Publicado el 9 Octubre, 2017 por Lázaro Barredo Medina en Opinión
 
 

BLOQUEO: Mantenido cabildeo contra la justicia

 

Lázaro Barredo Medina

Lázaro Barredo Medina

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

La próxima votación de la Resolución en la ONU a principios de noviembre pidiendo poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba tendrá indudablemente el pugilateo y la presión de la administración de Donald Trump en su cabildeo para intentar doblarle el brazo a países y evitar el contundente rechazo internacional a esta política que nuevamente se endurece contra la Isla, como se ha apreciado en las medidas que desde el pasado mes de junio, de manera reiterada, ha anunciado el presidente estadounidense.

Al pronunciar su discurso en el primer día del debate durante el segmento de alto nivel en la 72 Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump volvió a reiterar su decisión de intensificar esta “cacería de brujas” contra la nación cubana: “Mi administración anunció recientemente que no levantaremos las sanciones al Gobierno de Cuba hasta que realice reformas fundamentales”, dijo.

Sorprendente declaración de un mandatario que atribuló a los presentes con 21 invocaciones al tema de la soberanía, pero encontró fuerte rechazo. En un comentario de Prensa Latina desde Nueva York, decía al respecto que “presidentes, primeros ministros y cancilleres de cerca de 40 países abogaron por el levantamiento del bloqueo, para colocar nuevamente el tema como uno de los más mencionados, en un debate que constituye la tribuna anual para que los jefes de Estado y de Gobierno, o sus representantes, expongan sus prioridades, preocupaciones y denuncias”.

Igualmente, el sitio CubaMinrex destacaba unas declaraciones de Rodolfo Reyes Rodríguez, director general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la Cancillería, sobre el apoyo abrumador de la comunidad internacional al reclamo de que se ponga fin a esa injusta e ilegal política contra el pueblo cubano. Subrayó el diplomático cubano que en este año 2017 creció el número de Estados que comunicaron por escrito al Secretario General de las Naciones Unidas su apoyo a la implementación de la Resolución 71/5 de la Asamblea General, titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba y anunció que dichas comunicaciones serán publicadas, junto a la información suministrada por Cuba, en el informe que recibirá la Asamblea General.

El bloqueo y sus medidas extraterritoriales limitan toda posibilidad de flujo de divisas a Cuba, persigue la intención de impedir la elevación del nivel de vida de los cubanos, dificultar su acceso a mejores condiciones de alimentación, salud, de establecer una política de desarrollo, terrenos en los cuales la Revolución ha alcanzado innegables resultados a costa de enormes esfuerzos.

Como expresó ante la Asamblea General el canciller cubano, Bruno Rodríguez, las posiciones de Trump, que consideró un retroceso en las relaciones bilaterales, socavan las bases establecidas hace dos años, durante la presidencia de Barack Obama, para avanzar en unos vínculos de nuevo tipo caracterizados por el respeto y la igualdad. Semejante postura, añadió, ignora el apoyo de amplios sectores estadounidenses, incluyendo la mayoría de la emigración cubana, al levantamiento del bloqueo y la normalización de las relaciones.

Trump –dijo– satisface solo los intereses de un grupo de origen cubano del sur de Florida, cada vez más aislado y minoritario, que insiste en dañar a Cuba y a nuestro pueblo por haber elegido defender, a cualquier precio, el derecho a ser libre, independiente y soberano.

Del bloqueo contra Cuba trascienden verdaderas anécdotas de la torpeza en las relaciones multinacionales, como expresión del acoso brutal, de la marcada intencionalidad política que, mediante ensañamiento, pretende hacer de la bella y refrescante noche cubana, una noche de tinieblas.


Lázaro Barredo Medina

 
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