del Gobierno que no se puede escoger, tienen que llevarse las que se les sirva”… “Mire, señora, es el Gobierno el que decidió eso, así es que quéjesele a él”.

Con indignación reaccioné y le pregunté al tarimero qué gobierno había orientado eso, por qué culpaba a las autoridades de una barbaridad como esa. Y me respondió que esa fue la orden que recibió del administrador, que le preguntara a él en su oficina, hacia donde fui de inmediato, y hablé con la económica y con otro funcionario. ¿Por qué ese absurdo de decirles a las personas que el Gobierno no deja escoger la papa cuando van a comprar? ¿De dónde salió eso?, les pregunté.

Según me explicaron, fue una decisión administrativa en los primeros días de venta de la papa, pues las aglomeraciones de público provocaron indisciplinas y hasta tuvo que intervenir la Policía en el mantenimiento del orden. Para que la venta fluyera rápido, y teniendo en cuenta que el producto estaba fresco, se dispuso que los clientes no se detuvieran a escoger.

Puede entenderse que en ese momento, y solo en ese momento, fuera imprescindible tal decisión, pero no después, cuando todo se normalizó. Como tampoco es admisible que se le achaque al “gobierno” lo que realmente es una medida administrativa local, menos aún si no tiene lógica y afecta al pueblo. ¿Cuántas barbaridades semejantes se cometen a diario en nombre del “gobierno”?

Compartir

Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina