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Publicado el 14 Febrero, 2017 por Raúl Menchaca en Opinión
 
 

Amor y libros

Por Raúl Menchaca

Buena coincidencia este martes del Día de los Enamorados y de la concurrida Feria del Libro de La Habana, porque si algo aparece unido a lo largo de la historia es el amor y la literatura.

Desde el deseo erótico y carnal hasta el ideal platónico, prácticamente todos los sentimientos y las pasiones humanas han quedado atrapadas entre las páginas de un libro.

Hace más de dos mil años, en la Antigua Roma, el poeta Ovidio publicó su Arte amatorio, un compendio en verso para guiar a hombres y mujeres en el complejo mundo de las relaciones de pareja.

Poco ha cambiado el asunto desde entonces y han corrido ríos de tinta para intentar explicar lo que sigue siendo inexplicable: la atracción física y espiritual entre dos personas.

José Martí, que fue un gran amante, exigió que el amor sea moda, un pedido que dejó escrito nada menos que en Patria, el periódico hecho para la Revolución.

De amores, Quijotes y molinos

En una expresión de particular amor por la cultura y la enseñanza, casi al triunfo mismo de la Revolución verdeolivo el primer libro que se editó, y de manera masiva, fue El Quijote.

No hay que explicar mucho que el protagonista, Alonso Quijano, es un hombre movido por un desmesurado enamoramiento que lo hace ver gigantes donde hay simples molinos de viento.

Y así también ha sido la lucha de una Revolución que lejos de La Mancha ha enfrentado cosas más peligrosas que molinos, en el empeño por transformar la sociedad a través del conocimiento y la cultura.

Esa voluntad humanista es la que ha permitido que la Feria del Libro haya pasado a ser el más concurrido evento cultural de la actualidad, al recorrer la larga y estrecha geografía nacional.

No lo dude entonces y busque hoy su libro, que el amor es lo que aquí se sobra.(Radio Reloj)


Raúl Menchaca

 
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