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Publicado el 26 Diciembre, 2017 por Marta Sojo en Opinión
 
 

EEUU: ¿Qué ha pasado y qué ha cambiado?

Marta Sojo.El año que acaba de finalizar está estrechamente entrelazado con el inicio de la nueva presidencia estadounidense de Donald Trump. Muchos sucesos se han desenvuelto alrededor de sus controvertidas decisiones y un río de críticas que no han cesado en ningún momento. Y hay razones para que se deslicen por esos derroteros, dada su polémica personalidad y sus proyectos nada halagüeños para varios sectores poblacionales, delineados en su agenda como candidato, y que tuvieron luz verde al ser efectivo su asunción como presidente 45 de Estados Unidos.

Podíamos empezar enumerando la más reciente medida sobre seguridad nacional sobre la cual Trump dijo que “el mundo está entrando en una nueva etapa de competencia entre los grandes poderes y señaló a Moscú y a Pekín como los rivales a los que debe enfrentar Washington”; otra conflictiva es la construcción de los oleoductos de impacto ambiental e invasivos de territorios nativos; como también la firma de una orden ejecutiva para construir un muro entre Estados Unidos y México, una iniciativa antinmigrante, sin contar otras decisiones dirigidas hacia los que emigran de países como Siria y otros del Oriente Medio, que demuestran sus posiciones xenófobas y racistas. Además de cancelar los programas de permisos temporales para inmigrantes de Haití, Sudán y Nicaragua. Algo similar espera a los hondureños en perspectiva de aprobación.

En el orden interno los cambios y despidos de colaboradores también han sido motivos de cotilleos durante meses, debido en unos casos a cuestiones de intereses, otros por choques de personalidades e incluso corrupción.

El ambiente social norteamericano estuvo empañado por recurrentes masacres realizadas por ciudadanos, una de ellas en Las Vegas, –59 muertos y 527 heridos– juzgada entre las mayores acontecidas en los últimos tiempos en Estados Unidos. Este tipo de hechos trae de vuelta el ya añejo debate sobre la amplia posesión y venta de armas de fuego a cualquier persona mayor de edad, cuestión que no pasa de simple discusión porque los fuertes lazos de la Asociación del Rifle, sus contactos en el Congreso y las sumas de dinero que eroga para que no se hagan leyes que no les favorezcan, hace que nunca prospere una real transformación. Nuevas masacres y actos de terror se sucedieron en otros populosos estados.

aun con todas las críticas a sus medidas ejecutivas, Trump tiene a su favor una economía en alza, cuestión vinculada a la máxima de muchos estadounidenses de “primero su bolsillo y después veremos qué pasa”

Algunos intentos fallidos se quedaron en la agenda presidencial, como el querer desmantelar el programa de salud Obamacare por ciertas oposiciones en el Capitolio. Su primer año en la Casa Blanca fue pobre en victorias legislativas. Sin embargo, hacia el fin de año obtuvo la bendición definitiva al proyecto tributario donde se establece una extraordinaria rebaja de impuestos dirigido fundamentalmente a recortar impuestos a las grandes rentas y las empresas, reduciendo de forma significativa los aportes al fisco para las compañías de un 35 a un 21 por ciento.

Sin embargo aun con todas las críticas a estas medidas ejecutivas Trump tiene a su favor una economía en alza, cuestión vinculada a la máxima de muchos estadounidenses de “primero su bolsillo y después veremos qué pasa”. Uno de los parámetros destacados tiene que ver con el número de desempleados, que bajó en 1.1 millones y el paro descendió a un mínimo del 4.1 por ciento en 17 años. Aunque Donald Trump reporte estas novedades económicas es imposible que sea el artífice de tan buenas noticias, por el poco tiempo que lleva en la Casa Blanca y estas cuestiones financieras no se dan con un chasquido de dedos, él recibirá los honores de algo que evidentemente es una herencia de Barack Obama.

En cuanto a las relaciones exteriores, a Trump se le achaca una posición aislacionista. Entre las posturas más criticadas estuvo la decisión de retirarse del acuerdo de París sobre el cambio climático; el abandono de la Unesco, y también del proyecto de pacto en la ONU sobre migraciones y refugiados.

Otros problemas peliagudos tuvieron que ver con el enfrentamiento con Corea del Norte, Irán y Rusia y una sostenida agresividad contra Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia. Finalmente, su reciente reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel ha levantado roncha en el planeta.


Marta Sojo

 
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