2
Publicado el 11 marzo, 2017 por Liset García Rodríguez en Opinión
 
 

 Tomando el pulso a la economía

Por LISET GARCÍA

Marzo trajo la agenda abultada para los parlamentarios cubanos. Con la mirada puesta en cómo se ejecutan las partidas del presupuesto aprobado en la octava sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular de diciembre pasado, más de 300 diputados han visitado durante este mes centros de importancia en los 168 municipios del país, junto a delegados provinciales y representantes de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC).

Como es habitual entre una y otra sesión de la Asamblea, y como parte de sus funciones, los diputados regularmente se desplazan por el país, chequean, fiscalizan asuntos, participan en audiencias públicas, visitan las comunidades donde fueron electos, ventilan allí qué atención reciben los ciudadanos y qué respuestas y soluciones tienen sus planteamientos en las rendiciones de cuenta de los delegados de circunscripción, a las que también asisten.

Ahora, siguiendo acuerdos tomados en su reunión final de 2016, la tarea ha sido “tocar con la mano” cómo se ha ido cumpliendo lo trazado por esta octava Legislatura, en particular lo concerniente a la economía, en un ejercicio de diálogo y de participación ciudadana y de los consejos populares, o sea, los delegados, en cuyas demarcaciones transcurre la vida.

La indagación se centró en cómo se da seguimiento a lo expresado por el presidente de los consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro, en cuanto al retraso en las inversiones y su calidad, la reducción de los gastos, el uso eficiente de los insumos, en especial el combustible; y cómo se avanza en el desarrollo de las fuentes de energía renovable, la sustitución de importaciones y la producción de alimentos.

Gran peso en este recorrido tienen –apoyados por miembros de la ANEC– los integrantes de la Comisión de Asuntos Económicos. Las recomendaciones que esta hiciera durante la sesión de diciembre sirvieron de guía.

Baste decir que para hacer avanzar el país tomando como punto de partida los menguados resultados del año, urgía –y sigue urgiendo– mayor ahorro y un uso eficaz de los recursos. Al propio tiempo, se precisa de un más acertado control tanto a las entidades estatales como no estatales que deben aportar tributos, indispensables para nutrir los fondos del presupuesto. Además, se necesita continuar estudiando los resultados de la gestión empresarial, cuya eficiencia contribuye al desarrollo y al aseguramiento de los servicios a la población.

Al adelantar a la prensa las particularidades de este amplio recorrido de los diputados, el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Económicos, Armando Utrera, explicó que a dos meses de la sesión era indispensable saber cómo en cada territorio se aseguraba el cumplimiento de lo señalado en la Ley del Presupuesto del Estado, lo que requería visitas a los sitios con mayor responsabilidad en esas ejecuciones y verificar su comportamiento.

De todo eso y más se han ocupado los diputados en este mes de marzo, para cumplir con el mandato constitucional de fiscalizar y controlar si cada institución asume su marcha al compás de los momentos que vive el país, en medio de las complejidades del mundo y de un bloqueo financiero, económico y comercial estadounidense a Cuba, acentuado y prolongado en el tiempo.

También para constatar si las responsabilidades individuales y colectivas se afincan al unísono en ideas y con acciones en defensa del proyecto socialista cubano. En ese andar, en ese diálogo urgente, se estimula de paso la participación ciudadana y de los trabajadores en velar por una mejor administración de los recursos, que en definitiva tributa al bienestar de todos. De paso, asimismo, se enriquece la esencia que nutre el ejercicio de gobierno nacido con el estreno del Poder Popular cuatro décadas atrás.


Liset García Rodríguez

 
Liset García Rodríguez