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Publicado el 25 Febrero, 2018 por Delia Reyes Garcia en Opinión
 
 

Los trabajadores tienen la palabra

Por DELIA REYES GARCÍA

Con los tradicionales golpes de chavetas sobre sus mesas, los trabajadores de la Empresa de Tabaco Torcido José Martí (H. Upman), acogieron la convocatoria al XXI Congreso de la central obrera, a celebrarse en enero del año próximo. Igual que en este colectivo, en muchos otros del país se leyó el documento base, punto de partida del proceso orgánico de la magna cita.

Como protagonistas principales de las transformaciones que actualizan el modelo económico y social cubano, los trabajadores tienen ante sí un sinnúmero de tareas y retos. En tal sentido, es medular fomentar en los colectivos laborales el debate abierto y conformar, por consenso, las propuestas de soluciones a los complejos problemas del universo laboral.

Los cambios en este último y las insatisfacciones con la retribución del trabajo, asociado a la poca capacidad adquisitiva del salario, son temas que puntearon en los debates del anterior congreso, y que persisten en la actualidad, aun cuando han variado las normas que regulan las formas y sistemas de pago. La realidad indica que existen problemas de fondo, como la dualidad monetaria y cambiaria, la política de precios, o el propio diseño de la escala salarial vigente, que entorpecen la satisfacción de las necesidades de los trabajadores y su desempeño.

Una asignatura pendiente sigue siendo la normación y organización del trabajo, como instrumento eficaz para medir el aporte individual y colectivo. De su correcto empleo dependen la productividad y la eficiencia, así como la estimulación material y moral de quienes laboran en el sector estatal.

Entre otros asuntos, no menos significativos para el debate que promueven la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y sus sindicatos, están el éxodo hacia formas de gestión mejor remuneradas; la disciplina laboral, tecnológica y de los mantenimientos; y la debida atención a condiciones como alimentación, vestuario, transporte y salud del trabajador.

En el debate en curso deben ser especialmente atendidas las acciones en los centros de producción o servicios para enfrentar el robo, las ilegalidades y la corrupción, fenómenos que distan de las esencias del proyecto socialista cubano.

La diversidad de formas de propiedad y de gestión introduce nuevas dinámicas en nuestra sociedad y deberán encauzarse para lograr encadenamientos que tributen al desarrollo socio-económico del país y aseguren el bienestar de sus actores.

Los vacíos en la cultura económica y jurídica de los trabajadores y sus dirigentes sindicales, requieren atención, repensar vías para menguar sus efectos, a la luz de las circunstancias actuales. En principio puede encaminarse mediante la capacitación a todos los niveles y la permanente autosuperación. 

La diversidad de formas de propiedad y de gestión introduce nuevas dinámicas en nuestra sociedad y deberán encauzarse para lograr encadenamientos que tributen al desarrollo socio-económico del país y aseguren el bienestar de sus actores.

El rico legado de lucha por la unidad de los trabajadores y del pueblo, como indica la convocatoria, ha permitido enfrentar los retos y desafíos en la construcción del socialismo. Por eso, entre las premisas de la cita obrera está fortalecer esa unidad, desde la pluralidad de opiniones, en torno al Partido Comunista de Cuba y la Revolución.

Como antesala del congreso, este 2018 será pródigo en quehaceres y eventos, en los cuales también los trabajadores tendrán la oportunidad de expresar sus criterios para ayudar a construir un mejor país. Entre los meses de febrero y marzo se desarrollan las asambleas de afiliados y representantes para la presentación del plan y del presupuesto, aprobados por los ministerios de Economía y Planificación, y de Finanzas y Precios, respectivamente, así como por las organizaciones superiores de dirección empresarial. Igual estarán muy ocupados los sindicatos de Civiles de la Defensa, Cultura, Azucarero, y Hotelería y Turismo con la realización de sus conferencias nacionales.

Esos eventos, junto a actividades dedicadas a la conmemoración de importantes fechas históricas, están incorporados a las diferentes etapas del proceso orgánico del XXI Congreso de la CTC, desde los colectivos hasta las instancias municipales y provinciales, donde los trabajadores una vez más, tienen la palabra.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia