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Publicado el 9 Junio, 2017 por Raúl Menchaca en Opinión
 
 

Venezuela, remedio para golosos

Solo la Revolución Cubana ha enfrentado una agresión mayor que la Revolución Bolivariana. Al proyecto chavista le han tirado con todo y solo falta sacar del arsenal subversivo una agresión militar externa.

Desde adentro y desde afuera, la derecha venezolana y la oligarquía continental empujan con fuerza contra el gobierno de Nicolás Maduro que ha resistido los intentos de derrocamiento.

Para sacar provecho político y desestabilizar al gobierno bolivariano, la oposición busca aprovechar la difícil coyuntura económica que atraviesa el país tras el desplome de los precios del petróleo. Por otro lado, se intenta aislar a Venezuela, no solo en la OEA, sino incluso en los organismos de Naciones Unidas.

Están tratando de generar una “Tormenta perfecta” para hacer tabla rasa con el proyecto socio-político que Chávez dejó de herencia.

En contraposición a la violencia derechista, la Asamblea Constituyente que ahora impulsa el gobierno bolivariano era, que no lo nieguen ahora, un reclamo de la oposición, sabedora de que ese recurso no es nada nuevo en la historia de Venezuela.

Ese país ha tenido 27 Constituciones, 16 Constituyentes y 12 reformas constitucionales. Ahora, en un contexto de violencia opositora que ha cobrado la vida de más de 60 personas, la propuesta chavista abre un camino hacia la paz y la conciliación, como han dicho varios altos funcionarios gubernamentales.

Para garantizar aún más la pureza democrática del proceso, Maduro ya anunció que los resultados de la Constituyente serán sometidos a referendo y será el pueblo todo, incluida la oposición, quien refrende a la nueva carta Magna. El que quiera más… es un goloso. (Radio Reloj)


Raúl Menchaca

 
Raúl Menchaca