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Publicado el 21 Octubre, 2016 por María Victoria Valdés Rodda en Opinión
 
 

SIRIA: Donde se “juega” el mundo

 

maria-victoriaPor MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Una fiel lectora de Bohemia fue muy condescendiente con lo que escribo al decirme que entendía muy bien lo que pasaba en Oriente Medio a partir de lo que publicábamos sobre esa zona. Y para no pecar de inmodestia diré que en algo sí tiene razón; el tema es muy complejo. Pero basta una clave para dirimir lo que allí sucede si se sigue la máxima tan conocida de que “sigan la ruta del dinero”.

Ese axioma es aplicable en sentido general a un conflicto que ya va desbordando los límites geográficos al haber movilizado actores de gran tamaño y poderío como Estados Unidos y Rusia. El primero como le ha sucedido en otras ocasiones “compró pescado y le cogió miedo a los ojos”, por decirlo en un argot conocido: luego de animar a unas fuerzas opositoras contra el Gobierno de Bashar Al Assad, creó un monstruo de cien cabezas, que se ramifica no solo dentro de territorio sirio, sino que cubren partes de Iraq,  Turquía, y peligra con adentrarse a suelo palestino, además de atentar contra civiles en varias partes del mundo, en su intento por llamar la atención y sembrar el terror.

En su afán por reconfigurar el Levante, uno en el cual el empuje de Irán, Siria y Líbano, fuera minimizado, no solo para acceder a los recursos naturales como agua y petróleo, sino para evitar la victoria del multilateralismo con la guía de China y Rusia.

Los intereses son diversos y no pueden verse como un monolito, sin embargo es preciso volver a insistir que la Humanidad está en momentos de definiciones, y como dijera el presidente ruso, Vladimir Putín, “hay olor de Tercera Guerra mundial en el aire”.

De ahí que sea tan importante denunciar cada una de las jugadas. Por ejemplo, este 19 de octubre, las Fuerzas Armadas sirias denunciaron un plan promovido por Estados Unidos y Arabia Saudí destinado a facilitar la huida de grupos terroristas desde Iraq en medio de la ofensiva contra Mosul.

O sea, “limpiar” Iraq de terroristas pero adentrarlos en Siria, con lo cual a Damasco le sería muy difícil la resistencia. Localidades como Deir Ezzor, Raqqa y Palmira, donde actualmente están desplegados miles de elementos del llamado Estado Islámico (Daesh, o ISIS). Esto pudiera condicionar el establecimiento de un área relativamente amplia de hombres y material bélico, desde donde proclamar la constitución de un Califato, y eventualmente negociar con la fuerza y hasta llegar a un acuerdo.

Sé que la idea suena descabellada, pero hasta el momento nada de lo que hacen los terroristas tiene una lógica, nada de coherencia, únicamente imponer la fuerza. ¿Con qué objetivo?

Ya en su momento, en Iraq, el ISIS había declarado la lucha contra los infieles y el levantamiento de un verdadero Estado Islámico, lo cual es muy cuestionable pues esas fuerzas están compuestas, no solo de árabes y musulmanes, sino incluso de otras procedencias. La mayoría, se trata de emigrados europeos, y hasta de las minorías auguries de China.

Las tensiones no cesan de ahí que Irán haya considerado la presencia de fuerzas extrarregionales en el golfo Pérsico como una amenaza a la seguridad de esta zona. Su respuesta ha sido más bien defensiva con el inicio de maniobras aéreas frente a supuestos ataques enemigos con misiles Maverick y cohetes inteligentes.

Todo esto es muy preocupante: el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) de Irán, Alí Shamkhani, admite que la situación en Siria, Iraq y Yemen, con la incidencia en esos conflictos de países árabes del Golfo y de potencias internacionales, no presagia nada positivo.

Conversaciones fallidas unas, otras no

Apenas  días atrás tanto Siria como Rusia denunciaron un acuerdo entre EE.UU y Arabia Saudita, el cual estipula garantizar una salida segura a los mercenarios de Daesh de Mosul hacia el territorio sirio. La frontera occidental con Iraq supera los 600 kilómetros de extensión, en gran parte desértica y la distancia entre Raqqa y Deir Ezzor por carretera no llega a los 200, por lo cual se convierte en una región altamente susceptible en medio de la guerra impuesta a Siria desde hace cinco años.

Moscú supo por fuentes cercanas al gobierno de Washington, que en EE.UU. hay personas que se pronuncian por el abandono de la diplomacia y por lanzar misiles crucero contra objetivos militares de Siria, agresión que favorecería únicamente a los terroristas, “moderados” o no.

Lo curioso es que mientras estas conversaciones entre estadounidenses y saudíes fueron exitosas, hubo un rotundo fracaso en las pláticas en Ginebra entre Washington y Moscú, en las que no se llegó a nada concreto pues la Casa Blanca, sigue insistiendo en la salida de Bashar al Asad y en posicionar tropas en el terreno.

Por su parte, Putin, ha declarado que el objetivo es no permitir que en Siria se repita el escenario de Libia e Iraq y dice no al imperialismo mundial globalizado.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda